16 may. 2010

Capítulo 5


Fue la plataforma del zapato izquierdo, unos centímetros más gruesa que la derecha, lo que le dio la pista de que esa era la mujer que quería.
Siguió su andar ondulado, deliberadamente sensual, una cadera apenas más prominente que la otra subiendo las escaleras, apurando el pasillo hasta llegar a la habitación.
Rojo y dorado, luces amortiguadas por pantallas chinescas, la gran cama de cabecero esmaltado en negro y falso oro, las sábanas brillantes de raso barato.
-Llámame Amber, si te apetece –le dirigió la sonrisa hueca, la voz acariciadora, monótona de rutina, mientras desabrochaba los botones con parsimonia estudiada y se acercaba al lecho.
Contempló el escote, los pechos apretujados entre lencería con pretensiones de fina, la falda que resbalaba hasta el suelo, las caderas estrechas, las medias de fantasía, abigarradas y tupidas para esconder lo que no quería dejar ver.
-¡No! –la detuvo cuando iba a desprenderse del tanga, aproximándose mientras soltaba el maletín sobre la cama- Quítate las medias.
La mujer no consiguió reprimir una mueca de disgusto que reconvirtió de inmediato en firmeza.
-No me quito las medias.
El calvo tragó saliva, mirándole las piernas mientras sacaba la cartera y soltaba un billete de 50 libras sobre la almohada.
-¡Quítatelas!
Cincuenta libras. Más que una mamada.
Con el estómago en un puño, Amber se sentó en el borde de la cama, se descalzó y comenzó a sacárselas muy despacio, más por el disgusto de tener que mostrar la porción de su cuerpo que siempre intentaba ocultar que como acto de sensualidad.
Palpaba la expectación que sentía el cliente. Cuanto más excitada se hacía su respiración, más repugnancia sentía Amber por su pierna, deforme de cicatrices y atrofia.
Una vez las piernas estuvieron expuestas, el hombre se alejó de ella, rodeando la cama, mientras se desabrochaba los pantalones con manos inquietas.
-Ahora, ven hacia mí –su voz aumentó en grados de ronquera- No, no a través de la cama, estúpida –la irritación se hizo patente al comprobar que comenzaba a reptar sobre las sábanas-, camina hacia mí, muévete… ¡sin los zapatos! –gritó al ver el ademán de calzarse de nuevo.
Sin la plataforma que la equilibrara, anadeó hasta él sintiendo cómo cada músculo se contoneaba y temblaba de forma inapropiada, mostrando lo defectuosa que era.
El hombre se acariciaba, excitado con cada paso irregular, los ojos codiciosos devorando la cojera.
Se inclinó y aferró la pierna enferma con avidez, se puso de rodillas y recorrió cada cicatriz con la lengua. Amber lo dejaba hacer, alerta. Los tíos raros no eran de fiar. Y este era muy raro.
-Sóbame con este pie, venga, hazlo… -ahora su voz era suave, con un desconcertante matiz de seducción.
Se tendió en la cama esperando las caricias que demandaba, el corazón desbocado, la cabeza rapada cubierta de sudor, la respiración jadeante, la vista fija en el cuerpo delgado de la prostituta, que en esos momentos representaba para él la encarnación del Deseo.
Se derretía bajo el tacto del pie deforme sobre su piel, los recuerdos de innumerables encuentros sexuales imaginados tantas veces y jamás satisfechos se abalanzaban sobre sus ojos saturados de carnes remendadas y luces mortecinas.
Para cuando se hubo corrido ya no existía una prostituta llamada Amber, ni se encontraba en la habitación de un burdel, ni él era un ejecutivo en busca de desahogo durante la hora del almuerzo. La realidad había sido sustituida por la ensoñación de su fantasía hecha realidad. Pero solo duró lo que tardó en recuperar el aliento, hasta el mismo instante en que la mujer, con su voz chillona, le instó a abandonar la cama: el tiempo se había acabado.
El rojo que dominaba el ambiente lo enervaba mientras se vestía, pensativo. Pantalones, camisa, la corbata cuidadosamente recompuesta, el sello de Cambridge en el meñique, se repasó la hilera de pelos que ocupaban, en vertical, su barbilla, aseguró el pendiente en la oreja izquierda, secó el sudor del cráneo.
Sacó el móvil del bolsillo interior de la chaqueta y marcó.
-¿Sophie? ¿Han llegado los japos? En cuanto aparezcan, entreténgamelos como sólo usted sabe hacer. Estaré en quince minutos. Sí… sí… no me olvido. Sí… téngamelos preparados sobre la mesa para cuando llegue.
Amber se encontraba ya en la puerta entreabierta, mirándolo, impaciente por marcharse. Pero el hombre, tras devolver el móvil a su sitio, no se movía.
-Camina un poco más por la habitación –le ordenó-. Descalza.
-Ya ha terminado su tiempo –se exasperaba-. ¡Este tío! ¿En qué está pensando?
Le mostró unos billetes, abiertos en abanico.
-Puedo tener más tiempo –sonrió mientras comprobaba el efecto que hacían en la mujer, que miraba el dinero, golosa.
Distribuyó varios billetes en distintos puntos del cuarto, con calma, saboreando lo que sabía que le esperaba y se dirigió hacia la puerta.
-Son tuyos, si vas a buscarlos.
Sonreía mientras hablaba, pero solo con la boca. Los ojos eran dos lascas de piedra, pendientes de Amber.
La chica echó a andar hacia la cama, donde había depositado algunos billetes: 1, 5, 20 libras a su alcance. Sólo tenía que cogerlos.
-Descalza.
La voz no dejaba lugar a dudas.
A regañadientes pero deseando coger un dinero extra, Amber se sacó los zapatos y renqueó hasta donde se encontraban los billetes en una última y lucrativa humillación. La mirada del calvo clavada en su cuerpo oscilante parecía recriminarle su falta de orgullo; la avaricia, teñida de necesidad, le susurraba que era un buen negocio ganar dinero solo por mostrar su cojera a un friki degenerado.
-¡Jódete! –rezongó para sus adentros, apretando con fuerza los billetes en el puño- ¡Que te jodan, chulomierda!

60 comentarios:

Mujerqe dijo...

Cruel, fuerte e indigno. Como debe ser. Un trabajo directo, sin mentiras, sin maquillaje. Todos mis respetos.

Amando Carabias María dijo...

Estoy sin aliento. Me ha gustado. No lo esperaba, y quizá sea éste el mejor piropo. Menuda forma de hablarnos del jefe de Sophie. El calvo éste tiene que estar enloquecido con nuestra chica.
Mi opinión, personalísima, claro, es que está muy bien escrito y es trepidante.
Si tenías miedo a la extensión, a mí no me ha parecido muy larga. Tenemos un par de personajes más.
Escuchemos lo que cuenten nuestros amigos.

Marcos Alonso dijo...

Me ha encantado este capítulo, como era de esperar. Es un placer degustar cada una de las palabras, recrearse en el escenario que se crea ante nosotros sin casi darnos cuenta, sin que nos importe sentirnos desorientados de repente, tras correrse un tupido velo, descubrimos, como por arte de magia, el porqué de las cosas y la relación de estos deconocidos con la historia y los demás personajes.

Uff, por un momento pensé que el calvo degenerado era Carlos Escobedo (¡qué mala noticia para FranCo!, seguro que tiene que contarnos mucho del ¿español?). Por el contrario tiene pinta de ser el típico jefe de una empresa informática o microelectrónica ( En Escocia se ha desarrollado una poderosa industria imitando al famoso Silicon Valley), sobre todo por aquello de "los japos" (¿japoneses?).

Bueno, voy a volver a leerlo a ver si pesco más cosas. Amando tiene razón cuando dice que no cuesta leerlo, se lee de un tirón.

Por cierto, Ana, me gusta la letra y el tamaño que usaste, resulta atractiva y muy cómoda de leer. ¿Cuál es? Podríamos seguir utilizandola todos para darle más unidad al formato, ¿que opinan?

Pues eso, Enhorabuena.

Amando Carabias María dijo...

Estoy con Marcos.
Además para mis pobrecitos ojos, lo prefiero.
Si soplais el tipo de letra, es probable que hasta la utilice en Pavesas. Se lee muy bien.
Todo lo que sea comodidad para el lector se agradece.
Lo peor no fue, Marcos, que pensaras que el calvo fuese Escobedo. Lo peor fue que pensé que Amber era Sophie que los viernes después del programa ya se desparramaba del todo. Eso sí que ha sido un susto.
¿Será el doble que dicen que todos tenemos?
Amber me gusta..., como personaje

Marcos Alonso dijo...

Ja,ja,ja, Amando, yo también lo pensé, se me olvidó comentarlo. De ser así casi es mejor cambiarle el nombre a Sophie por el de Enmanuelle ¿n0?

Amando Carabias María dijo...

Pues es una idea, pero menos mal que no lo es, porque con tanta Emmanuelle en esto del cine y la literatura nos costaría buscarle un apodo que la diferenciara y la hiciera única e irrepetible: Enmanuelle, Enmanuelle Negra, Enamanuelle de ébano... Esas que recuerde, por no hablar de los números...

Isolda dijo...

Otro giro y van... También creí que Amber era Sophie. Me encantan las sorpresas. Ojo con el calvo, cruel e indigno ciertamente.
Me ha gustado mucho, directo y ameno y como dice Amando, dos personajes más. La extensión, para mí nunca es poca ni mucha, si me atrapa. Y esto va enganchando, de veras.
Ana, enhorabuena.

Maria Sanguesa dijo...

Buen giro y me ha encantado lo de jugar con el lector, todos hemos creído que Sophie hacía horas extra... buen perfil psicológico del jefe, esclavo de sus bajos instintos y de una pasión inconfesable. No deja de ser sorprendente este capítulo y es bueno sorprender, el factor sorpresa es lo más envolvente y mágico de una buena narración. Felicitaciones.

Amando Carabias María dijo...

Una pregunta que me hago y que os hago. Todos hemos incidido en que el jefe es más o menos un vicioso.
Pero, pregunta, ¿no puede ser que le atraiga Amber porque está enamorado de Sophie y la sienta inalcanzable?

Laura dijo...

Os leo desde el principio, y aunque he de confesar, que las maneras de algunos coinciden con las mías más que las de otros, el resultado siempre es un aprobado alto alto...
Ya centrándome en el quinto capítulo, sólo decir que me ha sorprendido, encantado y atrapado.
Yo también he creído que Amber era Sophie, y he de reconocer que prefiero que no lo sea.
En cuanto al jefe calvo y vicioso, por más enamorado que esté, y por más inalcanzable que él considere que es ese amor, no deja de ser humillante el trato hacia la prostituta (también puede que sea mi visión de mujer).
EN fin, enhorabuena a todos.

Dácil Martín dijo...

Un texto que me atrapó desde un principio, perfectamente aislable, perfectamente hilado con los capítulos anteriores. La escalofrinate sonrisa sólo de boca del jefe de Sophie ha dado una visión nueva de ese alerta, de ese miedo que la acecha.
La voz narrativa, el lenguaje usado por personajes es una labor excepcional. Tal es el tono tiránico del hombre, como los insultos viperinos que a sus adentros muerde la prostituta lisiada.
Felicidades, nos has dejado un buen legado, una historia de Sophie que sigue envuelta en la intriga y en el misterio.

Marcos Alonso dijo...

Bienvenida Laura, te agradecemos que te sumes a esta aventura, cualquier ayuda es poca para poder afrontar estos desafíos que cada tres o cuatro días tenemos que superar. Sin ir más lejos, yo ya no se que hacer con Sophie, sinceramente ya no me fío de ella, puede hacer cualquier cosa, y es que sospecho que ......
Bueno aprovechando que estamos solos te lo voy a contar: No me extrañaría nada que, después de reunirse Sophie con el calvo vicioso sin nombre y los japos, en una comida de negocios donde no faltarán las copas, nuestra Sophie quede seriamente perjudicada. El vicioso seguirá su autobús, del que se baja Sophie en una parada situada en un lugar apartado, justo al otro lado del puente que cruza el lago. "Viciosín" aprovechará para abalanzarse sobre ella. En el forcejeo, los dos cuerpos caen al agua hundiéndose, parecerá que se hayan agogado pero, al momento, emerge nuestro Visiosín en paños menores sobre nuestra Sophie, es decir, sobre Nessy que cojeando sale del Lago en dirección a la ciudad, entrando triunfal en ella por la calle Victoria, camino a la emisora dispuesta a repetir la misma historia que siempre, sin darse cuenta que ahora no se encuentra "arreglada y dispuesta". Así que espero sus consejos si no quieren que me traiga a Nessy a la emisora.

Ana J. dijo...

Muchísimas gracias a todos por vuestros comentarios, Mujerqe (bienvenida!!), Amando, Marcos, Isolda, María, Laura (¿es la primera vez que escribes un comentario? bienvenida, en todo caso) y Dácil.
Me emocionan vuestras palabras. Mucho.
Han surgido algunas cuestiones a las que quiero aportar mi punto de vista.
Lo primero, no podía ser de otra forma, es la posible asimilación de Amber con Sophie.
He tenido mucho cuidado en no dar opción a la ambigüedad y que el personaje de Sophie pudiera convertirse en una Mrs. Jekylll y Mrs. Hyde sexual, que me habría parecido un error. Sophie, en sus contradicciones, no debe escorarse tanto hacia una vida escabrosa, porque resultaría algo, en cierto modo, tópico. Aunque eso es solo mi opinión, por supuesto.
Su jefe, tal y como yo lo veo, está sexual, enfermizamente obsesionado con ella. No creo que haya ni un ápice de amor detrás de ello, Amando. Más deseo y necesidad de posesión que afecto. Aunque, ¿quién sabe? Eso tendréis que decirlo vosotros o dejar que me llegue de nuevo el turno (¡qué lejos lo veo!).
Yo creo que esa doble vida de Sophie, secretaria eficiente de lunes a jueves y locutora erotizada y de culto los viernes noche, activa un sensor erótico en el calvo (¿alguien quiere ponerle nombre?), inconsciente pero de una gran potencia.
Tal vez esté hablando más de la cuenta pero se me antoja que pueda haber algún tipo de conflicto entre Sophie, el calvo y Carlos Escobedo, directa o indirectamente. Porque no creo que Carlos vaya a ser indiferente a Sophie... o Sophie a Carlos. Celos,
dominio, violencia, protección o ternura, cualquier cosa puede surgir entre estos tres.
Sí que veo al calvo como un ejecutivo de una empresa de microelectrónica, muy bueno tu apunte, Marcos. Lo de los japos, evidentemente, eran una pista hacia su pertenencia a una gran empresa, tal vez una multinacional. Esa sugerencia tuya me gusta ¿la anotamos en su currículum?
Estoy contigo, Laura, nada justifica la actitud prepotente y humillante que exhibe con Amber.
De hecho, creo que nos encontramos ante un personaje complejo, que nos podrá dar momentos en que se comportará como todo un señor y muestre de la mejor forma posible su pasión inconfesable (como comenta María) y momentos en que será un canalla cruel e indigno (como lo han descrito Mujerqe e Isolda), en cualquiera de sus posibles aspectos. Debo reconocer que me gusta mucho como personaje a desarrollar. Y coincido contigo, Amando, Amber puede llegar a ser un buen personaje.
Dácil, no sabes qué miedo tenía de que el texto se sintiera como algo desligado del resto, cuando no lo está. Y el peligro que acecha a Sophie, encarnado en la sonrisa sólo de boca del calvo. Justo eso quería que saliera a relucir.
No estamos tan lejos del callejón. Lo que no quiere decir que su jefe sea un psicópata que la persigue resoplando entre las sobras de la calleja: sería muy obvio... tal vez sí, tal vez no... depende de vosotros.
Respecto a la letra, esta vez he usado Times New Roman 12 (suelo usar arial 12). Lo he publicado con tamaño Large. ¿Estará ahí la clave?
De nuevo, muchas gracias a todos. Me habéis permitido respirar de nuevo (ya sabéis que no las tenía todas conmigo)

Ana J. dijo...

Marcos, me estás dando miedo!!!
¿Tú eres es que dice que no sabe qué escribir?
De eso, nada. Pero si hasta has transmutado a Sophie en Nessy!!!!
Creo que vamos a tener que buscarle un nombre a su jefe aunque, mirándolo bien, "calvo" y "viciosillo" lo describen bastante bien.
Ya estás tardando en ponerte manos a la obra, que el miércoles llega enseguida

Anabel dijo...

Bueno,bueno, bueno. Muy bueno.

Me encantan los capítulos que de una manera tan tangible presentan a los personajes en una escena y con sus propios actos. No es necesario llamarlo vicioso ni juzgarlo: la acción lo describe por sí misma. Me agrada mucho, Ana, mucho.

Yo opino que Amber es un personaje necesario, pero prescindible. Me explico: necesario, pues nos proporciona el punto de vista que queremos del "viciosillo", pero prescindible porque esa es toda su función y ya la ha cumplido. En todo caso, y esto sería un punto, olvidarnos de ella hasta avanzados unos cuantos capítulos más y darle un momento estelar en la trama, haciendo que su personaje o lo que ella sabe de otros personajes dé un vuelco a la novela. Me enrollo, no sé si me explico con claridad.

En todo caso, estupendo capítulo.

Enhorabuena, Ana.

Va, Marcos, que luego voy yo.

Saludos a todos y especialmente a los que se van añadiendo a esta aventura. Gracias por su apoyo y sus críticas siempre bienvenidas.

Anabel, la Cuentista

Marcos Alonso dijo...

Ana, ¿Hasta qué hora del miércoles? Estoy dudando entre corregir los exámenes o escribir el capítulo, no sé cuál de las dos cosas hacer. Uff, la verdad es que se nota algo de presión, pero ya sabes, como me vea apurado saco a Nessy.

Ana J. dijo...

Muchas, muchas gracias, Anabel.
Estoy del todo de acuerdo contigo: mejor no pongamos etiquetas, dejemos actuar a los personajes.
Respecto a Amber, creo que te has explicado de miedo y supongo que tendrá su cabida en el futuro si la historia así lo requiere. ¿Quién puede predecir lo que las mentes inquietas de nuestros compañeros le tendrán reservado? Yo también la mantendría en espera, como contrapunto ocasional o como potencial desencadenante de alguna situación límite (¿víctima de un acosador? ¿le robará algún documento de vital importancia al calvo en una de sus visitas "de trabajo"?)
Marcos, a mí no me preguntes. La respuesta está clara: ponte a escribir!!!!
No sé si tus jefes opinarán lo mismo...
Y no creo que tengas que molestar a Nessy en su dulce, mohoso, húmedo sueño.

Flamenco Rojo dijo...

En la tradición escocesa, Black Donald (Donald el Negro) es el demonio. Se dice que se le dan bien todos los trabajos excepto uno, el de sastre, porque cuando el demonio está entre los sastres, éstos cierran la sastrería y por eso el demonio nunca ha aprendido a hilvanar. Puede aparecer bajo muchos disfraces, pero sea cual sea su disfraz, siempre se descubre por sus pezuñas, a las que no puede poner herraduras. Quizás este Black Donald se disfrace de calvito viciosillo jefe de Sophie.

Nessy, animal legendario que vive en las profundidades del Lago Ness, un lago situado en las Tierras Altas del norte de Escocia. El tamaño de este monstruo, es de 12 o 15 m y tiene un cuello largo como el de una serpiente. La creencia común es que es una hembra. Los avistamientos se remontan al año 565 d.c. cuando el misionero irlandés San Columba afirmó haber visto al Niseag (el nombre céltico de Nessy) cuando oficiaba el entierro de un hombre al que el monstruo había mordido hasta matarlo. Aunque se le ha visto en los siglos siguientes, no fue sino hasta el siglo XIX que los avistamientos se volvieron más frecuentes. El encuentro más famoso, quizás, tuvo lugar en el verano de 1933. Ese día, el Sr. y la Sra. Spicer volvían de Londres cuando vieron a un monstruo cruzar la carretera con un animal en sus fauces y sumergirse en el lago. Este incidente atrajo la atención de la prensa mundial y Nessy se convirtió en objeto de estudio internacional. Ha habido muchas expediciones desde entonces, pero ninguna ha tenido suficiente éxito como para probar su existencia. Además, los numerosos avistamientos, fotos y rollos de película no han sido concluyentes.

La prostitución denigra al ser humano. La compra de un cuerpo para uso sexual es una conducta que atenta contra los derechos humanos y que no se puede considerar práctica de sexo sino abuso de poder…No es un trabajo en el momento que impera la inferioridad frente al dominio y el estrés postraumático que padece una prostituta es irreparable.

Ana J. me ha resultado corto…No encorsetaros con la extensión. Habrá capítulos que con sólo cinco líneas estarán conclusos pero otros como el de vos necesiten de más, y no pasa nada.

Decenas de abrazos.

Marcos Alonso dijo...

Gracias por tu aportación e información, Flamenco rojo. En realidad son más de 7 plumas la que escriben esta historia, en capítulos como el próximo comprobarán lo que digo. En tu caso, Flamenco, lo decubrirás muy fácilmente.

Saludos

Mujerqe dijo...

Pues he vuelto solo para decirles que estoy fascinada ! No he podido leer aún todos los capítulos pero lo iré haciendo en el correr de estos días para aportar lo que esté a mi alcance. Solo quisiera decir que concuerdo con Anabel en que "No es necesario llamarlo vicioso ni juzgarlo: la acción lo describe por sí misma." Los personajes más cautivantes, en mi humilde opinión, son aquellos con los que nos podemos ver identificados. Todos somos pecadores y santos, tenemos cosas mejores y peores. Los personajes extremos son a mi parecer poco creíbles. Espero no estar siendo atrevida...Estoy disfrutando como loca. Mil gracias por esta hermosa oportunidad.

Paloma Corrales dijo...

Enhorabuena Ana, intercalar un capítulo con esa maestría, descolocando al lector que se ve obligado a releer, hasta que encuentra el nexo y averigua que es el jefe de Sophie... es brillante, y es igualmente brillante la escena descrita con realismo magistral que atrapa: plas, plas, plas.

A esto me refería, cuando decía escribid como si fuerais vosotros los que vais a continuar la historia, ese es el reto y el atractivo.

Felicidades, por construir una historia que subyuga y atrapa.

Un abrazo para todos.

Flamenquita Rosa dijo...

Esto se pone...complicao. No entiendo na. Mi padre Flamenco Rojo me lo ha explicao pero no lo entiendo.

bstos

Ana J. dijo...

Qué interesante ese Black Donald, Flamenco. Me recuerda a cierto diablo venido a menos de uno de mis relatos, Puedes llamarme Bel, con sus pezuñas hendidas.
Sin embargo, creo que el calvo se basta por sí solo para hacer y deshacer, sin necesidad de ser poseído por el Diablo. Pero me quedo con esa idea, seguro que en otro relato/historia/novela tiene cabida. Claro que puede que Marcos se decante por Black Donald y no por Nessy....
Realmente eres único como documentalista. En serio. Y no sabes cuánto se agradece tener la información a mano incluso sin pedirla.
Totalmente de acuerdo con tu opinión sobre la prostitución, la forma de esclavitud que persiste bajo nuestras narices, consentida y tolerada.
Muchas gracias por tus comentarios, no solo por tus apuntes.
Paloma, no sabes cuánto me alegra que el capítulo te haya interesado. Muchas gracias por tus comentarios. Realmente, los que estamos enfrascados en escribir la historia nos sentimos atrapados por ella. Es estupendo que tú también.
Flamenquita, bienvenida!!!! Ya es raro ver a padre e hija interesados por los mismos temas: tendremos que cuidarte para que sigas interesada.
Te sugiero que leas el Resumen para no perderse. Seguro que con él te orientas mejor en la historia. Y, si lo necesitas y te apetece, aquí estamos para aclararte las dudas que tengas.
Nos encanta tenerte por aquí.

Inma Vinuesa dijo...

QUE SUSTO MÁS GRANDE¡¡¡¡
Pensaba que estabas dejando a Sophie jodida y mal pagada (prostituta)...
Magnífico Ana J, nos has confundido, engatusado, intrigado y aturdido con estos nuevos personajes.

Creo que Marcos tiene un papel bastante difícil después del capítulo magistral de Ana que, por supuesto no solo no es largo, sino que se me ha hecho bastante corto, además de seguir dejándonos con las ganas de leer mucho más.
Por cierto Marcos podríamos meter también de escenario las Highlands donde está el lago Ness, que es una de las zonas más bonitas de Escocia, pero yo a Nessy lo dejaba de momento.(Otra cosa, sigo tu sonrisa aunque no te escriba nada, estoy esperando al final).
Ana J. mi enhorabuena por el capítulo, me ha gustado mucho.
Otra cosa, no creeis que deberíamos desarrollar un poco más los personajes que ya están y no meter más nuevos?, me parece que estos están dando mucho juego, y se corre el riesgo de dispersar con más caras nuevas.

FranCo dijo...

Lo Siento. Siento llegar a esta hora, aunque anoche imprimí el capítulo y me lo llevé a la cama para leerlo, estaba terminando la maquetación de La Esfera Cultural y estaba un poco obtuso para opinar. Hoy me ha acompañado la escena durante todo el día en la cabeza. Esa piernita “erótica” me tiene fuera de lugar junto al cansancio del trabajo de composición y maquetación. Felicidades Ana. Felicidades Ana.
Ciertamente me descolocó un poco el giro, el nuevo escenario de la novela y la introducción de personajes sin referencia previa. Se dice que estas cosas al principio de una novela descolocan a los lectores poco avezados en la lectura, pero los que pasan este corte se mantienen enganchados hasta el final.

Que susto pensé que Sophie pretendía ganar unas pelillas para sus caprichos.
Como bien dices Ana J. crear una Mrs. Jekylll y Mrs. Hyde sexual, sería un error con Sophie, escorarse tanto hacia una vida escabrosa, resultaría un tópico. Aunque también me parece un tópico Jefe /loco por secretaria. Pienso que tenemos que darle un barniz psicológico y distante.
Tu desmarque me dejó “fuera de juego”, no pensé que introdujeras dos personajes nuevos. Creí entender y daba por sentado que potenciarías a Carlos Escobedo o al fumador de la ventana. Te reitero las felicidades Ana. A descansar, que por experiencia te digo que cada capítulo ahoga.
Marcos Alonso, estamos en tus manos.

FranCo dijo...

Lo Siento. Siento llegar a esta hora, aunque anoche imprimí el capítulo y me lo llevé a la cama para leerlo, estaba terminando la maquetación de La Esfera Cultural y estaba un poco obtuso para opinar. Hoy me ha acompañado la escena durante todo el día en la cabeza. Esa piernita “erótica” me tiene fuera de lugar junto al cansancio del trabajo de composición y maquetación. Felicidades Ana. Felicidades Ana.

Ciertamente me descolocó un poco el giro, el nuevo escenario de la novela y la introducción de personajes sin referencia previa. Se dice que estas cosas al principio de una novela descolocan a los lectores poco avezados en la lectura, pero los que pasan este corte se mantienen enganchados hasta el final.

Que susto pensé que Sophie pretendía ganar unas pelillas para sus caprichos.
Como bien dices Ana J. crear una Mrs. Jekylll y Mrs. Hyde sexual, sería un error con Sophie, escorarse tanto hacia una vida escabrosa, resultaría un tópico. Aunque también me parece un tópico Jefe /loco por secretaria. Pienso que tenemos que darle un barniz psicológico y distante.

Tu desmarque me dejó “fuera de juego”, no pensé que introdujeras dos personajes nuevos. Creí entender y daba por sentado que potenciarías a Carlos Escobedo o al fumador de la ventana. Te reitero las felicidades Ana. A descansar, que por experiencia te digo que cada capítulo ahoga.

Marcos Alonso, estamos en tus manos.

catherine dijo...

Por fin vuelvo, o mejor dicho ya había venido y tu capítulo me encantó, Ana , me fascinó aunque por la riqueza del vocabulario usé el diccionario de la RAE más de una vez. Podría también hablar del estilo, de la sorpresa y muchas cosas ya dichas en los comentarios anteriores. Tenía yo que meditarlo un poco. Lo que dice Inma de no sumar personajes me hace dar cuenta que Ambre y el calvo son como espejos de Sophie y Carlos, que como todos o muchos al principio de mi lectura pensaba que eran los dos personajes que nos describes aquí, con un lujo de detalles en el ambiente y los carácteres que hacen los dos protagonistas muy presentes. El jefe tiene una voluntad de poderío enorme hasta darnos disguto con sus billetes de 1 a 50 libras, el famoso billete de 500 euros. Y de la relación entre Sophie y Carlos se puede pensar que hay algo extraño también.
Es un capítulo con su estilo propio, casí un relato corto que se encaja perfectamente con los episodios anteriores.
Enhorabuena Ana, y Marcos te esperamos.

FranCo dijo...

En relación a la tipografía utilizada, decirles que siempre que alguien publica un post, pasa por la censura y corrección de estilo del moderador, para que el blog sea homogéneo y tenga un estilo.

Una solución para los cegatos que no quieren usar gafas como yo, si aprietan CONTROL + (tecla ctrl. Junto al símbolo +) por cada vez que lo utilicen sube la tipografía. Para restablecerlo lo mismo pero con el símbolo menos (-).

FranCo dijo...

Marcos, ¿como lo llevas?.
¿Ya te puede la presión? Espero que no metas más personajes. Pues acabaremos como en 100 años de soledad y me pierdo.

Te presto a Carlos Escobedo, al calvo, al de la ventana y a la abuela.

Yo me quedo con Sophie y con Deborah Sulliva

Amando Carabias María dijo...

Después de un día tranquilo y una noche complicada, jaquecón incluido, me doy una vuelta por este lugar y veo que las impresiones iniciales se confirman.
Esto marcha.
Y esta idea era la que quería subrayar. Todavía nos faltan un par de plumas por entrar en acción, aunque ya nos han dejado apuntes con sus intervenciones de su valía y de lo que nos puede esperar.
FranCo, creo que todavía no han terminado de aparecer personajes. No sé si acabará siendo una novela coral o no, pero yo me empollaría bien el post donde están resumidos los personajes que van apareciendo.
Otra cosa.
Parece que lo del jefe de Sophie puede darnos juego. De momento en el lugar de los personajes aparece como el jefe. No me parece lo mejor, pero también entiendo a Ana. Si os parece, podemos hacer una cosa.
Se puede abrir una especie de "tormenta de ideas", aportando sugerencias sobre el nombre de este calvo-rapado antiguio estudiante de Cambridge, propietario de alguna empresa y digamos que viciosillo.
Luego que Ana J, ya que ha sido su descubridora, elija el que le parece más oportuno.
Y como está feo eso de tirar la mano y esconder la piedra (¿o era al revés?), propongo Clark Hairless, más conocido por CH.

María dijo...

Confieso que cuando leí en Papel en blanco, la idea de escribir una novela a "7 Plumas", me pareció muy interesante, pero también daba un poco de miedo, por que saldría de todo ésto.
Ahora os doy mi enhorabuena a los cinco que ya habéis escrito y espero con impaciencia a los dos restantes.
No se le puede poner ningún pero a la historia, te engancha.
Gracias chicos por esta novela, que seguro será un éxito.

7 Plumas dijo...

Amando lo del nombre del "Calvo" el solo caerá, pienso que alguien le pondrá el cascabel al gato. La taberna que Sophie visita cada tarde tampoco tenía nombre hasta el Capítulo 4.

Otra cosas es que tenemos que hilar fino con aquellas cosas que quedan pendientes:
"-¿Sophie? ¿Han llegado los japos? En cuanto aparezcan, entreténgamelos como sólo usted sabe hacer. Estaré en quince minutos. Sí… sí… no me olvido. Sí… téngamelos preparados sobre la mesa para cuando llegue."

Esta escena/capítulo parece inminente, pienso que no lo podemos tratar dentro de varios capítulos, pues la novela perdería el “racord” y sería complicado de introducir.

Amando Carabias María dijo...

O no, FranCo.
Se puede ver de varios modos.
Por ejemplo, unas simples palabras escuchadas al jefe de Sophie que han servido para quitarnos el susto a los lectores y evitar que Sophie pasara a ser esa Mrs. Jekylll y Mrs. Hyde sexual. Es decir, algo sin ninguna trascendencia.
Puede aparecer como desencadenante de un conflicto para el desarrollo de la novela. Con los japo nunca se saben, pueden estar haciendo espionaje en la industria de Viciosín (ja,ja, Marcos, cada vez que paso por ese comentario, me sonrío).
O puede formar parte de algún acontecimiento que se narre con posterioridad.
Sin pasarse, lo importante es tener datos. A mí no se me olvida, por ejemplo, que "El viejo Diván" sólo está dos calles más abajo del lugar donde trabaja Sophie, lo que a la fuerza tiene que estar próximo al callejón donde hubo la reyerta.
¿El quicio de la mancebía donde trabaja Amber, podría ser esa taberna?

Isolda dijo...

Un tipo como el viciosillo, que ha estudiado en Cambridge, y supongo de origen escocés, podría llamarse Cameron Mc Dowell; por si llegara, que de todo hay, a covertirse en Sir de H.M.
Besos para los 7 plumas, al vicioso que le den (ha salido así, sorry)

Anabel dijo...

Yo ya empiezo a ponerme nerviosa.

Llevo un mes pavoroso y aún me quedan algunas cosillas antes de que se acabe. En medio, tengo que cerrar la ronda de este proyecto que está tomando forma y alas, unas alas muy grandes que van a ser muy difíciles de manejar. Y me pongo nerviosa, ya me pongo nerviosa.

Tengo ganas de leer la parte de Marcos, muchas. He pensado, pues el viernes y el sábado estaré en Zaragoza, llevarme impresos los capítulos, los resúmenes y apuntes varios que habéis ido adjuntando tan estupendamente al blog para el tren. Y allí ir absorviendo todos los datos y el domingo, más relajada, solita y casi, casi feliz, escribir. Será de lo primero que escriba en mucho tiempo. A ver, a ver cómo me sale.

Bueno y vale ya, que para no decir nada no veas cómo me enrollo.

Besos a las plumas y a los colaboradores/seguidores,

Anabel, la Cuentista

Ana J. dijo...

Debo de estar vieja, pero ya tengo que coger apuntes para seguir el hilo de los comentarios y aportar mi punto de vista.
Antes que nada, quiero dar las gracias a María, Catherine, Isolda por vuestras palabras y decir que me siento feliz, feliz de verdad.
Por supuesto, Inma, no sabes cuánto estaba esperando saber tu opinión. Me encanta haber podido engatusar (engatusar, una de las mejores palabras del diccionario!) a quien nos engatusó de entrada para seguirle la pista a Sophie.
No tengo muy claro lo de no introducir más personajes, aunque reconozco que no deberíamos dispersarnos demasiado de forma que nos perdamos. Pero, a veces, un nuevo personaje puede dar un aliciente o una pista del camino a seguir.
Tal vez algo así es lo que sugiera Amando como una posibilidad de novela coral.
FranCo, uf! no estaba segura de si no escribías por cuestiones técnicas o porque no encontrabas las palabras... ya respiro...
Ahora puedo decir que cuando te descolgaste con la Dama del Callejón me hiciste polvo por ese giro erótico de Sophie, que no deseaba para nada que se asociara con las actividades laborales de Amber. Porque estos dos nuevos personajes se apropiaron de mi mente justo después del capítulo de Amando y temía ser demasiado redundante en la cuestión escabrosa (bueno, la mía más escabrosa que la tuya).
Hasta que no he leído los comentarios de los demás no me he quedado tranquila.
Llevas razón respecto a lo del jefe, que es casi un cliché, pero era una forma eficiente de colocarlo en la vida de Sophie con una sola frase y sin tener que dar muchas explicaciones. Y porque, no nos engañemos, en las relaciones laborales hay mucho de abuso de poder y puede dar juego y oportunidad. Claro que también podría haber sido un albañil que la ve pasar cerca del callejón y que mientras se tira a Amber gime ¡Sophie! para que nos demos cuenta de la relación entre ellos, pero eso sí que está manido y es cutre. Eso, o esperar siete capítulos para explicarlo.
Por cierto, si me prestas a Carlos Escobedo, encantadísima. A Edward lo he reservado también para Amando, pero es otro personaje que me al que me encantaría meter mano.
Eso me hace pensar una cosa: ¿estaría bien que nos "especializásemos" en algunos personajes cada uno? Por una parte, les cogeríamos mejor el tono, por otra, puede ser castrante. ¿Qué opináis?
Catherine, qué buena tu visión de Amber y el calvo como espejos de Sophie y Carlos Escobedo!!!!
Respecto a lo del nombre del jefe de Sophie, recogiendo el alias que le ha creado Marcos, Viciosín, y la sugerencia de Isolda, ¿cómo os suena Victor McDowell, más conocido como Vic McDowell?
Otra cosa, yo creo que este individuo debe tener sus cualidades, buenas, malas y no tan buenas o malas. Como Mujerqe opinaba, para que podamos identificarnos de algún modo con un personaje, debe sernos familiar, debemos poder reconocernos aunque solo sea en cierto modo.
Creo que sería un error etiquetarlo sólo como vicioso o abusivo. Sería condenarlo al desinterés.
Por supuesto, solo es mi opinión.
Y ya vale, que parece que me hayan dado cuerda.
Un beso a todos

Anabel dijo...

Completamente de acuerdo contigo, Ana: un personaje no puede ser sólo "malo" o sólo "bueno". La grandeza de los personajes reside en su complejidad, en un fondo infinito de múltiples colores, lleno de recovecos y miserias y beldades. Para personajes maniqueos nos sirven los de las pelis de Walt Disney, pero creo que esa etapa ya la hemos superado.

No hay mejor villano que aquel que resulta atractivo a pesar de su vileza. Esos son los mejores personajes. Por eso nuestra Sophie, en toda su complejidad, puede resultar un gran personaje si somos capaces de encontrarle una red psicológica coherente. Creo que podemos hacerlo y nos puede salir bien, igual que con el jefe o con cualquier otro personaje.

De momento parece que ya tenemos suficientes personajes para poder tirar la novela adelante, pero supongo que en esta primera ronda no debemos privar a nadie del placer de añadir algún actor más.

Saludos,

Anabel, la Cuentista

Ana J. dijo...

¿A que uno le da muchas vueltas a la logística cuando le toca publicar estando de viaje o casi?
Yo andaba de los nervios desde que me di cuenta de que me tocaba justo estando fuera de casa.
Pensaba: es un hotel bueno, tiene que tener wi-fi, tiene que tener wi-fi... pero me llevé el pen por si me tenía que buscar la vida en un ciber.
Por cierto, adoro escribir en el tren, en el avión (en el coche no, que me mareo), en aeropuertos y parques. ¿Tú también o solo te gusta organizar las ideas en el tren y luego escribir tranquila en casa?
Estoy deseando leer ya tu capítulo. Y Marcos debería darnos alguna pista, aunque ya falta menos, para que vayamos haciendo boca.
Y, en menos que canta un gallo, de nuevo empieza la rueda!!!!
Besos

Anabel dijo...

Me pasa como a ti, Ana: en el coche me mareo, pero en el tren y en el avión puedo leer y escribir. Curioso.

No suelo escribir en los medios de transporte, aunque un poema -del que me siento orgullosa- salió en una de mis travesías por Los Monegros a lomos del AVE.

Creo que tengo una gran responsabilidad con eso de cerrar la primera tanda, no sé si estoy en las mejores condiciones para demostraros que no os equivocastéis al elegirme para esta aventura, pero lo intentaré, lo intentaré con todas mis fuerzas.

A ver si no la cago (con perdón).

Anabel, la Cuentista

Inma Vinuesa dijo...

No me interpretéis mal, podéis meter todos los personajes que queráis eso es lo bueno de no tener normas.
Solo pensaba desde el punto de vista del lector que es bueno ir haciéndose una idea más clara de los que ya están en la palestra, para que el tiempo y lo que aporta cada capítulo no se convierta en una historia con muchos caminos y sea difícil de seguir.
No sé ustedes pero yo estoy haciendo un fichero aparte con los capítulos, y de vez en cuando me los leo seguidos para que no se me olviden detalles, imagínate aquel que solo lo lee una vez, y no todo los días.
Seguro que muchas veces leyendo libros os ha pasado que surge un personaje que llevaba tiempo sin salir en la historia, y hasta que no llevas varias páginas no vuelves a situarte, pensad que aquí no tienes la posibilidad de situarte hasta varios días después.
A lo mejor suena raro lo que voy a decir, pero creo que los capítulos de transición, unificación y descripción, son tan necesarios en una obra como los innovadores.
¡No me critiquéis mucho! por favor.
Y vuelvo a repetir que me ha gustado muchísimo tu capítulo Ana.

Ana J. dijo...

No la vas a cagar, fijo que no.
De hecho, esto es solo una teoría, a veces las mejores páginas surgen en los peores momentos.
Ah! Te recomiendo escribir en un avión de camino a Tenerife. ¡Es una pasada!
Y, después de aterrizar, intercambiamos texto por vino de Tacoronte. ¿Qué te parece?

Anabel dijo...

Guau, me parece un trueque excelente.

No te digo que no, en estos momentos no te digo que no. Sólo con que el billete no sea muy caro... y me planto allá. Ya verás lo que soy capaz de beber.

Besos,

Anabel, la Cuentista

Ana J. dijo...

Pues, aunque no lo creas, estoy totalmente de acuerdo contigo, Inma (a ver si va a ser que no tengo criterio...): los capítulos de transición son fundamentales en cualquier obra. De hecho, si tuviéramos que ir de sorpresa en sorpresa, de giro en giro, no habría quien digiriera el producto.
Y también son, en mi opinión, los más difíciles de escribir. Porque motivan menos, porque resultan más áridos, porque estamos deseando llegar al meollo de la cuestión...
Yo también tengo un archivo con todos los capítulos seguidos, a pesar de que el resumen es muy bueno pero para escribir hay que tenerlo todo a mano y uno no siempre puede confiar en que la línea funcione, que estés cerca de una conexión... para releer los capítulos anteriores.
De nuevo, muchísimas gracias por hacerme saber que te ha gustado. En ningún momento lo he puesto en duda (con Francisco no te digo que no lo pensara, ya ves)
Más y más besos

Ana J. dijo...

Te cojo la palabra!!!!
Hay billetes tirados. Y casa no tengas la menor duda de que vas a tener (la mía, de entrada)
Sólo que sospecho que tendrás que beberte mi parte, porque yo soy una escritora de pacotilla, que se achispa con un buchito de nada.
Te espero, Anabel!!!

Amando Carabias María dijo...

Y ahora llego a meter baza, con lo bien y tranquilita que lleváis la conversación... Me imagino a Marcos escribiendo un examen para el capítulo de pasado mañnana y corrigiendo la novela para sus alumnos. Vaya estrés. Eso sí es estrés. Y encima con la que está cayendo... Pero esa es otra historia...
Estaba pensando pedirme a Amber, aunque también Eddy me atrae mucho... Pero creo que de momento es pronto para pedirse nada ni a nadie. Por otro lado, si cada uno hemos sacado a la luz a un personaje...
Pero no, mejor tampoco nos preocupemos por un personaje u otro. Ya sé que es una estupidez lo que acabo de decir, porque yo mismo ya le estoy dando vueltas a algo, no lo he podido evitar. De todos modos es inútil.
Una de las cosas más excitantes de todo este lío es que se te ocurre una posibilidad y va a llegar Marcos, luego Anabel, después Inma, a continuación Dácil... Y seguro que lo que he pensado esta tarde no vale para nada, sino que es absurdo.
Además de éste, en otros dos blog que yo sepa, se está hablando sobre este proyecto. Me refiero a "De libro en libro" y de "Tinta en vena", y es una sensación también curiosa la que se produce.
En ambos espacios, casualmente, se plantea como duda, algo que ya hablamos aquí en su día, sobre dirigir la novela escribiendo cada uno acerca de un personaje, siendo cada uno un personaje, subiéndonos a los zapatos de un personaje. (Estoy pensando yo que caminar con alza en la suela, y más si es de cinco centímetros tiene que ser complicado para quien no la usa).
No sé si estoy de acuerdo. Quizá más adelante, cuando el sendero de la novela esté más claro, más determinado. Ahora creo que es más importante la historia, descubrir al menos el hilo del ovillo.
Claro que podréis decir lo contrario, que para descubrir el hilo del ovillo nada mejor que tirar de personajes...
Es un lío maravilloso.
Me siento vivo.
Otra cosa, es imposible que un personaje sea del todo bueno o que sea del todo malo. En literatura me encantan los malos, pero son muy difíciles, porque para que no sean perversos (que entonces serían aborrecibles) tienen que tener un toque de bondad por algún sitio. Y al revés.
Lo del nombre del jefe era una sugerencia por aquello de que el personaje lo has creado tú, pero quizá tenga FranCo razón.
Luego he pensado más sobre el asunto, y por ejemplo Saramago en prácticamente todas sus novelas no utiliza los nombres propios, sobre todo en las últimas. Y en general nadie se pierde.
Y sobre los personajes vuelvo a repetirme, estamos empezando y no sabemos aún por dónde nos irá la historia. Hasta que no sepamos más no podremos determinar nada del asunto... Ni siquiera podríamos jurar que Sophie sea la verdadera protagonista del relato, aunque tiene la mayoría de papeletas.
Ale, ya.

Verónica dijo...

Para que se vea que no todo el mundo busca la perfección; lo imperfecto es bello, cada persona es única con defectos o sin ellos, aqui el morbo lo da la imperfección.
¡Me ha encantado este capítulo!
Esperemos a otro, a ver que tal
Un abrazooo

Inma Vinuesa dijo...

Gracias Amando por darnos las referencias de los blogs, es muy alagador que otras personas se interesen por nuestro proyecto, y lo publiciten en sus páginas.
Esperamos no defraudaros, y haceros partícipe de este proyecto que queremos que sea de todos: plumas y lectores.

Ana J. dijo...

Qué pasada leer las referencias y los comentarios en otros blogs! Me he quedado con las ganas de hacer un comentario pero, como tú los habías hecho, tampoco quiero cargar. Me conformo con dar la lata aquí...
Gracias, Amando, por los links.
Lo de encargarnos de los personajes y meternos en sus zapatos: ¿es posible escribir sobre un personaje sin estar dentro, no de sus zapatos, sino de sus calcetines, aunque estén sudados o con rotos?
Personalmente, me apetecería hacerme cargo de alguno/s pero creo que es más rico entrar en la piel de varios. También es más difícil mantener los rasgos claves que lo van conformando a través de las historias que cuentan los demás.
Además, ¿cómo lograríamos mantener viva y coherente la historia si cada personajes solo apareciera cada siete posts? Autopregunta contestada.
Por cierto, adoro escribir personajes turbios, por si no se había notado.
Y el nombre. Buen apunte sobre Saramago. Veamos lo que siguen opinando los demás.
Gracias, Verónica. Me alegra mucho que te haya gustado y que sientas que las imperfecciones pueden ser deseables.

Mujerqe dijo...

Por un lado es cierto que darle aparación a un personaje cada 7 capítulos no es posible. Por otro lado creo conveniente construir un perfil sicologico para cada uno sino cada uno de los autores le dara un vuelco y se perderán en la novela. Debe si haber un hilo conductor al menos en ese sentido. Creo.

Norma dijo...

Hola, vengo un poco atrasada. Ayer pude leer el capítulo y realmente esto es ir de sorpresa en sorpresa. El capítulo podría pasar por un cuento por su desarrollo. Pensé que Amber era Sophie, pero me gustó el giro que da la historia. También pensé que las dos mujeres podrían ser mellizas. Pero no, es este señor quien elije la deformidad como objeto de placer. Quizá él es la sombra o la presencia que ella advierte en el cap. III y Sophie es un deseo que por algún motivo solo puede concretarse en otras mujeres como un fetiche. Me gustó la metáfora “… los ojos codiciosos devoraban la cojera.” Creo que Amber es un personaje importante que tiene un nombre a diferencia del jefe de Sophie que sólo tiene apodos. Es interesante que la Sophie introvertida, solitaria, coja, que se aferra a un cuaderno, que tiene una conocida llamada Deborah y un desconocido que la observa llamado Edward, más una sombra que la asusta; que los viernes por la noche se transforma en una locutora erótica impulsada por Escobedo que conoció en una taberna; trabaje junto a un sujeto con estas características. Que una mujer coja tenga un superior que goza con mujeres defectuosas es todo un símbolo y no parecería casualidad. Veremos como sigue, aunque con la sacudida de Francisco estoy lista para todo. Saludos a las siete plumas y en especial a Ana.

Inma Vinuesa dijo...

Mujerque, gracias por tu comentario, ya observarías que en algún comentario anterior sugerí lo mismo que tú, estoy totalmente deacuerdo.
Definir más las características de los personajes hace situarse mucho más en la historia a todos, y con la cantidad de personajes que tenemos ya, es importante que empecemos a hacer una imagen más solida de cada uno.

Marsalis dijo...

Buenos dias, soy una lectora que acaba de leer los cinco capitulos. Para mi empezo bien y continuo mejor, pero en los dos ultimos capitulos me he perdido. No le encuentro continuidad y empiezo a perder el interes.
Suerte a todos y todas.

Laura dijo...

Estoy impaciente por leer algo más sobre esta historia. Tengo curiosidad por saber, por descubrir lo que tenéis en vuestras cabecitas.
Además, aprendo mucho de vosotros. Aunque suelo aprender mucho de casi todo.
A la espera...

Inma Vinuesa dijo...

Marsalis, Laura, gracias por daros una vuelta por 7 plumas.
Con respecto a tu comentario Marsalis, gracias por hacernos esta aclaración, piensa que somos 7personas con estilos totalmente diferentes, y esto puede pasa. Por ello el reto es mucho mayor, tenemos que ir dándole cuerpo a una historia que va a tener saltos sorpredentes pero no puede perder ni coherencia, ni continuidad, porque podemos perder lectores y eso si que nos duele.
La ventaja de ser estilos tan distintos es que podemos enganchar a lectores con distintos gustos, porque seguro que a lo largo de la novela vais a poder identificar las tendencias de cada uno.
A mi me parece algo muy divertido, porque también nos va a obligar cuidar muchas cosas que en una escritura solitaria ni te lo planteas.
Muchas gracias a las dos, yo también estoy deseando que llegue mañana para la siguiente publicación.

Marcos Alonso dijo...

Un saludo a todos, en especial a nuestros nuevos amigos, sean bienvenidos. Soy el autor del próximo capítulo y quisiera intervenir para resolver y aclarar algunos aspectos. Pero antes me gustaría expresar mis sentimientos y emociones, que posiblemente sean muy similares a las de mis seis compañeros y compañeras. Inicialmente, cuando empezamos esta aventura, gracias a la iniciativa de FranCo, no mostré demasiado interés, o mejor dicho no tuve la suficiente fe en esta empresa. Sin embargo, y tras los primeros pasos de Inma, Dácil...mientras Franco con la ayuda de Amando y demás hacían un Blog habitable y confortable, fue surgiendo el interés y la ilusión, para volverse en nerviosismo a medida que se acercaba mi turno de escribir, un nerviosismo motivado, quizá, por no querer decepcionar a los demás, autores, comentaristas y lectores en general. Hoy ya no estoy nervioso. Hace dos días que lo he terminado y me ha producido una gran tranquilidad. No obstante, hoy, viendo las expectativas, los afortunados consejos que nos dais y con qué ilusión lo haceis, ha surgido en mí otra actitud, reprochable,lo sé, diría que es una actitud maligna, puede que envuelta de un leve sadismo, pero me resulta imposible contenerlo y además necesito expresarlo. ¿Qué pasaría si meto la pata? Comprenda la importante responsabilidad que tenemos, defraudaríamos la ilusión de los cada vez más numerosos lectores y amigos. Digo todo esto porque es posible que, animado por los deseos de hacer que la obra resultase más interesante, haya cometido algún exceso, incluso un acto incorregible. ¿Se imaginan ustedes que haya decidido cambiar de escenario? ¡Con todo el esfuerzo que autores y comentaristas han y están haciendo para ambientar y documentar la obra en esta ciudad!! Y es que eso puede ser que no sea lo peor, quizá esté mentaliznadolos para lo peor, pero es que ya es tarde, no puedo dar marcha atrás, ya he puesto la hora de publicación. Puede ser que los personajes tenga algo en común ¿Viajar en un avión?¿En el mismo avión? Eso no tendría mucha importancia, a no ser que ese avión se accidentara y solo sobreviviese uno de ellos, no necesariamente Sophie. Sé que sería una irresponsabilidad por mi parte, ahora que los personajes empezaban a crecer y a tender puentes entre ellos. Lo sé, lo sé lo sé .....

Ana J. dijo...

Querido Marcos: voy como una moto, pero no puedo dejar de decirte que !ya falta menos!!!!
Muchas gracias por vuestros comentarios, Norma, siempre certera, Marsalis (intentaré, por lo que a mí respecta, liar menos la madeja. No nos dejes por dos capitulitos de nada), Laura (yo también necesito más). Mujerqe, ya te estás convirtiendo en co-guionista.
Un abrazo fuerte a todos

Amando Carabias María dijo...

Muy buenas tardes noches a todos.
Ha sido una mañana muy complicada, aunque he podido leer todos los comentarios.
Me parecen todos enjundiosos y creo que debemos reflexionar sobre alguno de ellos.
Tiene razón, como habéis apuntado, Verónica, cuando dice que la imperfección también tiene su punto de belleza, y es precisamente esa imperfección lo que le confiere morbo e interés al capitulo... Ese anadear del paso de Amber... (¿Te he dicho, Ana, que me encantó la palabra y que he ido al diccionario y que he visto que existe y que significa: Dicho de una persona o de un animal: Andar moviendo mucho las caderas? Pues sino lo he dicho queda dicho ahora.
Cuando utilice la palabra, que la utilizaré, me acordaré de ti, porque has sido tú la que me la has descubierto
Marsalis, creo que como ya te han comentado, podrías esperar un poco para ver por dónde van los tiros. Una novela, como sabes de sobra, da muchas vueltas, tiene muchos matices y es necesario conocer bien a los personajes. Te pediría que aguantaras un poquito más.
Marcos, me tienes completamente asustado. Espero que no aterricemos en mitad del desierto del Gobi, que de esa parte del mundo no sé nada... O que no se te haya ocurrido que el avión sea, en realidad, una máquina del tiempo que nos lleve a la época en que los escoceses encuentran esa piedra tan importante para la monarquía británica y está ahora en la abadía de Londres cuyo nombre no sé escribir...
Mujerqe, según mi criterio, nada va a pasar según preveamos en estos momentos. Hoy estamos en manos de Marcos. Quizá haya vuelto sobre alguno de los personajes, quizá se haya encontrado a otro por el camino, quizá la reunión con los japos no sea un mero diálogo instrumental, sino que tenga importancia en la trama y Sophie se tenga que ir a Tokio para completar alguna actividad especial en el país nipón... Pero lo peor no es eso, lo peor es que después de Marcos, vendrá Anabel que con su ingenio...
Ahora en serio, y lo he dicho un montón de veces, intuyo que todavía falta para que la novela quede encarrilada. Y como también se ha dicho, serán necesarios momentos de continuidad, momentos de transición en los que no ocurran tantas cosas.
Uf, me he pasado.

Maia dijo...

Bueno, pues como ya me siento parte del clan pues que mi nombre no es mujerqe obviamente sino que es Maia. Y seguramente me apareceré por aqui con cualquiera de los dos nombres puesto que a veces me conecto como una y a veces como la otra por eso de que en la variedad radica el placer. Y otra cosa, desde ya pido disculpas si escribo a veces con faltas de ortografía (hace 13 años que no vivo en un país de habla hispana y se hace notar). Y ahora ya saben un poquitín más de mi (no se si es importante pero me pareció justo) y mucha suerte Marcos para la proxima !!

Marcos Alonso dijo...

Gracias Maia (me gusta más este nombre), espero no decepcionarte. Me sorprende lo que dices sobre las faltas de ortografía, te expresas muy bien. Yo suelo cometer, de vez en cuando, alguna metedura de pata con la RAE, no es para sentirse orgulloso de ello, pero tampoco hagamos de ello un cataclismo. Hay que esforzarse y punto.

Un abrazo

Ana J. dijo...

Me encantará ver anadear algún personaje tuyo, Amando.