4 jul. 2010

Capítulo 19

Sentada a horcajadas, Deborah se retorcía bajo la presión de las manos de Carlos, calientes, voraces, sobre sus nalgas. Con los ojos cerrados, esas manos eran otras, esos labios que sorbían sus pezones eran otros, el aliento que creaba surcos en el sudor que la empapaba pertenecía a otro.
(...)

32 comentarios:

Flamenco Rojo dijo...

Joder, joder, joder...y no lo digo literalmente...es por la intensidad y las novedades que nos aporta este nuevo y extenso capítulo. Merece leerlo otra vez...Joder, joder, joder...

María dijo...

Francamente no se que decir, de las mil posibilidades que había barajado, para este capítulo, tu has salido por la mil uno.
Me que quedado impresionada, magnifico, la rivalidad entre las dos mujeres, real como la vida misma, Escobedo en su papel, Jack también y yo en estado de shock.

Anabel dijo...

Genial, Ana.

Ya decía yo que olía a tensión sexual y qué tensión. Un juego de gatas, como muy bien has dicho. Esto le imprime mucho jugo y mucho juego a la trama.

Me gusta cómo lo has narrado, la lucha psicológica de los personajes, el pequeño flash back...

Mezclas los dos ingrendientes fundamentales para obtener tensión, intriga y acción: sexo y poder. Y en este capítulo estamos servidos.

No sé, chicos, pero Sophie está dejando de ser mi personaje favorito. Hay que hacerla resurgir de sus propias cenizas. Aunque también es cierto que se ha recuperado pronto de sus dolencias.

Enhorabuena, Ana, estupendo trabajo.

Saludos.

Ana J. dijo...

Entiendo que ha captado tu atención, Flamenco.
Muchísimas gracias, no solo por este expresivo comentario sino porque uno de tus comentarios al capítulo anterior me dio una pista fundamental para encarar este. Como podrás ver, te cito casi literalmente. Un pequeño homenaje que no siempre es posible hacer con las ideas que aportáis los lectores.
Un abrazo

Ana J. dijo...

José Ramón, gracias por tu saludo. Bienvenido. Espero que la lectura de nuestra novela a 7 plumas te satisfaga.

Ana J. dijo...

Gracias, María. Y a mí que me parecía que no le iba a sorprender a nadie, porque continuaba justo donde lo dejó FranCo: con la cena.
Por otra parte, he rescatado la atracción de esta por Jack, la de Jack por Sophie y las inseguridades de esta et... voilà...
En realidad no he hecho más que enlazar algunos cabos. Pero me alegra que te haya sorprendido.
Un abrazo

Ana J. dijo...

Muchas gracias, Anabel.
Efectivamente, se palpaba la tensión sexual.Me pareció que era una ocasión que no se debía desaprovechar, Deborah y Carlos mano a mano, cuerpo a cuerpo. Aunque estoy segura de que, si no lo hubiera escrito yo, lo habrías escrito tú.
Llevas razón: sexo y poder... mueven el mundo. Y el amor, correspondido, no correspondido, despechado, desesperanzado. Los celos, las rivalidades, las pulsiones que mantenemos tan a raya por fuera y que por dentro nos devoran.
Yo no me preocuparía por Sophie, al menos, en lo que a mí respecta: soy de secundarios, vuelco en ellos mi pasión y mis desvelos. Ya volverá Sophie a brillar con luz propia aunque, esta vez, a los ojos de Deborah brillaba más que una lámpara de tercer grado.
Un abrazote

María dijo...

Una vez repuesta, tengo que decirte, que la idea de llevar a Sophie también a la cena ha sido genial, además con Jack, me imagino esas miradas mal disimuladas, esos gestos complacientes hacia su jefe, a pesar de que no le gusta, sólo para fastidiar a Déborah, el coqueteo inicial de ésta con Carlos y que una vez que ve a Sophie, se tira de cabeza a por él.
Todavía no sabemos que es lo que realmente quiere Déborah de Carlos, pero parece evidente que éste está metido en asuntos poco legales.
Y esa frase del final, "operación abortada, borra el rastro español" que suspense, me ha gustado mucho.

Flamenco Rojo dijo...

Ya lo vi Ana…cuestión de testículos…Pero la forma que lo presentas solo se puede definir con dos palabras…Im Presionante.

Ana J. dijo...

De nuevo, muchas gracias por vuestros comentarios, María y Flamenco.
No puedo asegurar lo que busca Deborah, porque somos siete y esta historia es flexible y, en cierto modo, impredecible, pero para mí está claro: Deborah ha seguido el rastro de Carlos porque que puede tener relación con la desaparición de los padres de Sophie. Lleva diez años trabajando para ella y para Jack y ambos buscan respuestas al mismo hecho por intereses diferentes.
Probablemente, Carlos ande también detrás de lo mismo: lo que quiera que descubrieran los padres de Sophie parece muy peligroso y valioso.
Superconductores. No digo que se trate de esto, pero ya había una pista con los minerales y parece ser que los superconductores serán uno de los principales puntos de poder del futuro inmediato/presente. La OMS... bueno, puede ser algo totalmente ajeno, otro trabajito de Carlos, que le dejó pingües beneficios, o puede estar relacionado con tecnología sanitaria.
Esa es mi visión, por ahora, aunque sin cerrar ninguna otra opción, por supuesto.
Por cierto, yo también me imagino las miradas mal disimuladas entre las dos mujeres, los puñales volando bajo...
Un abrazo a todos

FranCo dijo...

Ana, acabo de leerlo y lo que me apetece es un silencio y un tiempo para su maduración. Tras el capítulo anterior veo que siguen los asesinatos por medio de miradas y puñales volando. "Fantastique"

Lo releeré, pero ahora me lo llevo en el pensamiento para digerirlo. Me gusta. Me acompañará durante estos días. Imagino que Anabel todavía más que a mí.

Me asuta que Sophie esté eclipsada. Empieza faltarle fuerza. No obstante era una chica introvertida. Apagada...

Veo que las plumas femeninas meten rapidamente a los personajes en la cama. ¿Donde está el famoso coqueteo y preambulo...? Quería a Escobedo vigen.

Flamenco Rojo dijo...

Japoneses, superconductores, minerales estratégicos…vaya vaya…

Japón depende de estos minerales al basarse gran parte de su economía en la compra de materia prima a bajo coste y la manufactura de productos tecnológicos. Uno de los usos más importantes de estos minerales es la fabricación de superconductores, materiales que a cierta temperatura sufren una disminución brusca de su resistividad permitiendo así el paso de la corriente eléctrica sin impedimentos. Algunas aplicaciones son los imanes superconductores, empleados en dispositivos de levitación magnética como los trenes Maglev (581 km/h), en las máquinas para la resonancia magnética nuclear en hospitales o en el direccionamiento del haz de un colisionador de partículas. Los superconductores también se utilizan para hacer circuitos digitales y elementos electrónicos para estaciones base de telefonía móvil.

Los expertos hablan que son 28 los minerales llamados estratégicos…considerados como “imprescindibles para el funcionamiento de la economía mundial”. Aparecen en primer término el cobre, plomo, zinc, estaño, platino y uranio, siguiéndoles rápidamente en la escala de preferencias el oro, la plata, las calizas y las tierras raras. Minerales como el coltán, niobio, berilio o molibdeno han ingresado en esta lista debido a los últimos avances tecnológicos.

El cobalto y el cromo son ampliamente utilizados en la industria militar al ser un ingrediente esencial en los motores a reacción o en los controles de los misiles guiados, entre otros.

El principal uso del uranio, en su forma enriquecida, en la actualidad es como combustible para los reactores nucleares que producen el 17% de la electricidad obtenida en el mundo. El uranio empobrecido es usado en la producción de municiones perforantes y blindajes de alta resistencia.

Isolda dijo...

Ana, también me he quedado impactada; lo he leído dos veces y aunque todo parece ahora evidente y lógico, no esperaba el encuentro de las dos parejas en el restaurante. Lo que si se agradece, (pese a FranCo que quería a Escobedo virgen, ja ja) es algo de cama, porque la novela lo estaba pidiendo. Además, como bien dices, si no lo escribías ya, lo iba a hacer Anabel.
El chantaje está servido, justo cuando se da la orden de borrar el rastro español.
Me ha gustado mucho, mucho.

PS. Flamenco pasa del joder, joder joder... (que viene a ser lo que hemos comentado todos al leer el capítulo) a una información detallada y exhaustiva sobre minerales utilizados en tecnología.
No hay quién pueda con él!

Ana J. dijo...

Escobedo te mintió, FranCo: perdió la virginidad los catorce con la vecina del bajo izquierda.
Ya sabes que el mundo está cambiando: ahora somos las mujeres las que damos el primer paso y, la verdad, nos dejaste a Deborah y Escobedo muy a tiro.
Me alegro mucho de darte en qué pensar. Es una satisfacción añadida a ese "fantastique". Merci bien, FranCo.

Ana J. dijo...

Creo que, a partir de ahora, voy a pasar de la Wikipedia y me abonaré a la Flamencopedia.
Qué bárbaro! No es sólo la información que nos proporcionas, sino la forma de enlazar los conceptos. Ya me hubiera gustado a mí explicarlo como tú lo haces.
Muchísimas gracias, Flamenco, eres imprescindible.

Ana J. dijo...

Isolda, ahora que veo que el capítulo no te ha decepcionado te diré que me quedé acojonada, permíteme la expresión, cuando leí tu último comentario al capítulo anterior, tanto que no pude ni contestarte. En ese momento no había empezado a escribir y me ponías el listón muy alto.
Yo también creo que la historia pedía cama. No es que sea imprescindible, pero...
Muchas gracias, Isolda, por tus comentarios, este y el anterior. Aunque me muera de angustia pensando en las expectativas que a lo peor no soy capaz de cumplir, son unos estímulos impresionantes.

Anabel dijo...

Isolda, asusta lo bien que podéis llegarme a conocer. Me apetecía muchísimo meter en la cama a Deborah y a Carlos... se me adelantó Ana. Y lo ha hecho fenomenal. Creo que son dos pesos pesados y entre ellos deben saltar chispas, como se ha demostrado.

Las chispas entre las gatas también han estado muy bien.

Inma Vinuesa dijo...

Doña Ana J., me he quedado sin palabras al leer el capítulo. En la primera lectura me quede confusa, mezclas magistralmente escenas diferentes, y me tenías un poco descentrada. No imaginaba que comprobaran sus fuerzas en la cama tan rápido, pero realmente has conseguido una atmósfera impresionante entre los 2personajes.
La segunda lectura ha conseguido aumentar más aún los 40 grados que hay en Sevilla, y que calores me han entrado.
Se vuelve a notar que te has sentido bien escribiendo este capítulo, que has vuelto a poner toda tu fuerza y tu garra en su elaboración.
Por cierto un solo detalle le has cambiado el nombre a la taberna "el viejo diván", no desván.
Felicidades y un beso a todos desde la península.

Ana J. dijo...

Anabel, yo creo que a estos dos les queda mucha cama por delante, todavía puedes darles tú un repaso... o dos...
Además, tendremos que espabilar a Sophie, digo yo (lo de Edward le supo a poco, aunque yo creo que le quitó unas cuantas telarañas, que no está nada mal)

¿El viejo desván puse? En qué estaría yo pensando!!!
Siento haberte acalorado más aún de lo que ya estabas en Sevilla, Inma, pero así son las cosas. Se empieza por poco y se va uno enredando, enredando... Bueno, no, en realidad, me alegro de haberte aumentado un poco la temperatura...
Tenía un poco de miedo de que no se entendiera bien el desarrollo al ir de una escena a otra, pero si lo hubiera escrito de forma lineal habría perdido mucha fuerza. Creo que nunca he repasado más un texto que este, para ver que cada detalle encajara con el siguiente o el anterior.
Muchas gracias, chiqui. Disfruta de esas vacaciones
Besos

Flamenco Rojo dijo...

Inma ¿Qué estás por Sevilla? No me lo puedo creer...Lástima que ande yo por la Sierra de Cádiz...podríamos haber quedado para tomar unas cervecitas (sin alcohol).

La próxima vez que vengas a Sevilla te lo organizas para la primavera...ahora hay que ser muy valiente para pasear por aquí.

Un abrazo.

Dácil Martín dijo...

Qué miedo... Miedo al giro magistral de Ana. Miedo a Carlos Escobedo, ¿un frío asesino (y Franco dándole una palmadita de buen hombre)? Miedo a lo que magníficamente ha expuesto Flamenco sobre el uso de los superconductores en las nuevas tecnologías digitales, sanitarias, aeronáuticas... Miedo a la historia, tan real como la vida misma. Miedo al poder de la información, a la perdición del sexo. ¿Qué es lo que al final triunfará: el mal sobre el bien, el amor sobre el sexo...? En Sevilla, Inma, habrá calor pero yo me he quedado fría, por la intriga, y por la incertidumbre de la historia que en sí nos despara cada capítulo. Felicidades especialmente a ti Ana, por tu excelente capítulo y tu espléndida aportación. Tambien debo felicitar a los demás comentarista Isolda, María, Flamenco... ,claramente imprescindibles en esta extraordinaria experiencia, en esta novela a 7 plumas. Un abrazo

FranCo dijo...

Lanzados a por el siguiente capítulo.
Marcos, no olvidemos la radio, el programa que mantiene a Edimburgo en vigilia. Tampoco olvidemos a Sophie. Ni su cajita, ni su diario... tantas puertas que cerrar.

Que Escobedo no nos encandile, es un embaucador.

Ana J. dijo...

Muchas gracias, Dácil.
Me encanta que hayas reparado en el carácter de potencial asesino de Escobedo... o no tan potencial, que el chico parece haberlo hecho alguna que otra vez.
En cualquier caso, la historia da miedo desde el principio. Al menos, tiene todos los ingredientes para darlo: desapariciones, parapsicología en el horizonte, muertes, traiciones, incertidumbres, dobles y triples juegos, ...
Estoy totalmente de acuerdo contigo: sin los lectores esta historia no sería lo que es.
Un abrazo a todos

Marcos Alonso dijo...

Por lo que se ve, no sólo viajamos a velocidad de crucero sino que apostamos por poner el piloto automático, ahora que tenemos más autonomía de vuelo que nunca. Efectivamente, Ana fulmina, con este capítulo, el récord anterior en extensión, y lo hace con su acostumbrada maestría. La novela crece y nosotros con ella. Para mí, este capítulo ha sido toda una clase de Literatura, de la que se puede aprender mucho. El capítulo se lee con fluidez y nos mueve en el espacio y en el tiempo a través del flashback que utiliza inteligentemente. Y como si fuera un guión cinematográfico juega con los puntos de vistas y los planos intercalándolos. A veces vemos a Sophie en un segundo plano para, a continuación, oír sus pensamientos en un primer plano, mientras de reojo ve a la nueva parejita en un segundo plano. Nos sumerge en las deliciosas escenas eróticas, prohibitivas sin aire acondicionado y menos en Sevilla, Inma, en las que nuestra Jessica Rabbit se debate entre el deseo y el corazón. Una mujer sorprendente, dura, pasional, también con contradicciones, que sabe jugar sus cartas contra Carlos, a la vez que lo utiliza en su guerra felina contra Sophie. Ésta se nos presenta eficiente y dispuesta a usar sus armas de mujer ante el reto de Déborah. También nuevos personajes. Nuestros japos toman nombre (Takeda, Kawabata) o se mencionan otros (Heliodoro Bangaymbaga) que sugiere a un español? De ascendencia india o del Sudeste Asiático. Algunas puertas se dejan abiertas o nos dan pistas interesantes: ¿Qué premio tendrá, finalmente , Sophie por acompañar a Jack a cenar con los japos? ¿A quién llama Carlos al final del capítulo? ¿operación abortada? ¿rastro español? Lo que queda claro es que Carlos no está tan solo como parecía y que es un hombre frío de negocios turbios, dispuesto a hacer cualquier cosa, aunque de momento sólo se proponía utilizar a Déborah.

María dijo...

Desde el capítulo 5º, sabíamos que había unos japoneses haciendo negocios con Jack, el que ahora se les haya dado nombre, no creo que tenga la menos importancia. Lo importante, creo, son esas frases de Carlos, "podría matarla aquí mismo", "si no es estrictamente necesario". Creo que Carlos, no sólo esta metido en negocios sucios, sino que incluso puede ser "nuestro" asesino, bajo la tapadera de hombre atractivo con emisora de radio.

Amando Carabias María dijo...

El capítulo me parece, sencillamente delicioso. En todos los sentidos. Se nota perfectamente que la novela negra no tiene muchos secretos para ti.
Como dice Marcos, se puede leer como una clase de Literatura: el flashback, las diferentes perspectivas, el paso de un personaje a otro.
Lo que no tengo tan claro es que tengamos entre manos una sola investigación, un sólo caso por así decir, pero para ello hay que esperar.
A mi modo de ver, FranCo, Sophie no ha perdido brillo (y menos vestida de verde pistacho). Sólo lleva un par de capítulos sin ser la protagonista exclusiva.
La reaparición de la conexión nipona creo que es muy interesante, por lo que nos dice de Sophie, precisamente.
¿Entiendo que nuestra chica sabe japonés o al menos se defiende con ese idioma?
Que Carlos Escobedo no era un alma cándida, lo tenía claro, pero que fuera tan perverso me ha dejado perplejo. Cualquiera se fía de un español. :)
Pero lo que más me sorprende de todo este magnífico capítulo es que Jack, en el fondo, sea el verdadero objeto de deseo de Deborah.
Si no me he enterado mal, Jack desea a Sophie, Sophie mira a Carlos con ojitos, Deborah utiliza a Carlos pensando en Jack, aunque quiere ver a Sophie en su desnudez radiofónica y Carlos está detrás de algo muy oscuro...
Y lo más intrigante: ¿A quién llama para romper la conexión española? ¿Cuál esa conexión? ¿Por qué causa tiene en una cuenta de las islas Caimanes 650.000 euros...?

María dijo...

Incluso con lo de "borra el rastro español" podría significas,¿que ni siquiera es español?. Este Carlos (si es que se llama así), tiene mas secretos que la caja y el cuaderno de Sophie juntos.

Ángeles Hernández dijo...

¿Santo Dios!, ¡qué maravilla!.
Se pierde una tres días en tierras andaluzas (Málaga con Mercedes Pinto -Isolda te he dejado un regalo- y Sevilla con amor -el aire acondicionado y las endorfinas son milagrosos-) y se encuentra el blog lleno de relatos y comentarios que me hacen sentir verdaderamente contenta de formar parte de esta pequeña comunidad, aunque sea muy tangencialmente.

Ahora, la emoción me cierra la boca y sólo os hablo de mí. Para el capítulo he de tomarme tiempo, hay mucha tela que cortar: sólo algo como aperitivo: visto lo visto, nada es lo que parece. Ni Sophie con Jack, ni Carlos con Deborah, ni Deborah con Carlos y en el escenario del castillo todos juegan el papel que induce a los demás a pensar lo que no es.

Felicidades Ana J. Has recogido muy bien el envite de Fran.

UN abrazo a y gracias por tanto bueno Á.

Mercedes dijo...

Este capítulo me ha dejado a cuadros (perdón por la vulgar expresión). Así que tampoco podemos fiarnos de Carlos, y yo que había puesto mis esperanzas en él. Bueno, no adelantemos acontecimientos, tal vez el lío en el que se metió en su momento y que Deborah conoce no es lo que parece. Aunque claro, eso de que no la mataría a no ser que fuese necesario... Y la cena de Jack y Sophie... A ver si va a resultar que nuestra protagonista siente cierta debilidad por su jefe, después de tanto despreciarlo.
¿Y esa última llamada de Carlos después de "trajinarse" a Deborah?
Ya veo que a medida que avanzamos vamos la trama se complica, parece ser que en esta historia, por lo pronto, sólo hay una inocente, Sophie, todos los demás tienen algo que ocultar.
Un capítulo revelador.
Un abrazo a todos.

Ángeles Hernández dijo...

Según informes de agencias internacionales de prensa, la exportación de coltan ha ayudado a financiar a varios bandos de la Segunda Guerra del Congo,[1] un conflicto que ha resultado con un balance aproximado de más de 5 millones de muertos.[2] Ruanda y Uganda están actualmente exportando coltan robado del Congo a occidente (principalmente a los Estados Unidos), en donde se utiliza casi exclusivamente en la fabricación de condensadores electrolíticos de tantalio. Es utilizado en casi la totalidad de dispositivos electrónicos: teléfonos móviles, GPS, satélites artificiales, armas teledirigidas, televisores de plasma, videoconsolas, ordenadores portátiles, PDA, MP3, MP4...

JONH LE CARRÉ EN SU NOVELA "La canción de los misioneros", trata de este tema, por eso se me ocurrió la idea al empezar a hablar de piedras en el blog.

ana J. dijo...

A ver, ¿por dónde empiezo?
Pues por agradecer, una vez más, vuestros más que generosos comentarios, Marcos y Amando, Ángeles y Mercedes, María.
Nunca pensé, Marcos, Amando, que se pudiera diseccionar tanto un texto, y vosotros lo habéis hecho. Tanto, que aspectos que me parecían poco relevantes cobran ahora otro cariz, estructuras que coloco de forma intuitiva, parecen estar bien estructuradas "en origen". Por cierto, me encanta la novela negra, Amando, pero nunca he escrito nada de ese género. Tus palabras me animan a pensar que tal vez sería posible...
María, creo, como tú, que Carlos puede ser cualquier cosa, desde asesino a investigador de la CIA, español o sudafricano (ay, el fútbol...).
No creo, Mercedes, que Sophie esté en absoluto por su jefe, aunque quién sabe lo que el futuro les deparará. Lo que sí es cierto es que el jefe bebe los vientos por ella. Por algo se empieza. Y todos ocultan algo. Creo que es la consecuencia lógica de cuanto ha ido aconteciendo a lo largo de estos 19 capítulos.
Marcos, creo que acierto si pienso que nuestra Deborah Rabbit sigue mostrando cualidades que te gustan. ¿Me equivoco?
Los nombres. Heliodoro Bangaymbaga es africano, más exactamente, de Burundi. Al menos, de allí viene ese apellido. Y los burundeses tienden a tener nombres muy del santoral: Apolinar, Silvestre...
Otro pequeño guiño a los superconductores y las guerras por el coltán en África central.
Marcos, ¿seguirás el rastro español y a quien debe borrarlo? ¿desvelarás cuál será la recompensa de Sophie? ¿Consolarás a Deborah? ¿La retorcerás un poco más? (me imagino tu sonrisa picarona, no puedo evitarlo).
Amando, totalmente de acuerdo: Sophie no está nada apagada. Otra cosa es que salga ganando, pero está guapa, atractiva, maneja a su jefe a su antojo y saca a Deborah de sus casillas (¿una devora hombres sintiéndose inferior a una cojita? Algo muy atractivo debe trasudar la cojita, digo yo)
El empeño de Deborah por ir a la radio, ¿será por esa atracción lésbica que se insinuaba al principio? ¿Será porque sospecha que Escobedo guarda algo en la emisora (informacón, básicamente) y quiere husmear? La verdad es que es una pregunta a la que no sabría contestar, tal vez FranCo haya pensado algo al respecto, puesto que fue quién lo planteó. Por cierto, FranCo, si Escobedo nos tiene encandilados, permíteme que te diga que empezaste tú...
No podría asegurar que se trate de una sola investigación, Amando, pero sí que parece ser que todo está relacionado.
Y, Ángeles, qué bueno que hayas disfrutado de estos días. Espero ansiosa tu vivisección del capítulo, aunque soy consciente de los muchos matices que han ido apareciendo.
Un abrazo a todos

Marcos Alonso dijo...

Sí, Ana, me encanta esta chica mala (Déborah).Me preocupa que se vuelva demasiado competitiva. A medida que ya se nos enternece, nuestra Jessica parece convertirse en un personaje duro junto a Carlos, que muestra sus cartas, pocos esperábamos descubrir su falta de escrúpulos. Con lo que , quizá, no pueda competir Déborah frente a Sophie es en su sensibilidad, lo que no le impide afrontar los retos con coraje.
Tu explicación de la procedencia de Heliodoro va a ser determinante, yo andaba bastante perdido, vamos a tener que leer con GPS.
En cuanto a Déborah y yo estás muy equivocada, en realidad yo veo a Déborah como a una hermana, vamos no sé de que orden pero una hermana a fin de cuentas.