20 nov. 2010

¿Qué como escribo?



No sé. Podría ser ecuánime en la respuesta y no meterme en berenjenales y decir: Materialmente ahora, escribo con ordenador. Con el procesador de texto Word si escribo sobre un Pc o con el OpenOficce si estoy sobre mi Mac. Hasta hace pocos años me gustaba escribir con lápiz y papel. Mejor dicho bolígrafo.
El escenario habitual es la madrugada y en absoluto silencio. Empleo tapones en ocasiones y alguna vez me inspiro con música. Jazz, clásica, o de guitarra eléctrica, pero siempre instrumental. Me gustaría escribir por la mañana, pero motivos laborales (como a todo el mundo) me lo impiden.
¿Y si dejo esta confesión aquí, quedaría muy mal? Es evidente que sí, y más tras la revelaciones que nos han realizado Ana J. y Amando.

Mi forma de escribir es como mi vida y mi carácter, muy poca homogénea, nunca un texto fluye de la misma manera, ni su preparación es la misma. Ni su estilo. Depende del tipo de texto o de escritura que aborde. Pero podría resumirlas en dos categorías. La espontánea, la del vómito, que es la más que me gusta, la que más satisfacciones me da y en la que menos me prodigo. Y la del encargo y la obligación, la de participación, la que tienes comprometida, la que tiene fechas.

Existen escritos en los que me documento mucho, otros surgen del tirón. Todos, siempre que es posible, tras escribirlos realizo una primera y segunda corrección y los dejo en barbecho otras 24 horas mínimo, necesito olvidarme de el, distanciarme. Luego vuelvo a realizar otra corrección y se lo entrego habitualmente a mi pareja para que lo lea en voz alta, permaneciendo atento a su lectura y tomando notas. Me sirve de verdadero termómetro la fluidez de su lectura y donde tropieza al leerlo. Allí donde colisiona, o se para, existe una alarma que trato de solucionar. El caso es que la pobre de mi pareja ya sabe tanto de mi escritura, que incluso sin quererlo, salta en su lectura sobre los errores. Creo que tendré que cambiar de lector, pues este sistema empieza de esta forma a no ser tan efectivo.

Otros secretos a revelar serían que escribo mejor sobre presión, sobre fechas. Que necesito nutrirme de la calle, de vivencias, de imágenes. No podría escribir si pasara muchos días sin salir de un lugar o el mismo ambiente. Pero sobre todo, necesito estar revuelto internamente para escribir, roto, estar sufriendo, enfadado, ver una injusticia, ver un futuro negro, contaminación, urbanismo desmedido, ruido, sexo degenerado, sangre… ello dispara mis sensores de escritor. Tengo que decir que no disfruto con esas cosas, que soy la antítesis de todo ello, que me gusta el ambiente rural, la justicia, las plantas… pero son los detonantes de mi escritura, pero no para reinvindicar un mundo mejor, más verde o más justo.

Cada día que pasa me cuesta más escribir, cada texto me provoca un gran desgaste, cada día escribo como menos espontaneidad y con más inseguridad. Esa inseguridad no es por lo que opinen sobre mis textos. Es por todas las opciones que existen, por como abordar los escritos, el narrador, los personajes, el mensaje oculto… En los inicios, todo fluía como en Nilo, como las cataratas del Niágara, ahora todo es doloroso. ¿Puede ser porque he entendido que escribir es algo serio? ¿Algo que requiere mucho trabajo y dedicación?

17 comentarios:

María dijo...

He leído el texto, sin mirar el autor, a ver si adivinaba quien lo había escrito.

Y si, he acertado, Francisco, tus sentimientos se reflejan en todos tus escritos.

Otra cosa es el escenario que cada cual necesita, que muchas veces depende de circunstancias ajenas.

Un abrazo.

Amando Carabias María dijo...

Rozas o te aproximas a una cuestión que a mí también me preocupa:

"Esa inseguridad no es por lo que opinen sobre mis textos. Es por todas las opciones que existen, por como abordar los escritos, el narrador, los personajes, el mensaje oculto… En los inicios, todo fluía como en Nilo, como las cataratas del Niágara, ahora todo es doloroso."

Y te respondes con preguntas que, a mi modo de ver, son un poco retóricas. Quiero decir, tú (y yo y todos nosotros) sabes que escribir es serio -lo que no quiere decir que haya que hacerlo como si fuéramos la Ministra de Economía anunciando una subida de impuestos-; del mismo modo sabes que requiere dedicación y tiempo.

Y sin embargo la inseguridad existe (la comparto) y eso, en el fondo, me parece que es bueno, porque implica que nuestra mente, nuestro ser está abierto al aprendizaje, que tenemos las antenas abiertas para captar todas las frecuencias que se emiten, porque todo nos puede ayudar, aunque sea a comprender lo que otros escriben.

Cuando era joven, también escribía en la madrugada, envuelto en el silencio. Ahora es imposible. Literalmente. Lo hago por las tardes, a primera hora de la noche, y espero que llegue el fin de semana para que el amanecer me pille con las pilas recargadas y los dedos dispuestos.

Un texto que me ha llegado mucho. Tienes razón, tu hora es la madrugada.

Inma Vinuesa dijo...

"Mi forma de escribir es como mi vida y mi carácter, muy poco homogénea",me quedo con esta frase.
¿Hay algo más grande que escribir dando un poco de tu vida y tu carácter en cada escrito?.
Eso es lo atractivo de tu escritura siempre sorprende y eso es lo que te gusta y nos gusta.
Los bocados pequeños y elaborados son delicatese, si nos dieras cada día uno no apreciaríamos su belleza, su elaboración, su especial sabor, su vista única...
Pero de vez en cuando un regalo como este te alegra mucho la vida.

Ángeles Hernández dijo...

"Mi forma de escribir es como mi vida y mi carácter, muy poco homogénea, nunca un texto fluye de la misma manera, ni su preparación es la misma. Ni su estilo..."
"Podría resumirlas en dos categorías. La espontánea, la del vómito, que es la más que me gusta, la que más satisfacciones me da y en la que menos me prodigo. Y la del encargo y la obligación..."

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FranCo: Yo te veo como una potencia de la naturaleza -por tanto impredecible, magnífico y diverso- en tu ser y en tu estar: en tu vida. Dices que tu literatura es como tu vida, por eso te leemos fuerte, ingenioso, espontáneo, audaz...

Me gusta la idea de oír como suena lo que uno escribe leído por otra persona, es como verse en una foto: a veces te gustas y otras no te reconoces.

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Estoy emocionada leyendo lo que, con el alma en el papel, contais sobre vosotros y vuestro arte.
Esta catarsis metaliteraria nos acerca, nos ayuda a conocernos y hace que TU PROYECTO
vaya mucho más allá de un experimento editorial.

Como decía Flamenco, nos/os estáis dando una oportunidad que, como lectores y escritores, no tiene precedente ni precio.

Un gran abrazo para todos de Á.

Isolda dijo...

Me gusta tu forma de escribir y cómo nos lo cuentas. Es cierto, se transmite en tus textos. No te importa especialmente el dónde ni el cómo, ni siquiera la presión te asusta: al contrario es un acicate.
Me parece maravilloso que tu pareja lea en voz alta lo que escribes. Una lectura atenta de las dos partes, detecta los errores, como bien dices. Supongo que a estas alturas, habrás averiguado porqué duele y se hace más difícil día a día. Porque sale de las entrañas.
Como mis besos para ti, esos no duelen.

Flamenco Rojo dijo...

Ana, Amando, Franco…esto se anima. ¡Qué cunda el ejemplo! A este paso se quedáis sin secretos para nosotros…Cuidadín con lo que decís que dentro de poco seréis famosos y todo lo que estáis escribiendo pudiera salir publicado en los medios…

Este comentario no será uno de los más brillantes que he dejado en los blogs donde participo. Acostumbrado a escribir en la mesa camilla del salón con la pequeña Carmen preguntando, papá ¿qué son las energías renovables? ¿cómo se escribe el verbo sonreir en Inglés? ¿cómo se calcula el m.c.m. de dos números?...Ahora, escribiendo en silencio en el dormitorio de arriba de la casa de la sierra, sólo escuchando el movimiento de las hojas de los árboles, el goteo del agua en los canalillos…Pues es normal que no me salgan las palabras más adecuadas.

Abrazos desde la Sierra de Cádiz.

catherine dijo...

Por supuesto no es igual escribir algo por encargo o algo espontáneo.
Pero en todos los casos tiene que ver con el carácter del escritor y su vida propia y su manera de mirar la vida ajena.
El leer en voz alta se justifica más para poemas pero puedo entender que es otra manera de alejarte de tu escrito para corregirlo.
Tomar la escritura en serio no debe llegar hasta impedir manifestarse.
Gracias, FranCo, por esta confesión como la llamas tú.
Un beso.

Ana J. dijo...

Supongo que escribimos como somos y tú eres así: nada homogéneo, observador, rebelde, contradictorio...
Y, para colmo, estás madurando como escritor.
¿Creías que eso te lo iba a poner más fácil?
De eso, nada, ahora eres más consciente de lo que haces, de lo que quieres hacer y de cuando lo que sale de tu cabeza no tiene nada que ver con lo que tenías dentro.
Me llama la atención que seas tan meticuloso, que leas, releas, des a leer -siempre supe que Alexia es estupenda- y dejes reposando un día el texto.
Ahí me has sorprendido, amigo.
Besos, besos

FranCo dijo...

María, Amando, Inma, Ángeles, Isolda, Flamenco, catering, Ana J., existe una palabra my fácil de escribir: GRACIAS y que es la que me apetece darles por sus palabras pero en mayúsculas.
¿Pero saben ustedes que esa palabra no está en el diccionario de la RAE? No tiene significado lingüístico, pero si tiene el significado de mi gratitud.
GRACIAS Y DOBLE GRACIAS

Isolda dijo...

Lo acabo de buscar y no existe. ¡Qué alguien me lo explique!
Menos mal que todos nosotros sabemos su significado.
Gracias a ti, FranCo.

Propongo una consulta on line a la RAE, ¿qué decis?

FranCo dijo...

Isolda, la palabra GRACIAS no está contemplada en el diccionario de la RAE, no mentía.

¿Creo que los ancianos de la RAE, deberían ya de incluirla?

Afortunadamente el próximo proyecto de 7 Plumas será una Academia de Terminología Alternativa (ATA) que de acogida a todos estos olvidos, a voces populares y a la nueva creación de palabras que satisfagan alguna necesidad para los escritores y para expresar sentimiento difusos.
¡¡¡Perdón, no he podido contenerme de desvelar los nuevos proyectos de 7 Plumas¡¡¡

Perdón, Perdón.

Ángeles Hernández dijo...

FranCo
Necesitas voluntarios?

Buen proyecto, un abrazo desde la antesala de...

A.

FRanCo dijo...

Ángeles, para este proyecto contaremos con los habituales de 7 Plumas. Creemos que nos pueden aportar mucho dentro de esa Academia.
Estamos en los preparativos. Gracias por el ofrecimiento. La idea está esbozada y ha surgido de una chispa de Marcos Alonso. Ahora vamos a darle formato, normas, imagen, elección comité, objetivos, etc...
En cuanto tengamos perfilada la novela de 7 Plumas.
Un saludo y gracias por tus energías.

Ángeles Hernández dijo...

De nada Fran Co, si necesitáis que os eche una mano por aquí andaré .
Un abrazo y no dejéis de crear

FranCo dijo...

Ana J., siempre es lo que no parece ser.
Si que intento leer, releer, rectificar y lijar los textos, nunca quedo satisfecho, pero intento que no pierdan la frescura de la escritura espontánea. Trato de que parezcan borbotones de pensamiento. Pero es un estilo que no sé si consigo. Me gusta, experimento con ello y pretendo que sea marca de mi escritura.
Te he comentado en alguna ocasión que no me gusta la escritura barroca, esa que rebusca para encontrar palabras complicas y lucirse como escritor. Creo que también podría escribir así, pero trato de huir de esa escritura. Si ya se lee poco, imagina si a los lectores les cuesta un trabajo.

Gracias.

Anabel dijo...

O simplemente sea porque cada día escribes mejor y no te vale cualquier cosa.

Es una evolución. Dolorosa, como todas.

Otro texto estupendo, otra experiencia en la que puedo encontrar algún trocito que me es muy conocido.

Gracias, Francisco.

Marcos Alonso dijo...

Como desangrador de utopías, desafiante de la vida, arriesgado y atrevido hasta más allá de la temeridad, FranCo, más que un autor, es todo un personaje (un aventurero) que además es escritor. Por tanto su obra es como su vida y surge como un fogonazo provocando el desconcierto y la conmoción. Sin embargo, sus escritos no resultan descuidados como pudiera parecer producto de la espontaneidad sino pulidos y mimados y con razón dice que le cuesta escribir cada vez más. Creo que es, sin duda, un buen síntoma de maduración y perfección.