6 jun. 2010

Capítulo 11


El móvil de Sophie estaba fuera de cobertura. Los intentos de Carlos Escobedo de contactar con ella eran inútiles, por lo que  decidió telefonear a su empresa, pues le resultaba extraño que no le contestara. Tras llamar y preguntar por ella diciendo que era de un servicio de paquetería, le informaron que ese día no había ido a trabajar y que no tenían noticias suyas. Eso le preocupó. Carlos siempre mantenía la distancia, le gustaba la discreción, pasar desapercibido. Y nunca se presentaba como amigo o conocido de Sophie. Era uno de los secretos del éxito de “La Dama de la Callejuela”, que mantenía el misterio de quien estaba tras ese provocador programa. Un formato que había irrumpido como un elefante atropellando a los ciudadanos de Edimburgo y que era tema de conversación siempre que se necesitaba tener un recurso. En otros lugares siempre se habla del tiempo, en Edimburgo de La Dama de La Callejuela.
-¿Oíste anoche a La Dama?
-Sí, anoche parecía que estaba más fogosa que de costumbre.
-¿Y la que llamó suplicando conocerla a cambio de 150.000 libras?
-Nada comparado con la que pedía ayuda pues tenía decidido envenenar a su marido.
-Más cruel me parecía la que maltrataba a su suegra moribunda para provocar su muerte precipitadamente y quedarse con la herencia cuanto antes… 
A nadie le quedaba ajeno el programa. Era un referente para los ciudadanos a la hora de tomar una decisión complicada, era un faro encendido todos los viernes, que entretenía y calentaba la imaginación de las noches frías y estrelladas de Edimburgo y algunos pueblos cercanos a los que llegaba la señal de Radio Britannia FM débilmente.
Carlos pensaba que era discreto, pero con su planta y talante llenaba de presencia allí donde acudía. Sobrio en su vestimenta, de estampa pausada, evocaba un silencio escandaloso. Sin intención de agradar por agradar, ni de entablar amistades gratuitas. Era un cuarentón lobo solitario. Un trotamundo que cerraba etapas e iniciaba otras sin apegos y sin mirar atrás. Se sacudía como un perro mojado cada cierto tiempo de todo cuanto le rodeaba.
Carlos Escobedo había llegado a Edimburgo hacía poco más de dos años. Su círculo de amigos y conocidos en la ciudad era escaso, por no decir nulo, pero era una de esas personas a las que se le transparenta su satisfacción con su circunstancia. Con una mirada plena y segura, lejos de llegar a la chulería. Frecuentaba de lunes a jueves El Viejo Diván. Una o dos copas cada tarde en soledad, pero antes siempre un discreto y educado saludo general a los parroquianos, de los que guardaba un distanciamiento. Luego directo a la prensa, en la que se embutía. Le gustaba la combinación que existía en  El Viejo Diván, mezcla de charla, lectura, alcohol moderado, renovación de clientela por estar ubicado en una zona de tránsito y sobre todo por la discreción y equilibrado trato de Walter, el propietario de la taberna, que era siempre capaz de discernir hasta que punto Escobedo quería departir o que le dejaran naufragando leyendo en la prensa hasta los artículos de opinión.
Carlos necesitaba hablar con Sophie, la situación empezaba a no ser sostenible tal y como lo habían planificado. En un inicio aparecieron los ansiados patrocinadores y nuevos anunciantes, que por medio de sus gerentes querían conocer personalmente quien era o estaba detrás de La Dama. Todos tenían una imagen propia creada de aquella voz que volaba cada viernes hasta los receptores de los taxis, pubs, oficinas y casas de Edimburgo y alrededores. Llegaron a la puerta de la emisora y esperaban los oyentes más osados, tanto hombres como mujeres en un intento de ponerle cara a La Dama. Periodistas en su deseo de realizar la primera entrevista del personaje… Llegaron propuestas a Radio Britannia FM para asociarse a otras emisoras y tener cobertura nacional. Carlos se lo tomaba con calma, todo lo tenía controlado y pretendía disfrutar con su nuevo proyecto. No pretendía embarcarse otra vez en proyectos de envergadura que lo desbordaran como siempre le sucedía. Siempre tenía todo controlado y aunque la sede de la emisora estaba en la calle Victoria, alquiló a su nombre un piso en la calle de atrás que había conectado con la emisora, por donde hacía meses entraba y salía Sophie. Todo pensado para seguir manteniendo el total anonimato de “La Dama”.
La radio funcionaba con un pequeño sistema de continuidad y el único programa de producción propia era “La dama de la Callejuela”. Radio Britannia FM era simplemente Carlos Escobedo, Sophie y el ordenador que daba continuidad a la programación. Escobedo desde hacía tiempo pretendía ampliar el día de emisión del programa de Sophie de Lunes a Viernes, pero no conseguía convencerla. Estaba en la tarea. Le había propuesto que se dedicara profesionalmente al proyecto, de forma retribuida, no como hasta ahora que lo hacía como hobbie. Que dejara su trabajo junto al calvo. Pero Sophie se resistía, no iba a soportar todos los días estar desnuda frente al micrófono, frente a los oyentes y que Carlos la mirara desde la pecera de realización con sus ojos de volcán y que no se inmutara. Y que terminada cada emisión se acercara hasta ella y le ofreciera el consabido whisky y frente a ella, en pie, desnuda, brindara por lo bien que había salido el programa. Que se permitiera mirarla de arriba a bajo con descaro y la quemara. Y que, con una habilidad disimulada las veces que Sophie invadía su distancia social, saliera airoso sin ningún tipo de contacto. Carlos era un fuego helado.
Carlos seguía intentado contactar con Sophie para informarle que la bola de nieve seguía creciendo y que a todos los contratiempos que tenían para mantener el secreto de La Dama, se había sumado la línea oficial. El éxito de Radio Britannia FM tampoco había pasado desapercibido para los inspectores, donde no existía nadie en nómina, a no ser el propio Escobedo. Le pedían explicaciones sobre su plantilla de trabajo y concretamente sobre La Dama. En dicha inspección no primaba otra cosa que la curiosidad por conocer a la estrella de las ondas, a La Dama, la mujer que daba calor a la ciudad los viernes, a la voz que bailaba bajo las estrellas, a los susurros que despertaban la pasión de la ciudad y que volaba bajo el cielo de Edimburgo.
Si había alguien capaz de sacar un conejo de una chistera rota y sin fondo, era Escobero. Un tipo de recursos infinitos, esgrimiendo ante la inspectora que Radio Britannia FM era solo él, que el personaje de la Dama era el mismo, que transformaba su voz mediante un software modulador de voz, que le permitía disfrazar su tono de voz en el de una mujer. Todo ello mirando a la inspectora a los ojos con la seguridad y calor de volcán bien conocido por todas aquellas mujeres que habían chocado con él en alguna ocasión. Otro escollo salvado.
Escobedo siempre mantenía la calma, pero sin saber porqué insistía en contactar con Sophie en su móvil, sin conseguirlo. Otra opción era llamar a su abuela. Mientras en el fax de la emisora entraba un comunicado de la agencia de noticias locales a la que estaba asociada, en la que informaba que una mujer de aproximadamente 35 años había sufrido un grave accidente de tráfico al salirse su vehículo de la calzada por causa poco clara, en la carretera Cramond – Edimburgo.

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61 comentarios:

Mercedes dijo...

Así que Carlos es el dueño de la emisora, el que le paga a Sophie. Un tipo atractivo y frío, lo bastante como para engañar a su jefa y convencerla de que La Dama era él. Está preocupado por Sophie, natural, debe aportar pingües beneficios al negocio a juzgar por la audiencia que tiene.
Me gustó encontrar un poquito de diálogo, a veces lo echo de menos.
El capítulo me ha parecido muy bien escrito, ameno e interesante. Sigo enganchadísima a vuestra novela.
Enhorabuena, las 7 plumas siguen sincronizadas.
Un abrazo a todos.

Ana J. dijo...

Si Dácil le dejó un bombón a Amando, a mí me has dejado el postre entero.
A parte del chiste fácil de que Carlos está para comérselo -aunque no tiene un aspecto muy español, yo ya le he puesto el cuerpo, sobre todo, el cuerpo, y la cara de Viggo Mortensen-, me dejas la posibilidad de salvar o rematar a Déborah o a Sophie. Es genial jugar a ser Dios.
Supongo que lo de 35 años ha sido un lapsus y querías decir 25. Si no, Carlos no tiene por qué preocuparse y nosotros, tampoco. Salvo que Carlos se preocupe por Déborah, que es otra posibilidad, aunque remota.
Me ha encantado conocer los entresijos de Radio Britannia y me alivia conocer el suculento sueldo de Sophie. Yo pensaba que nosotros no cobrábamos porque no nos masturbamos en directo. Esto me tranquiliza.
En serio, me gusta que hayas profundizado en otro de los aspectos de la vida de Sophie y que nos hayas materializado a Carlos Escobedo, ese fuego helado que espero que pronto nos queme.
Enhorabuena por el capitulo. Me voy a tomarme una tila doble.
Besos a todos

María dijo...

Bueno ya sabemos más del español buenorro, aunque para nada se parece a Viggo Mortensen, en mi opinión, más quisiera Carlos, por muy seductor que sea.
Otra cosa, yo he entendido que la del accidente es Deborah, una mujer sola en el coche, 35 años... pero ¿por qué?, ¿confusión con Sophie? Seguiré leyendo comentarios a ver si me aclaro.

Inma Vinuesa dijo...

Bueno, parece claro que nos quieres dar a entender que Déborah ha sufrido un accidente (35 años diez más que Sophie y en la carretera de vuelta a Edimburgo, después de haber dejado a Sophie en el bosque), ¿será ella? me parece genial este final, porque si realmente se nos ha muerto Déborah, su amiga tendrá que ponerse solita con todas las investigaciones de la desaparición de sus padres, y tendrá que recopilar todo el material que tendría Deborah guardado.
Frase para enmarcar: Carlos "una de esas personas a las que se le transparenta su satisfacción con su circunstancia", hay tantos detalles de este Carlos que me reflejan interiores bastante profundos, de personas a las que se les puede sacar mucho partido, realmente como dice Ana J. le has dejado un buen pastel, con muchas riquezas que poder utilizar para continuar.
Bueno FranCo me parece que esta Sophie te está enganchando más de lo que crees, que este Carlos Escobedo es un personaje para echarle bastante horas delante del ordenador, que ya tenemos muerte real en la novela, y que esto se está poniendo pero que muy interesante.
No te puedo decir más que eres un pedazo de artista con la pluma.
Enhorabuena.
Inma

FranCo dijo...

Desde un inicio las mujeres están en la idea de que Escobedo está buenorro…
Nunca se ha hablado de ello, pero ustedes mandan, o por lo menos lo quieren ver así. Siempre se ha escrito que tiene gran un poder de convencimiento. Zapatero también y creo que nadie a estas alturas lo ve buenorro.

Inma, Ana J., no he querido matar a nadie. La noticia de la agencia no es muy precisa, habla de un accidente considerable, no habla de muerte y deja entrever que pudo haber algo extraño en ese suceso ¿intencionado, culpa de otro vehículo, intento de darle un susto? Quería dejar esa opción abierta y que el capítulo tuviera algo de trascendencia, pues lo único que he pretendido en este capítulo era posicionar a Escobedo, ya que los foros lo pedían a gritos. Ana J. o la siguiente Pluma puede jugar a ser Dios y determinar su muerte. ¿Quien dijo que no somos como Dios?

Mercedes, Carlos Escobedo no tiene jefes. Cuando hablaba de inspectores, me refería a inspectores de trabajo, hacienda, etc.

Ana, cuando escribí 35 años, no creo que haya sido un lapsus. Es cierto que la protagonista del suceso (accidente) tiene aproximadamente esa edad. Tampoco sabemos exactamente quien es. Pero si es Deborah, bien pudiera ser. Y Carlos no está preocupado por el accidente, pienso que no sabe ni quien está involucrado en el, es como cualquier otra noticia de agencia de las cientos que llegan a la emisora.

Gracias por sus piropos. Es un placer escribir así.

Anabel dijo...

Estupendo, gran capítulo. Escobedo va a resultar un personaje fantástico y decisivo, desde luego. Y yo también me lo imagino buenorro, Vigo está bien, muy bien. Sí, adjudicada apariencia física.

Para mí está claro que el accidente lo sufre Deborah, pero quien decide es el que continúa, así que Ana, tú misma: tienes la vida de Deborah en tus manos, digo, en tu pluma.

Muy buen capítulo: es necesario presentar bien a los personajes que ya tenemos y cerrar alguna puerta en cuanto a caracteres. Aunque ahora aparece otro: el camarero del pub, Walter.

Bien, muy bien, FranCo.

Saludos,

Anabel, la Cuentista

Flamenco Rojo dijo...

La novela avanza inexorablemente. El capítulo enlaza magistralmente con el anterior y con la explicación que da FranCo quedan claro varias posibles dudas y además ha dejado a Escobedo en su sitio…Este Carlos es un pícaro habilidosos que se comporta con astucia para conseguir un fin determinado.

Abrazos.

Ana J. dijo...

Viggo, Viggo!!!
Pero, ¿cómo sales ahora con que somos nosotras las que queremos que Carlos esté bueno? Pero si estaba cantado desde que escribiste el nombre!
Pues claro que está bueno! Pero si tú mismo lo has dicho: "...con su planta y talante llenaba de presencia allí donde acudía."... Planta=Buenorro. Evidente.
Llevas razón, no has dicho que nadie haya muerto. Yo tampoco, por cierto (ya maté antes de tiempo a los padres de Sophie, ni se me ocurriría volver a hacerlo).
Pero si hay que matarla, se mata. No problem.
Llevas razón, lo de los 35, 25, 14, 10+14 años años... me tiene descontrolada.
Yo lo único que sé es que este capítulo está muy bien, my bien

Amando Carabias María dijo...

A mí el capítulo me parece muy bueno, muy fresco y plantea una primera lucha en la trama, importante para la narración, o así lo veo. Incluso pueden ser dos. Ahora se plantea el deseo de Carlos de hacerle un contrato en condiciones a Sophie, con lo que ella (o entre ella y su abuela) tendrán que decidir si van o no van a Granada, cuando tengan que ir a Granada. Tal y como está el mundo (y en el Gran Bretaña no están mucho mejor que aquí) renunciar a otro trabajo...
Y otra cuestión está en el accidente. Puede ser nada, una noticia más de agencia que acaso le llame la atención a Carlos porque no sabe nada de Sophie (ni su móvil, ni en su oficina, ni en su casa le saben decir), puede ser Déborah y entonces habrá que decidir hasta qué punto tiene gravedad el accidente, o sea, hasta que punto este accidente influye en la narración para sacar de ella a la detective-amiga-¿deseada?, o, por el contrario para meterla más de lleno.
Por otro lado este capítulo me parece muy interesante por lo que nos aporta de la personalidad de Carlos (con independencia de que esté o no buenorro, que yo lo tenía claro desde el primer día). Por un lado entiendo que es un tipo más que frío, con mucho autocontrol y con una mente ágil y veloz, pero que ha pasado por algunos problemas o fracasos durante su vida profesional.
Quiere conquistar a Sophie, pero lo quiere hacer a lo grande, no como un patán o un impaciente o un desesperado. Él quiere que ella caiga a sus pies...

PD: Sólo un detalle para Mercedes. Carlos Escobedo es el dueño de Radio Britannia, pero NO paga a Sophie. Ella trabaja por amor al arte (al menos de momento). Ella trabaja (y cobra) en una oficina dedicada a negocios que todavía no conocemos (aunque ya sabemos que tienen tratos con japoneses) y cuyo jefe es Jack Donaldson, alias El Calvo, o, entre los plumíferos Mr. Vicious.

Amando Carabias María dijo...

Ah se me olvidaba. Lo digo por la cuestión de los parecidos. Yo me lo había imaginado como Achero Mañas. Me parece que da más el tipo español. No sé. No tengo nada contra Vigo Mortensen, me parece un actor guapísimo que está muy bueno, con una mirada tan azul... Hizo muy bien de Alatriste, vale, pero no sé, nunca le vi como Alatriste.
Y que conste que comprendo a las mujeres.

Dácil Martín dijo...

Me gusta, y también la caracterización dada a Carlos Escobedo: un pícaro del siglo XXI. A medida que fui leyendo la imagen de este personaje tomó forma rápidamente, tal vez porque también lo había imaginado así desde un principio.
También entendí que Deborah pudiera haber sufrido un accidente. Y si alguien la mata más tarde, recuerden que ella es como un disco duro con la información de diez año de investigación. Por cierto, un detalle, Carlos se atreve a llamar a Emy, tiene su número, y eso puede significar dos cosas: el grado de confianza que las dos mujeres tienen sobre él, o Carlos conoce la casa de Sophie al llevarla en coche cuando regresa tarde de la radio.
Enhorabuena, un abrazo.

Inma Vinuesa dijo...

Podríamos votar, sobre todo las chicas que somos más objetivas, yo también me inclino por Viggo (impresionante).

Amando Carabias María dijo...

FranCo, creo que tienes que ponerte en contacto con el agente de Vigo Mortensen.
Y nada de editar la novela, habrá que hacer un guión. Y además el protagonista será él, salvo que encontremos una Sophie de caché semejante al de Vigo.
Bueno, chicas, procedo a cambiar el retrato robot que tenía de Carlos Escobedo y lo sustituyo por el que proponéis.

Ana J. dijo...

Achero Mañas?
Está claro que los chicos no queréis competencia.
Inma, muy bien por tu apoyo: Viggo gana por goleada.
Por cierto, ya que hoy tenemos el día marujil, ¿cómo os imagináis a Sophie? ¿Quién podría hacer su papel?

Anabel dijo...

Cómo somos, enseguida le sacamos punta a todo.

La imagen de Vigo nos ayuda a visualizar el personaje de Carlos Escobedo. Nada más.

Vosotros podéis ponerle a Sophie la cara que más os apetezca. A mí se me antoja una Scarlett Johansson, cojita, eso sí. ¿A que os gusta la idea?

Saludos,

Anabel, la Cuentista

Anabel dijo...

Ana, tenemos telepatía: pensamos lo mismo y a la vez.

Anabel

Ana J. dijo...

Pues sabes que yo lo he pensado antes de ahora en varias ocasiones?
Totalmente de acuerdo
Besos

Flamenco Rojo dijo...

Chicos, ¿Cómo véis a Jennifer Aniston en el papel de Sophie?. Decídmelo con tiempo para ir hablando con su agente...

Inma Vinuesa dijo...

Gwyneth Paltrow, me gusta también, dejamos que opinen los chicos un poco sobre el aspecto femenino?.
Esta novela la veo en la gran pantalla, seguro.
Un beso a todos

Inma Vinuesa dijo...

Y Edward sería Eduardo Verastegui?, como trabaja en un geriátrico y es relativamente bueno...
¿Que os parece?

Ana J. dijo...

Yo no tengo una imagen concreta de Sophie, lo que es un pequeño problemilla, porque a veces la veo rubia, a veces morena (sé que se ha indicado que es rubia). Tal vez se tiña, como todas.
Y el Eduardo Verastegui ese,... ¿en qué mundo vivo que no lo conocía?
Adjudicado!

Dácil Martín dijo...

Votación
Sophie: Kristen Dunst
Carlos: Eric Bana o Javier Bardem
Ed: Vigo
Deborah: Raquel Weistz
Emy: Judy Dend
JacK: Luis Tosae

Ana J. dijo...

Luis Tosar. Magnífica elección para Jack!!!!
Esa mirada..

FranCo dijo...

Veo que están adjudicando papeles. El único inconveniente que tengo es que no veo de ninguna manera a Sophie rubia. No me entra, me resulta imposible.

Les propongo otro juego más divertido y que como no tenemos presupeusto será más realizable:

Asignar lo papeles del guión a los escritores, lectores y colaboradores de 7 Plumas.

Creo que tenemos hasta una abuela. Pero la abuela aún no ha salido a escena. Recordando siempre cuanto pagamos en 7 Plumas

Dácil Martín dijo...

En el capítulo de Anabel, Sophie de adolescente acompañada de Ed llevaba una coleta rubia, ¿no?

Ana J. dijo...

Quieres decir que cada personaje tenga la cara de uno de nosotros, escritor o lector?
Vaya compromiso! ¿Crees que alguien se va a adjudicar voluntariamente el personaje chachi o el baboso?
Yo preferiría que cada uno nos "abonásemos" a un personaje como nuestro, para desarrollarlo más... aunque puede haber tortas por coger determinado personaje...
Cualquiera de las dos opciones me parece muy divertida.

7 Plumas dijo...

Ana, era una broma.
Es que como no tenemos presupuesto para contratar a esos actores, pensé que nos podíamos apañar entre nostros.

María dijo...

Chicas, Escarlett ya hizo de coja en una de sus primeras películas, siendo casi una niña, en "El hombre que susurraba a los caballos", tenía un accidente y perdía una pierna.

Mercedes dijo...

Perdón, perdón, me refería a la inspectora, a la que engaña, que parece dispuesta a sacar más beneficios de "La Dama". Bueno, de alguna manera es la jefa.
Saludos.

Anabel dijo...

A mí Scarlett me pega de maravilla como Sophie. Creo que no es muy alta y queda igual de guapa tanto de rubia como de morena. Yo sí me imaginé a Sophie rubia, no sé por qué... Además, la cara de Scarlett es muy sensual y cuando hace de barriobajera lo hace muy bien. Digo esto porque Sophie tiene un ramalazo ordinario muy fuerte, en ese ramalazo también radica parte de su sensualidad, ella lo sabe y lo fomenta. No me acordaba de que Scarlett ya había hecho de coja, María, me traicionó el subconsciente, gracias por el apunte.

A Paltrow la veo demasiado estirada para el papel de Sophie; Kristen también me gusta, y eso que no me convenció como novia de Spiderman.

Judy Dench fantástica, vamos a tener que darle mucha más fuerza a esa abuela.

Rachel Weisz como Deborah, vale.

Vigo, Carlos Escobedo.

A Edward no lo imagino como Verastegui, no, no puede ser tan perfecto. Para este papel me gustaría mucho Sergi López aunque resulta un poco mayor para el papel, pero de ese estilo.

Pero Luis Tosar como Jack es genial, me encanta Tosar, bordaría el papel.

No somos exigentes ni nada con los actores. Los guionistas, está claro quiénes serían y ¿el director?

Saludos,

Anabel, la Cuentista

Inma Vinuesa dijo...

Sabíais que Judy Dench, recibe el nombramiento de Dama después de una condecoración que le dio la reina Isabel II de Inglaterra por su carrera artística. La madre de La Dama, "Dama", no podría ir mejor.
Besos

Marcos Alonso dijo...

A mí este capítulo es uno de los que más me han gustado, también es cierto que en la segunda vuelta los autores se están luciendo de forma sobresaliente ¿más cómodo y relajados después de haber pasado la novatada? No lo sé, lo cierto es que no sólo se ven las plumas más ágiles y ricas sino más atrevidas e incluso capítulos más extensos en los que se nota que el autor se ha tenido que morder la lengua para poder parar.

Otra buena noticia es la sincronía con la que se escribe, encajando como piezas de puzzles cada capítulo; sin duda gracias, por supuesto, a la información y crítica de los comentaristas, que nos hace ser más exigentes con nosotros mismos.

Bueno, si no cara,por fin, Carlos, tiene silueta, carácter y personalidad. No voy a entrar en la polémica de con qué actor tiene más parecido ( para mí es evidente que es un calco del portero "Aquí no hay quien viva" pero bueno...)

La descripción de FranCo es soberbia "(...) discreto, pero con su planta y talante llenaba de presencia allí donde acudía. Sobrio en su vestimenta, de estampa pausada, evocaba un silencio escandaloso (...)un cuarentón lobo solitario. Un trotamundo que cerraba etapas e iniciaba otras sin apegos y sin mirar atrás. Se sacudía como un perro mojado cada cierto tiempo de todo cuanto le rodeaba(...)

Por cierto, que desde un principo sabía quien era (para mí)Sophie pero no caía, por ejemplo coincidía que no tenía el pelo rubio (castaño claro), como dice Amando, y el pelo más bien corto; efectivamente me recordaba a alguién, muy francesa como su nombre, y también que buscaba a alguien desaparecido. Me acabo de dar cuenta!

Una de las películas que más me ha gustado"Largo domingo de noviazgo" en la que Audrey Tautou hace de la cojita Mathilde que busca desesperadamente a su novio desaparecido al final de la Primera Guerra Mundial.

Se me queda algunas dudas sobre Carlos: ¿se aprovecha (económicamente) de Sophie?¿qué siente por ella' ¿paternalismo, pena,..? Esa diferencia de edad puede jugar en la relación de ambos un papel significativo.

La verdad que me ha gustado mucho este capítulo. Ahora bien, lo que no te perdonaré nunca, FranCo, es que te hayas atrevido a accidentar a Deborah...¿me has oído!!


Marcos Alonso

FranCo dijo...

Marcos, muchas gracias por tus halago. Te pasaste.

Yo no he accidentado a Deborah, ni a nadie. Igual es otra maruja. Pero la verdad es que "canta" un poco.

FranCo dijo...

Me gustaría plantearme, ahora que ha sido mi turno de escritura, aquellas puertas abiertas en la novela y que serán complicadas de cerrar, si no las tenemos en cuenta.

Voy con los seis primeros capítulos:

Capítulo 1:
¿El porqué de la cojera de la cojera de Sophie?

Capítulo 2:
¿Qué escribe en su cuaderno lleno de notas Sophie?
¿Qué son los recortes de prensa?

Capítulo 3:
¿A quién agredieron en la callejuela?
¿Qué contenía el email enviado a Deborah?
¿Qué significa “Brota ya sangre en tu garganta de piedra”?
¿Qué ó quien es la silueta?
¿Qué relación con la historia tiene la melodía de Los Corries?

Capítulo 5:
¿Dónde trabaja Sophie y que pasa con el calvo y Amber? Se me antoja que un capítulo tan intenso que tendrá su razón de ser. Grita respuesta y continuidad.

Capítulo 6:
Que interpretación tienen los sueños. ¿Por qué sueña que está atada sobre el carro?
Sophie lleva 10 años pagando a Deborah para que investigue. Era Muy joven ¿Autonomía para ello?
“Desaparece un matrimonio de un pequeño pueblo sin dejar rastro alguno” ¿Son los padres de Deborah?

FranCo dijo...

Continuación del anterior comentario y resto de capítulos:

Capítulo 7:
¿Qué voz femenina llamó a Sophie? ¿Qué pasó en ese otro callejón?

Capítulo 8:
Las siluetas amenazantes percibidas en la callejuela no son ilusorias. Se habla de signos de rituales, armas blancas y rastros de sangre sin identificar.
¿Quién es el personaje calvo y repulsivo hedor que conoce a Sophie?

Capítulo 9:
¿Qué estudiaban los padres de Sophie junto a James Smith?
¿Qué hace que Sophie se enfade don Deborah por cantar una canción?
¿Por qué manda a parar el coche?

Capítulo 10:
¿Qué existe en la caja, en la carta de la madre de Sophie?

Capítulo 11:
¿Quién ha tenido un accidente en la carretera? ¿Vivirá, morirá?

Pienso que si no tenemos en cuenta cada uno de estos aspectos, al final la novela quedará coja como Sophie y será complicado cerrarla. Confío cuando abrimos una puerta, tengamos pensado una posible llave para cerrarla.

Gracias por dejarme recapitular. Una estratégica puede ser que la Pluma que emprende un camino lo cierre. Por mi parte he procurado hacerlo de esta forma. Igual estoy equivocado.

Anabel dijo...

Gracias, FranCo.

Voy a imprimir tus recapitulaciones, creo que me serán de gran ayuda para mi próxima intervención. Por cierto, ¿cuándo me toca? Ya estoy nerviosa.

Saludos,

Anabel, la Cuentista

Inma Vinuesa dijo...

FranCo, muy bien tus recapitulaciones, efectivamente tenemos que tenerlas clara aquellos que escribimos, son demasiadas preguntas sin respuesta, eso no está nada mal, porque nos hace tener bastantes temas de los que escribir, pero si tenemos que ser cautos e ir entrelazando cuidadosamente la historia sin dejarnos nada por el camino.
Yo también las imprimo y las tomo como guía.
Un abrazo

María dijo...

Me parece impresionante, la recopilación de interrogantes, que acaba de hacer FranCo.
Los lectores esperamos respuestas para todos ellos.
Ha sido divertido poner caras a los personajes, pero deberíamos, (perdón por la intromisión), es que los lectores nos consideramos parte del proyecto, como digo, hay que acabar la novela antes de hacer la película. Saludos.

Marcos Alonso dijo...

Me copio de Anabel e Inma, y tomo nota de todas esas puertas abiertas que ha enumerado Franco. Nos hará falta esa relación`para no dejar agujeros.

FranCo dijo...

María, no solo te consideres parte del proyecto. Eres parte del proyecto. Y todas tus sugerencias y la del resto de lectores tendrán reflejo en la edición impresa. Pues hemos comprobado todos, que todavía tiene más importacia y caché lo impreso que lo digital.

Amando Carabias María dijo...

Yo ya he hecho lo propio y prometo tenerlo delante, como una especie de vademecum. Tienes razón, habría que tenerlas en cuenta. No sé si para cerrar o para abrir puertas.
Por otra parte, no sé si debe quedar aquí la cuestión o es mejor que lo hablemos. Lo digo por el siguiente autor.
De todos modos algunas preguntas creo que están ya respondidas en el propio texto, o al menos yo las tengo respondidas:
1) Sophie está coja por un defecto de nacimiento en el pie.
2) Escribe ideas suyas (quizá poemas o reflexiones) Los recortes de prensa (por lo menos del que se habla en el capítulo tercero) tienen que ver con sucesos 'extraños y violentos' acaecidos en el callejón.
4) El email que envía a Déborah quizá tenga que ver con esa noticia del periódico que luego recorta y pega en su cuaderno junto con ese endecasílabo que habla de sangre, sangre en un lugar oscuro y estrecho, que se parece a una garganta...
Las preguntas sobre el capítulo 5 son más variadas o abiertas, por tanto no me atrevo a darlas.
También las del sexto, aunque por los comentarios que se hicieron en aquel capítulo, parece que tiene que ver con el hecho fundamental por el que parece que se decanta la novela: la investigación de la desaparición de los padres de Sophie, producida en un callejón de Cramond, de la que ella es testigo, al menos en parte (ya que al escuchar la voz de su madre acude al callejón a pesar de la oposición de Edward), y que también está investigando Deborah.
El contenido de la cajita del bosque, tiene varios recuerdos de su infancia, pero el importante es una carta que había escrito su madre, quizá porque temía algo debido a lo delicado de lo que investigaban.
En fin que parece que el núcleo del misterio se dirige hacia la búsqueda de los padres de Déborah (suponiendo que no hayan muerto), que a su vez oculta otro misterio más importante aún, qué investigaciones de carácter paranormal llevaban a cabo y que desaparecieron con ellos. Y creo que esa silueta (quizá ese calvo maloliente) no es ajena a toda la cuestión.

Anabel dijo...

En ningún momento se afirma de manera tajante que la voz del callejón sea la de su madre. El texto dice: "Era una voz femenina, casi familiar". Evidentemente podría ser la de su madre, pero no se asegura. Querido, Amando, tú lo das por hecho.

Si he de serte sincera, te diré que sí es la voz de la madre de Sophie, pero, claro, eso era lo que yo pensaba cuando lo escribía, luego el tema se va desarrollando según la pluma a la que le toca escribir.

Me voy a reservar mi idea de lo que sucedió en el callejón, a ver si cuando me toque el turno aún la puedo utilizar.

Saludos,

Anabel, la Cuentista

Amando Carabias María dijo...

¿Ves cómo sabía yo que no tenía que decir nada? Ya la he liado. La verdad es que desde el primer instante supuse que si la casi niña Sophie había entrado en aquella oscuridad, a pesar del intento de Edward de que no lo hicera, era porque esa voz no sólo no era desconocida, sino que era de mucha confianza, e incluso estaba en peligro.
Pero claro, lo mismo he dado mucho por supuesto.

FranCo dijo...

Amando, siempre dando claridad a los que yo veo gris.
He realizado esta recapitulación de forma egoista, pues existen cosas con las que no me aclaro.

Referente a esa voz que puede ser la madre, nunca se me había ocurrido. Pero hemos puesto tanta expectativa en esas callejuelas/callejones, que no podemos defraudar al lector.

Hago estas reflexiones, pues particularmente como lector, aceptaría que me dejaran sin respuesta dos o tres cuestiones. Pero más de eso supondría que catalogara la novela como...

Insisto en que se trata de una consideración particular. Ya sabemos aquello de que para gustos sardinas, o algo similar... ¿era así verdad?

Amando Carabias María dijo...

Pues en esa consideración particular coincidimos. Si se abren preguntas es para contestarlas, para intentar que encajen las piezas.
De algún modo es una especie de código no escrito entre el lector y el escritor.
Todavía es muy temprano para encuadrar el género de la novela (Lo cual no me preocupa nada, dicho sea de paso), pero sea niño o niña, está claro que hay que dar respuestas, y el argumento nos irá conduciendo a ellas, estoy seguro.
No, no has sido egoísta, al contrario, que has sido muy genereso al plantear esas dudas porque estoy seguro que todos hemos hecho lo mismo.
Y has demostrado que, además, eres un gran motivador. Aquí estamos todos reflexionando sobre la cuestión y viendo a ver si es posible que no nos despeistemos. Creo yo que no va a ser así, que no nos despistaremos, pero estas cuestiones (y alguna más que seguro surgirá) nos van a ayudar, y mucho.

Ana J. dijo...

Veo que mientras yo me he dedicado a escribir vosotros habéis realizado una impresionante labor de recopilación de los detalles, líneas argumentales, relaciones y, en general, cabos sueltos.
¿No se podrían centralizar en otro lugar como el Resumen para no perderse?
Así lo tendríamos a mano.

Inma Vinuesa dijo...

Porqué presuponéis que el defecto del pie de Sophie es de nacimiento?, podría ser consecuencia de un accidente, o de alguno de los ataque que han sufrido tanto sus padres como ella.
No sé donde pone que sea de nacimiento?

FranCo dijo...

Como apunta Inma, a mí también se me escapa que su cojera sea de nacimiento.

Ana J. espero que no te dejes influenciar por estos pesados del orden en la narración.

Espero que no se note mucho el "ramalazo" de editor H.P.

Marcos Alonso dijo...

No se si alguien lo comentó, pero al volver a leer el texto me acuerdo de Walter, que igual que Jane, compañera de oficia de Sophie, son personajes menudos pero cualquiera sabe, en cualquier momento pueden hacerse obesos y decisivos.

Lo digo para apuntarlo en el panteón particular que tenemos reservado para los personajes

FranCo dijo...

Marcos, siempre se te ve el plumero. Ya estas tratando que Walter te invite las copas.

Inma Vinuesa dijo...

Otro detalle a señalar:
Capítulo 6: el fuerte olor a orines que tiene en sus sueños Sophie, no puede ser similar al fuerte hedor que emana el calvo de la callejuela del capítulo 8?.
Besos

Marcos Alonso dijo...

Inma, lo de los orines y lo del carro tiene su truco

Inma Vinuesa dijo...

Espero que pronto nos lo desveles,ya que no te queda más que esta semana para volver a hacer de las tuyas.
Esto de pensar con 7 cabezas es bastante complicado.

catherine dijo...

FranCo, nos dejas a Sophie en el bosque para volver a Carlos que creaste en el capítulo 4. Me gusta profundizar en este personaje con tantas vidas en gran parte del mundo (trotamundo), tantas experiencias más o menos cumplidas, este "fuego helado", este autocontrol. Y a través de su mirada conocemos también mejor a Sophie. Es un capítulo muy interesante y todavía me reío imaginandole en el papel de la Dama.
Muy divertido vuestro juego con los actores que permite caracterizar bien a los personajes.
No conozco a todos los actores, me encanta Javier Bardem para hacer de Carlos, Audrey Tautou de Sophie y Sergi Lopez que sabe desempeñar los perdedores o los malos escondidos para Edward.
Muy interesante también la recapitulación. Cuando habláis de los padres de Deborah pienso que es un lapsus.
Nos quedamos con el accidente, ¿accidente de Deborah, provocado, letal?. Y ¿cuándo saldrá Sophie del bosque, y cómo viajará?
Quizás Ana nos hará también un capítulo inesperado dejandonos en otro suspense.
Enhorabuena FranCo.

Amando Carabias María dijo...

Pues tienes razón, Inma, respecto de la cojera. En realidad escribiste que se trata de un defecto En concreto dice:
"Según sus progenitores era una cosa insignificante e incluso graciosa, pero menuda gracia fue entrar en el colegio el primer día, y notar que todos imitaban su paso saltarín por los rincones, sin ni siquiera preguntar" . Me llevó a la confusión el hecho de que tal defecto sea desde tan pequeñita. Deduje, simplemente deduje. I'm sorry.

A mi modo de ver en el resumen se traza únicamente la linea argumental de la narración, para evitar pérdidas de los lectores que lleguen con retraso.
En todo caso, please, si hay algo importante que no haya anotado, decídmelo.
Lo seguiré puliendo.

FranCo dijo...

catherine, muchas gracias.
Es cierto que ha sido un lapsus, aún no sabemos nada de los padres de Deborah.

Seguro que AnaJ. nos sacará de dudas en el siguiente capítulo. O igual se va con el "Calvo" ¿Quién sabe?

María dijo...

Yo creo que alguien debería meter mano, en el cuaderno misterioso de Sophie, ése que está lleno de anotaciones, algunas raras, y recortes de prensa.
Si lleva diez años investigando, la desaparición de sus padres, ella tendría unos quince en ese momento, una edad difícil para un trauma así, de ahí la importancia del cuaderno, o ¿acaso cuando sepamos lo que contiene, habrá que poner fin a la historia?.

Amando Carabias María dijo...

Creo, María, que lo que dices sobre la edad de Sophie cuando se produce la desaparición de sus padres es un detalle muy importante, que sujeta con solidez la existencia de ese cuaderno.

Ángeles Hernández dijo...

Me he quedado atrás en este capítulo, ahora sólo mequeda deir brevemente que omparto todo lo dicho, sobre todo el resumen de Franco y el no ir haiendo una novela río con mil historias empezadas.

Creo que de momento va todo bastante coordinado y entrelazado (ENHORABUENA A LOS SIETE) y a partir de ahora se irá profundizando en todo lo ya iniciado. Eso deduzco de vuestras interveniones.

Espero a mañana a ver si estoy más al loro y tengo algo nuevo que aportar. Aunque vuestro nivel no nesita de muchas más colaboraciones me hace ilusión poner mi minúsulo granito de arena.

Un saludo a todos y gracias por "daros" (entregaros) tanto en este proyecto que tanto y tan bueno nos está aportando a los seguidores mirones.

Maria Sanguesa dijo...

Buen capítulo y divertido el juego de la adjudicación de papeles. Espero que en el próximo se vayan despejando algunas de las incógnitas que habéis planteado. Estoy deseando saber qué pasó con el accidente y el contenido de la cajita... y si los padres de Sophie están vivos o no. No perdáis el aspecto misterioso de lo sobrenatural... Un abrazo y felicitaciones a los siete.

FranCo dijo...

Maria Sanguesa, ya puedes saber como transcurren los siguientes capítulos. Ya están publicados...Pero no pienses que la cosa se aclara mucho. Todo lo contrario, se enreda más.

Gracias por seguirnos