20 jul. 2010

Capítulo 24



- ¿Me ha llamado, Mr. Hutton?
Winston Hutton no se molestó en contestar. Le desesperaba saber que tenía que compartir información con ese estúpido jovencito. ¿Qué mente insensata le había otorgado el nombre de semejante héroe a tan inútil individuo? Desde luego, él no le confiaría ni la defensa de su frigorífico, suponiendo que en el maldito geriátrico pudiera disfrutar de uno. Todavía dudó sobre si entregarle la fotocopia que Lynne le había dejado unos días antes. Había estado cotejando aquel texto con otros documentos y con su memoria. En realidad no decía gran cosa, pero barruntaba que Lauren Mathews, cuando había escrito aquello a su hija, tuvo miedo de poner negro sobre blanco lo que realmente conocía. Los ojos del Mayor Hutton se clavaron con esa vieja altivez que los años no habían logrado eliminar sobre el rostro poco expresivo de Persis. Los dedos, aún finos y largos más propios de un chelista que de un militar retirado, golpeaban con rítmica precisión sobre la pequeña mesita que se situaba frente a la ventana de la habitación del geriátrico. Se había girado hacia la puerta, pero el antebrazo derecho continuaba apoyado allí.

44 comentarios:

Dacil martin dijo...

Intersantísimo, mantiene en vilo la curiosidad. La trama se complica, ha excavado hondo, posicionándonos en el paradigma de la guerra sin fin. Me ha gustado muchísimo el diágolo entre Persis y el militar, en el que se caracterizán los personajes partiendo de su propia elocuencia. Disculpa que no me extienda más, a estas horas no doy mucho. Pero magnífico Amando, muchas felcidades.

catherine dijo...

¡Qué bueno, Amando! Las suites de Bach y el MI5, los nazis amantes de la música, el mayor ( y mayor del ejercito, ejercito de las Indias?) y este quinto, ¿estamos en un geriatrico para militares?
Ya me parecía que el militar, al que llamas Winston(ji, ji,) Hutton era el tío de Ian y no de Lynne.
Parece que tanto la madre como su hija tienen un don para escribir de manera anodina cosas importantísimas, sea la carta de Lauren o el cuaderno de Sophie.
Me gusta el juego entre los dos hombres en la habitación y pienso que es muy próximo a la realidad.
Ahora casí sabemos quien mató a Edward, que su reencuentro con Sophie provocó su muerte disfrzada en crimen ritual.
Lo de la musicaterapia lo dejo a las médicas.
Pues, Bach y el Grial en Barcelona, el Grial en Montserrat ( o/y Bach): espero documentación del especialista si tiene conexión suficiente donde está. Me podría hacer un tema de visita en mi próxima estancia allá. Apasionante, y además con una piedra en su interior, ¿de qué color la piedra? y el metal es muy especial, repito apasionante.
Bueno no son horas pero sigo piensandolo. Un beso para ti, Amando, y suerte y besos también para los 6 otros Plumistas.

P.D me olvidé los Alemanes en Barcelona, el abuelo en el MI5 y muchas otras cosas , claro.

Amando Carabias María dijo...

Muchas gracias Dácil. Después de unos días bastante enganchado a la trama, más en concreto desde el domingo por la mañana en que publicaste tu capítulo, con una sensación muy especial, me he decidido por zambullirme en esta cuestión que creo lleva revoloteando por la novela desde hace unos cuantos capítulos. La presencia de soldados o ex-soldados nazis por las proximidades de nuestros personajes era evidente.

Amando Carabias María dijo...

También muchas gracias a ti catherine. Por la edad, Winston Hutton nació en 1920, es decir era un joven veinteañero cuando los acontecimientos de la II Guerra Mundial. Todavía no sabemos si anduvo por la India, y eso mismo puede ser una pista que nos acerque a la cuestión de las piedras preciosas (yo lo tendría en cuenta, plumas amigas).
Está muy usado por el cine y la literatura la pasión de los oficiales nazis por la música clásica. Además del culto que profesaban a Wagner (a ello no es ajeno la serie del anillo de los Nibelungos), el gusto por Brahms, por ejemplo es sabido.
Sin ir más lejos, y así a bote pronto, recuerdo la espléndida novela de Antonio Muñoz Molina (Sefarad) donde el oficial nazi es intérprete del famoso quinteto para clarinete de Brahms.
Lo de Bach quizá sea más creativo por mi parte, pero es que da la casualidad de que la obra que cito, además de otras consideraciones de las que escribiré a lo largo del día, supongo, se encontró casualmente en la misma ciudad en que a Himler le robaron su famosa cartera. Eso sí en años muy diferentes. Digamos que para la trama me venía muy bien.

FranCo dijo...

Amando, anoche me fuí de copas y cuando llegué de madrugada fuí raudo a ver tu capítulo. No estaba en condiciones de comentar, hay en tu capítulo mucho bacalao que cortar.

Este capítulo hay que imprimirlo y releerlo. Lo primero que te diré es que me dejates el polvete de Sophie con el calvo para mí. Ahora me toca escribir a mí y creo que no me puedo librar.

Me voy a leer este capítulo otra vez. Pura literatura. Prometo volver.

Amando Carabias María dijo...

Franco, muchas gracias por tus palabras, y sí parece que te he dejado a las puertas de continuar con el polvete Sophie-Jack... Aunque en realidad, más bien creo que nos sorprenderás...

Amando Carabias María dijo...

Agradezco a una amiga que me haya advertido de dos erratas que acabo de corregir en el texto, así como una aclaración en el párrafo que comienza por Claro que...
En este párrafo se alude a un yerno, y quedaba confuso el personaje, con la corrección queda el párrafo del modo siguiente, tal y como ya se puede leer en la entrada:

"Claro que tampoco ellos, los del MI5, habían estado especialmente geniales después de lo sucedido con Hermann Meyer. Se les había esfumado, como si realmente estuviese en el secreto, en posesión de toda la verdad. Por eso era tan importante seguir la pista del matrimonio Joyce. Siempre sospechó que algo podría haber dicho a su hija, o mejor aún a su yerno, el tal John Mattthews, que para algo había venido desde California. "

Inma Vinuesa dijo...

¡¡Chiquito curro te has metido, Amando!!
Me ha parecido un capítulo muy interesante, nos metes de lleno en la trama militar y el ocultismo de un grupo de alemanes que buscan un tesoro escondido en los papeles que posee Sophie.
Es increible la cantidad de información paralela que estamos recopilando capítulo tras capítulo, eso para acallar a los que dicen que escribir no cuesta, con la cantidad de tiempo empleado en buscar y buscar información, de ello nos puede hablar con mucha profundidad Flamenco.
Como siempre magnífico en forma y fondo, me ha gustado.

FranCo apiádate de la relación laboral de Sophie y Jack, no te pases, no me la metas de lleno en un polvete y ya está. Tiene que existir un diálogo profundo que deje entrever los pensamientos de cada uno con respecto al otro, lo que buscan cada uno, no tiene porqué ser sexo, podemos reformar a Jack, hacerlo más cercano, podemos convertir el acercamiento de Sophie en una búsqueda de información, y darnos cuenta que Jack puede ocultar mucho, no te metas en solo sexo, que creo que fue alguien (no sé si lo conoces) hace poco el que dijo que había mucho sexo en esta novela. Portate bien, que te temo.

Amando Carabias María dijo...

Gracias Inma. La verdad es que llevaba tiempo, casi dos vueltas, esperando a ver la oportunidad de entrar en esta cuestión, y sin embargo no podía hacer nada, hasta que no llegara el capítulo de Dácil que ha sido, como siempre me sucede, de una ayuda brutal. Desde mi punto de vista, en cuanto que Marcos nos presentó a Ian y a Lynne y nos hizo la cita del tío militar en el geriátrico, tuve claro que aquel militar era alguien clave para esta historia.
Pero lo que no sabía es que Deborah fuera el vértice de todo el lío que se está montando. Ella, en apariencia tan inútil, es clave para Sophie, para Jack y para Purplestone.
Todavía nos falta un mundo, y entre todos lo conseguiremos, pero parece que hay una especie de senda a lo lejos que se vislumbra.
Muchas gracias de nuevo.

Anabel dijo...

Tu capítulo, Amando, es una tela de araña. Una tela que entrelaza nudos y cabos dotándola de un aspecto bello e interesante, fuerte y con mucho fondo, mucho aún. Sí, se dislumbra una senda, pero aún hay mucho camino que recorrer.

Se nota el gran trabajo de invesigación que te has dado.

La relación Persis-Hutton me encanta, sobre todo, el juego en el que el viejo dirige completamente el pensamiento y las acciones del joven.

Me atrae mucho, desde bine cría, el tema Nazi y del Santo Grial (hago constar que el Santo Grial también se guardó en el monasterio de San Juan de la Peña desde mediados del siglo III hasta el año 713, por si alguien se quiere documentar al respecto). Me maravilla Bach y sus composiciones para chello.

Vaya, que me parece un capítulo muy bien escrito además de desarrollar una parte de la trama que teníamos dormida y atar y añadir más cabos muy interesantes.

Enhorabuena, Amando. No esperaba menos de ti.

Ah, FranCo, dales el polvete de su vida a Jack y a Sophie. Qué narices, que al menos se lleven eso. Confío en ti.

Saludos.

Flamenco Rojo dijo...

¡Qué bueno eres escribidor!

Sabes por donde ando con los demás Flamencos de vacaciones...He leído el capítulo con prisas...Cuando llegue a Sevilla o a El Bosque lo volveré a leer con el detenimiento que se merece y ya comentaré...

Un abrazo afrícano a todos los plumíferos y al resto de amigos que a este rincón se acerquen.

María dijo...

He tenido que leer este capítulo varias veces y todavía no se si lo he entendido bien. Veamos, mucho se ha escrito sobre el Santo Grial, lo han buscado todo tipo de gentes, desde hace dos mil años, se le han atribuído poderes de todo tipo, que si era la copa que contuvo, la sangre de Cristo, que si no era un objeto físico, sino, que se refería a la Sangre Real, la estirpe que supuestamente descendería de Jesucristo, que si tenía un poder de destrucción inigualable.
En fin, creo que más o menos, todos hemos leído sobre el tema.
Ahora voy a la novela, ¿debo entender que los de Purplestone, buscan a los padres de Sophie, porque sospechan que éstos sabían, algo a cerca del Santo Grial?.
Toda la trama del capítulo, está muy bien tejida, desde el Mayor Hutton, (en el ejército británico existe el grado de Mayor), hasta la relación con el abuelo alemán de Sophie, su oportuna aparición y desaparición posterior.
En cuanto a Déborah, cada vez se me hace más insostenible su papel, dadas sus características y el tinglado en el que se mueve.
Seguiré leyendo comentario, a ver si alguien más, coincide con mi interpretación y en caso contrario, por favor aclaraciones, que hoy estoy torpe.

Ana J. dijo...

Este capítulo es una pasada!
Al fin nos encontramos dentro del geriátrico. Ya ha costado, desde el tercer capítulo!!!
Pero merecía la pena la espera. Ese retrato del Mayor Hutton es fenomenal. Con decir que yo aún tengo, como Persis, mis dudas sobre la estabilidad mental del caballero. Vale, que se divierte volviendo loco al chaval (por cierto, ¿qué edad tiene Persis?) pero es una mezquindad innecesaria para alguien que te cuida y colabora contigo en tus negocios sucios. ¿Un rasgo de crueldad propio de un doble agente? Seguro que sí. Alguien que va detrás de un talismán para dominar el mundo tiene que ser necesariamente cruel y estar un poco loco.
Muy bueno el intercambio entre ambos, los dos personajes tienen entidad propia.
Y, sabiendo que Persis es capaz de matar, se me plantea la idea de hasta qué punto el Mayor estará seguro proporcionándole información sensible y humillándolo.
Sigues enlazando los cabos que hemos ido dejando sueltos por ahí y ya vamos viendo más claras las conexiones, aunque sigue habiendo puntos oscuros, como debe ser (qué relación hay con el hijo de Sudáfrica, a parte de ver los partidos del Mundial?).
Me encanta la disertación sobre la música. Perfecta.
Y la relación con los nazis parece bastante apropiada, dada la presencia de Herman Meyer y la ambientación en la 2ª Guerra Mundial.
sigo...

Ana J. dijo...

Lo del Grial, ahí me entran dudas. ¿Es el auténtico el
que buscan, piedra de poder incluida? ¿Se tratará solo de un receptáculo con la dichosa piedra, al que le llaman "El Grial"?
La verdad es que la pobre Deborah debería dedicarse sólo a sus líos sentimentales-protectores porque lo que es como detective.... y eso que todos le van dando información, apoyo, obedecen sus órdenes... ¿Con qué jefazo de Purplestone se habrá acostado para que no se la hayan cepillado (en el más sangriento sentido de la palabra) hace mucho tiempo?
Enhorabuena, Amando, como siempre, nos has deslumbrado con un capítulo impecable. A mí, personalmente, me ha encantado volver a leerte en modo novela negra, con esos personajes duros y retorcidos, con mucho en la recámara.
Mis respetos, Amando
Un abrazo para todos

Ángeles Hernández dijo...

Anoche me quedé sólo con la mitad o un tercio de la compRensión del capítulo y he de confesar que, como a María, no me dejó buen sabor de boca "el Santo Gríal", sobre todo porque me recuerda al best seller "El código da Vinci" y me decepcionaría enormemente que la novela tomara esos derroteros, que de tanto citarlos han perdido su verdadera significación.

Lo que he leído últimamente al respecto en un estudio sobre "Arturo rey de la tabla redonda", es que el Santo Grial es un objeto (copa, bandeja etc) que José de Arimatea hizo llegar a las Islas Británicas -todo eso está en la leyenda de Arturo- y que´encontrarlo fue la misión de Los Caballeros de su Corte, que lo consiguieron. Los derroteros posteriores del "Recipiente" contenedor de la Sangre de Cristo" han sido tantos y tan profusos y han hecho correr tantos ríos de tinta que...

Hoy, en la relectura después de repasarme el nombre de todos los personajes, mi visión es diferente y creo que LO ENTENDÍ.

Buen trabajo de documentación, conversación, psicología, relación de hechos previamente escritos y explicación de muchos cabos sueltos.

Estoy de acuerdo en que el militar del geriátrico tenía que jugar un papel fundamental. Lo has bordado.

CONTINUARÁ...

Amando Carabias María dijo...

"Controlar el mundo siempre interesa, tener el poder de construir un arma indestructible e inalcanzable también, ¿no te parece?"

Así concluye este fragmento. Esta es la clave, a mi modo de ver, por dónde se mueven las intenciones de Purplestone.
Que los nazis, con Hitler a la cabeza como se ha señalado en muchísimas ocasiones, fueran individuos inclinados a la recuperación de antiguas leyendas, dobre todo las relacionadas con el ciclo de los nibelungos y el ciclo artúrico, no nos debe hacer olvidar que su verdadera pretensión fue siempre controlar el mundo, basados en la supremacía de la raza aria sobre el resto de seres humanos.
Durante la II Guerra Mundial una de las tareas más importantes (para sus intereses, obviamente) desarrolladas en la retaguardia germana fue la de investigación para la creación de armamento secreto, cada vez más sofisticado y destructivo. A la par que menos peligroso para los propios combatientes y población alemana.
De hecho, y esto es algo incontestable, la carrera espacial y muchos avances modernos en comunicación vía satélite se deben a estudios y experimentos nazis. Los famosos misiles V1 y V2 están ahí, para desgracia de muchos cientos de británicos que sufrieron de su mortal precisión.
Se habla (mezclando ciencia ficción, intuición y algún poso de verdad) de otro tipo de armamento que no llegó a ser utilizado. Muchos sostienen que los primeros avistamientos de OVNIS son en esta época bélica y en realidad se trataba de artefactos creados por el ejército alemán.
Es justo en todo este contexto en el que se sitúa esta parte de la novela, ese pasado remoto que ocupa la aparición y desaparición del abuelo de Sophie y une, pero por causas bien distintas, los anhelos de nuestra protagonista con los de Purplestone. Ambos quieren saber el paradero del matrimonio Mathews, pero en el caso del mayor Button y el grupo al que de algún modo representa, sobre todo anhelan descubrir el estado de las investigaciones que llevaban a cabo, puesto que están convencidos que algo les había dicho el soldado alemán que un día había aparecido en Cramond.
En toda esta madeja, Deborah, como ya he dicho en otro comentario juega un papel determinante, aunque ahora mismo parezca confuso.
Porque además de todo lo que venís diciento (María, Ángeles) no podemos olvidar que Donaldson también tiene sus propios intereses y que su padre era teniente del ejército británico. Aunque en apariencia él estaba enamorado de Amy, la abuela de Sophie, y esa era la razón de haber establecido un seguimiento sobre ella, yo no descartaría otras posibilidades.
Respecto de Persis, yo me lo he imaginado poco mayor que Sophie, es decir en el grupo de edad que también representan Lynne e Ian. Ahora mismo no recuerdo quién lo descubrió y bautizó, pero será coincidencia o no, Persis es el nombre por el que también se conoce a Ariobarzanes, un general persa que tuvo la misión de detener a Alejandro Magno, otro que quiso dominar el mundo.
Y ya puestos con las coincidencias, aunque no me he leído ni he visto ni conozco la trama del "Código da Vinci", sé que se rodó en Edimburgo, además de Trainspotting.

FranCo dijo...

Cambio de escenario. Un escenario que se había apuntado desde hace muchos capítulos y no habíamos entrado. Aparecen en ese escenario personajes que aún estaban en el camerino, pero que figuraban en el cartel de presentación de la obra como una de las estrellas de la representación y esperábamos su actuación. Salen por fin a escena.

Amando el diálogo no tiene desperdicio. El vocablo empleado por el viejo es perfecto: Jovencito, paparruchas, gazmoña… y el tono dominante empleado por Hutton propio de un militar de la antigua escuela, no tiene desperdicio.

No me cabe duda de que te has documentado de forma considerable para este capítulo. Una extensión de capítulo considerable a la que no estábamos acostumbrados. Pero era necesaria. Se aprecia que pretendías desenrollar la madeja de hilos enredados en la que se ha convertido la novela.

Muy buen capítulo.

FranCo dijo...

Se me olvidaba comentar que el personaje del mayor Winston Hutton me hace dudar también si está cuerdo o se mueve en aguas delirantes.

Coincido con Ángeles, que independientemente de lo bien escrito que está el texto, cuando leí sobre el Santo Grial el regusto que me dejó no me gustaba. Está muy manido en este momento. Y personalmente hay dos temas que me cuestan hacer la digestión: Los Nazis y la guerra civil española. Tanto se ha escrito y filmado sobre ello que me "empacha". Pero lo prefiero a meter OVNIS en la novela.

Amando Carabias María dijo...

Muchas gracias, FranCo, por tus palabras.
Yo mismo (ahora me doy cuenta que este detalle no se lo había comentado a Ángeles) me sentí decepcionado con lo del Grial, por eso andaba tan, tan dubitativo, pero al ver esa información que os dejado en el post de más abajo, sobre las sospechas de que el servico de inteligencia brtánico el MI5 estuvo detrás de la desaparición de la cartera de Himler cuamdo viajó a Bercelona, se me encendió la bombilla. Pero aún así necesitaba algo más contundente, y el mismo Winston Hutton vino en mi ayuda:

"Veo que no me crees. Veo que crees que son cosas de viejo loco. Los jóvenes de hoy no sabéis nada. Creéis que son inventos de Hollywood o de, eso… ¿cómo lo llamáis…?, ¿vídeo juegos…? No sabéis nada. ¿Qué os enseñan…? ¿Tampoco oíste hablar de los cátaros, ni de los templarios, ni de las tradiciones de Parsifal y las valkirias? ¿Y de Thule, oíste hablar de la sociedad Thule? "

Por cierto, los OVNIS fueron una obsesión de los nazis, pero no como invasores extraterrestres, sino como meros platillos volantes para mejorar los transportes aéreos, la velocidad y el modo de atacar mejor a los enemigos.

Marcos Alonso dijo...

Anoche leí el capítulo, entonces me pareció genial en muchos sentidos. Tras imprimirlo, me gusta hacerlo así para poder subrayar y hacer anotaciones, lo he vuelto a leer, aún me ha gustado mucho más.

En lo literario, soberbio como siempre, tratando a la perfección ese cara a cara entre el anciano militar cascarrabias y el joven Persis. A través de los diálogos el Mayor nos aclara importantes cabos sueltos. El asesinato de Edward, el extraño ritual y la amazonita, la aparición de Meyer en Cramond, la carta fotocopiada que pasa de Lynne a Mr. Hutton para que a través de Persis llegue a Déborah (Purplestone?).

También avanzamos explorando nuevos caminos. Además Amando consigue que no se produzcan contradicciones entre la vía
paranormal y la histórica al cruzarlas magistralmente en torno al robo dé la cartera de Himler y el Santo Grial.

Ahora resulta que nuestro Meyer fue un joven del MI5 (20 años cuando robó la cartera de Himler)¿Qué contenía? ¿Qué contendrá? John mathews para qué había venido de California? Es otra cuestión que deja en el aire.

Paralelo al desarrollo de la historia se introducen datos muy interesantes que nos acercan a la historia, la política o la música. Todo ello le da consistencia y rigor a parte de hacer planteamientos muy novedosos, que yo personalmente desconocía. Cierto es que hay que tener cuidado como advierten nuestras contertulias, si me permiten el término, con el Santo Grial, un tema delicado y excesivamente abordado. Por cierto que a la referecia de la copa de la última cena, o la posible descendencia de Jesucristo, también se apunta a la relacionada con la tradición celta del caldero mágico.

En cualquier caso un excelente capítulo.
Enhorabuena Amando.

Marcos Alonso dijo...

Se me olvidó comentar lo de la la Sociedad Thule, creo que es un elemento a explorar y explotar. Fue prohibida por el mismo Hitler, pero no debemos pensar que haya desaparecido y por qué no convertida en una poderosa organización con tentáculos por todo el mundo (EEUU, Argentina, España, Sudáfrica...)

Por cierto ¿qué habrá hecho Charles, el hijo de Meyer, para dar a el MI5 tantos quebraderos de cabeza?

Ángeles Hernández dijo...

A Persis le da entrada Dácil en el mismo capítulo en el que sale Sapo (Cap. 16), y Lesie y que produjo un oquito de revuelo por el número de nuevos personajes que aparecieron.

Bien Dácil, van siendo colocados con el buen arte de las otras seis plumas.

Ángeles Hernández dijo...

Aunque ya está todo dicho en este magnífico capítulo que Amando se ha estado currando desde hace tiempo -OJO, no sólo se lo ha currado sino que ha logrado la difícil conjunción de erudición y arte- no me resisto, aunque repita algunas cosas ya dichas, a meter mi propia baza.

Es verdad que hace muchos capítulos que salió el geriátrico (capítulos que no días), pero todos sabiámos, desde que los militares aparecieron en la obra y el Señorito Hutton al recoger a Sophie del bosque citó a su tío y donde se hallaba, la importancia que este lugar y este personaje tendrían en la novela. Máxime teniendo en cuenta que Eddy que allí trabajaba fue asesinado y que Persil estaba destacado por Deborah.
Lo estábamos esperando como agua de mayo, pero había que encontar el momento y no abandonar el resto de la trama.

Amando ha recogido el testigo, quería recoger ese testigo, y nos ha regalado un capítulo largo, prolijo, con muchísima información pero absolutamente coherente. Una obrita de arte mezclando con su maestría: datos históricos, una conversación digna de un guión cinematgráfico, en la que cada uno de los personajes está definido psicologicamente a la perfección, unos toques de alegría musical, y dos magníficos descubrimientos:
-Deborah mandó matar a Eddy
-El abuelo de Sophie (marido de Amy, amor del padre de Jack, no era un desertor sino un enviado) así se van cerrando círculos y atando cabos y más cabos.

Es que estáis que lo vertéis. Os superais a vosotros mismos. Me dais una envidia sana...

Tanto y tan bueno...habrá que resignarse con lo del Gríal.

Un abrazo y felicidades a todos.

catherine dijo...

Releo y me doy cuenta de algo importante: a proposito de la muerte de Edward, Persis se acuerda que hubo que matarle porque "no era conveniente que alguien tan próximo a la hija de los Mattews estuviese junto al Mayor" y la orden viene de Deborah. Otra vez parece que hay intereses mezclados, no sé como explicarlo bien, quiero decir que el Mayor trabaja para Purplestone pero que la organización no se fía completamente de él.
Este Mayor no tiene mejor opinión de "la miss Sullivan", como dice , que muchos lectores, me parece a mí que su agencia es la mejor manera de tener contactos con Amy y Sophie, Jack y su padre y obtener informaciones que despacha a su antojo, acordaos que del cuaderno transmite lo mínimo. Es más lista que mucha gente lo piensa.

María dijo...

Que los alemanes, durante la II Guerra Mundial, hicieron experimentos de todo tipo, buscando el "arma perfecta", para hacerse con el control mundial, lo tengo claro, que pensaran que el Santo Grial, podría tener ese poder también.
Ya he dicho que la trama del capitulo me parece perfecta, los diálogos, etc.
Pero, los padres de Sophie, desaparecieron hace diez años, dada, la edad que les habéis adjudicado, estarían por los cuarenta y tantos a finales del siglo pasado (siglo XX). Con cuarenta años y en pleno siglo XX, sus investigaciones, no consigo relacionarlas con la Alemania nazi, ni con la actual, ni con ninguna potencia mundial.
Acaba el capítulo diciendo "controlar el mundo siempre interesa, tener el poder de construir un arma indestructible e inalcanzable también".
Creo que el Mayor Hutton, se ha quedado anclado en el pasado. Y no me cuadra que las investigaciones de los padres de Sophie, fueran por ese camino.

Amando Carabias María dijo...

Muchas gracias por tus palabras, Marcos.
Dices en el tercer párrafo de la primera intervención:
"(...) no se produzcan contradicciones entre la vía
paranormal y la histórica al cruzarlas en torno al robo dé la cartera de Himler y el Santo Grial (...)".
Este era el quid del capítulo, porque acaso sea parte del quid de la novela. Ya veremos.
No se debe olvidar (y a pesar de las dificultades que esto me representa personalmente por el desconocimiento y las reticencias) que el factor paranormal está presente en la historia desde el primer momento. A parte de cuestiones que tienen más o menos fácil explicación perfectamente 'material', no se puede olvidar que los padres de Sophie trabajaban en estas cuestiones con el profesor Smith que también acaba de subir las escaleras de la facultad con cara de felicidad, tras haberse cruzado con un hindú que iba cargado con un sitar.
Desde que introdujiste (creo que fuiste tú) el factor bélico y nazi en la novela estoy como loco siguiendo esa pista. No sé por qué, pero me parece que ahí radica buena parte de todo el misterio que tenemos que resolver.
Respecto de Meyer/Joyce (o sea el abuelo alemán de Sophie para entendernos) hay que aclarar muchas cosas, ¿no te parece? Quizá casi todas. Sólo sabemos que sirvió al MI5 para acercar la cartera de Himler a Gran Bretaña y que desapareció en 1975. Se dijo, cuando apareció en la novela, que era un desertor. No es contradictorio, sino todo lo contrario su deserción con lo anterior, pero quizá no haya que descartar otras posibilidades.
Y el hecho de que supiera algo relacionado con la famosa cartera, nos abre otras posibilidades.
Y sigo manteniendo, acerca del santo Grial, que Hutton va más allá de la materialidad del objeto, sino que va a todo lo que representa. La referencia al caldero mágico, en este sentido, creo que da sentido a lo que me refiero.
Personalmente (y lo digo por aclararlo definitivamente) ni he creído ni creo en el santo grial, me parece un invento insostenible, pues para empezar (y esto lo digo como creyente) no creo que el cáliz de la última cena fuera especialmente guardado por los discípulos o su entorno, bastante tuvieron con lo que tuvieron, entre otras cosas vencer el pánico que supuso la crucifixión de Jesús de Nazaret.
Con independencia de ello, sería de necios no darse cuenta de lo que tal creencia ha supuesto para la historia europea, sobre todo en Francia en el siglo XI ó XII. Y muchas veces más que la realidad material de algo, o la consistencia científica de una conjetura, hay que tener en cuenta las consecuencias que ha provocado.

Amando Carabias María dijo...

Ángeles, es verdad, y lo he dicho, que tenía ganas de entrar en el geriátrico. Pero no sólo yo, tarde o temprano tendrá que aparecer la policía, aunque sólo sea para preguntar por Eddy. Hay un cadáver reciente en Edimburgo. Creo que esto no se nos debe pasar por alto. Aunque ya se nos ha anticipado que se compondrán pruebas falsas para dificultar la labor investigadora, no creo yo que Scotland Yard deje pasar por alto una visita a este lugar.
Deborah ordena ese asesinato, pero no está claro (ahora menos que nunca) que sea ella la mente inductora. Ya sabemos, gracias a Dácil, la existencia de Purplestone.
También parece claro que Mr. Hutton pertenece a esta Sociedad, pero ello no quiere decir que sea un elemento activo. Sus noventa años me hacen más bien pensar en que esté retirado de este asunto, por más que haya que protegerlo o cuidar de él, por más que posea valiosísima información, o precisamente por ello.

Amando Carabias María dijo...

Exactamente, Catherine. No convenía que Eddy y Hutton estuviesen juntos y no se fían de él, o hay que evitar que, dada su edad y su estado de salud, cometa alguna torpeza y revele algo a Eddy que luego éste hubiera podido revelar a Sophie. Aunque quién sabe, lo mismo aparecen nuevos datos, en esta novela nunca se sabe qué puede suceder.
Y también opino exactamente lo mismo que tú sobre Deborah. Probablemente sólo los de Purplestone saben que trabaja también para Sophie y para Jack, pero nadie sabe, salvo ella misma y de modo muy confuso, con quién está su corazón.

Amando Carabias María dijo...

María, qué suerte tenerte entre nosotros como lectora apasionada e indagadora de todo lo que va sucediendo, qué suerte que nos hagas reflexionar como lo haces.
Es verdad que los padres de Sophie desaparecieron hace diez años, cuando ya había pasado mucho tiempo de la finalización de la II Guerra Mundial y la derrota nazi, por tanto parece que esa distancia convierte en puro anacronismo cualquier posible vía de investigación por ese lado...
Sin embargo no debemos olvidar que ellos investigaban algo relacionado con el pasado (¿la desaparición del propio abuelo de Sophie, algo relacionado con alguna información qué él les había facilitado...?). Ni siquiera hay que echar en saco roto, como apuntaba Marcos más arriba, las ramificaciones que los nazis han tenido a lo largo de la historia del siglo XX, o las investigaciones secretas.

Que Hutton y Purplestone sean favorables a las teorías nazis es mucho decir. Demasiado. Al menos Hutton. Él le dice a Persis algo acerca de lo próximos que estuvieron los nazis de obtener lo que querían y que por suerte lo pudieron evitar.
En este sentido siempre se ha dicho que la intervención USA en Europa comenzada con el desembarco en Normandía, suposo, entre otras cosas, que Alemania alcanzara a terminar sus experiencias en el campo atómico. Sabemos que el uranio es la clave en este ámbito, y ya sabemos que en esta novela el tema de los minerales parece importante.

FranCo dijo...

Veo a Hutton, un anciano que es evidente por su carácter y los datos que esgrime que ha pertenecido a esa supuesta organización. La importancia que ha tenido queda en el aire.

Tampoco tengo muy claro que actualmente mantenga algún vínculo con ella, pues si fuera tan importante no estaría ingresado en un centro como ese geriátrico que tiene toda la pinta de ser un centro estatal o de poca "monta"

Una organización de la envergadura de la que hablamos no puede permitirse tener "incontrolado" a un ancianito que va soltando delirios y que los puede comprometer. A mi me da la impresión de que Hutton no coordina bien, es solo una percepción particular.

Amando Carabias María dijo...

Creo que parece evidente, sin embargo algo sabe o algo recuerda, pues alguien (Persis) está junto a él, y no convenía que otro alguien (Eddy) estuviese a su lado.

María dijo...

Seguramente Hutton, vale más por lo que sabe o incluso en lo que participó, en el pasado, que por lo que ahora cuenta, que no parece tener mucha importancia en la actualidad. Pero entonces ¿por qué lo tienen vigilado por un hombre de confianza?. Si ya no pinta nada en Purplestone, ¿por qué le entregan a él, la copia de la carta de Sophie?. A pesar de tener noventa años y de vivir en el geriátrico, no forzosamente tiene que estar enfermo, igual lo tienen en un geriátrico de poca monta, para que pase más desapercibido, yo creo que más que saber, debió participar en algo gordo, para que se tomen tantas precauciones con él. Y lo que pueda contar en un momento dado, puede pasar por "las batallitas del abuelo", que nadie cree. Este personaje genera muchas dudas.

Isolda dijo...

Reconozco que tengo menos tiempo, ni siquiera comenté el capítulo anterior, pero vengo a decir que el capítulo es extraordinario por la escritura, aunque complejo a rabiar. Lo he leído dos veces con mucha atención. Era imprescindible abordar el tema militar y del geriátrico y creo que todos sabíamos que Amando lo haría. Donde ya me pierdo un poco es en lo de las piedras y el Santo Grial. Seguiré leyendo a los plumas y a los comentaristas de lujo; entre unos y otros no dejais que me despiste.
Un beso escribidor y otros seis.

Amando Carabias María dijo...

María:
La carta la entrega Lynne, por una razón probablemente casual. Aún no sabemos hasta dónde ella y su novio Ian saben sobre los asuntos del abuelo de éste, pero al menos saben que estuvo detrás de la investigación que se produjo tiempo atrás. Simplemente eso. Al tener la carta en su poder (no olvidemos que Sophie la dejó olvidada en el asiento del coche de Ian el día en que estuvo en el bosque de Hillwood, cuando Deborah sufrió el accidente), la leyeron y al ver que era una carta de Lauren dirigida a su hija Sophie es probable que pensaran que quizá a Winston Hutton le interesara.

Efectivamente creo que tienes razón en lo de la salud del ex-militar. Es probable que su única 'enfermedad' sean los noeventa años con unos cuantos achaques. Estuve por situar el geriátrico, pero me pareció publicidad así que no lo hice, ya era demasiada információn. Pero acerca de su situación en Purplestone creo que no es importante, sin embargo para la trama de la novela me parece que lo puede ser.
No sé por dónde seguiremos caminando, pero una parte de la narración se dilucida en el pasado. No sé si en uno relativamente próximo (las causas y consecuencias de la desaparición del matrimonio Mathews) o algo más alejado (la razón y los efectos de la desaparición del abuelo de Sophie) o más remoto aún (el motivo y la secuela de la aparición del soldado alemán Hermann Meyer en Cramond, Edimburgo).

Amando Carabias María dijo...

Isolda:
Muchas gracias por tus palabras.
Encuentro lógico que te pierdas en lo del Santo Grial y las piedras.
Desde bien pronto, en las páginas de la novela, aparecen repetidas referencias a asuntos un poco extraños, a fenómenos paranormales (repito que los padres de Sophie eran profesores de la facultad de Parapsicología de Edimburgo, y que la propia Sophie estudió en Granada sobre el asunto, y que parece ella misma tiene algún tipo de poder llámemosle extrasensorial), también abundan las referencias a ciertos minerales, a piedras preciosas, también las alusiones a los militates (más en concreto a la II Guerra Mundial) salpican el texto, por no hablar de la última aportación de Dácil con Purplestone.
Casualmente en el Santo Grial (aunque sólo se trate de una leyenda) se unen un poco todas estas cuestiones, y para más inri, encontré ese famoso párraafo cuando investigaba sobre armas secretas y sobre el espionaje británico a los nazis en la II Guerra Mundial, al que hago referencia en el post que está debajo de este capítulo y que titulo "Algunos datos", digo que me topé con esta frase:

"La visita de Himmler a Barcelona no fue sin contratiempos, ya que perdió su cartera, que probablemente contenía mapas de las extensas cuevas dentro de la montaña de Montserrat. El robo de la cartera, que no se pudo recuperar, es fruto de especulación, culpándose en su momento en una operación del MI5 o en un complot anarquista."

Es decir que ya tenía un cabo del que tirar... A veces pasan estas cosas...

Ana J. dijo...

Será una locura pero, desde ayer una palabra me ronda por la cabeza: Purplestone.
Me parece que sería un posible título para esta novela nuestra sin título. Resume varios de los puntos clave: las piedras y su sentido material y metafísico, el conocimiento secreto (la capacidad de ver lo oculto, la iluminación, el poder de la mente), una sociedad militar quasi-secreta y, en cierto modo, la sangre.
Bueno, sólo una idea.

Isolda dijo...

Como lectora me parece un nombre redondo, Ana. Tus razones son más que suficientes. Purplestone, suena muy bien y que alguien añada un subtítulo.
Besos púrpura.

FranCo dijo...

Lo siento por los que apuntan Purplestone como opción a un título. Los españoles siempre buscando terminología anglosajona para todo. Particualrmente no me gusta. Cuando he tenido que introducir un personaje en la novela lo hago con un nombre más que castellano (Carlos Escobedo).

El castellano es el idioma más rico que existe. si no lo defendemos los que escribimos creo nadie lo hará. Es nuestro deber.c

Purplestone podría ser solo con un subtítulo. Pero no creo que aún es pronto para realizar una síntesis de la novela en este título. No me dce mucho. Y pienso que a un nuevo lector que lea este título en el lineal de una librería, mucho menos. No tiene contenido.

Solo es una opinión muy personalísima, de la que todos podrán diferir. Pero los títulos y las primeras páginas son muy importantes.

María dijo...

Estoy de acuerdo con FranCo, en que si la novela está escrita en español, el título también debería estarlo, además no olvidemos que la protagonista es Sophie... y sus circunstancias.

Amando Carabias María dijo...

Lo siento por Ana J y por Isolda, pero a mí tampoco me gusta Purplestone.
A mi modo de ver es prontísimo para poner o pensar un título, con mucha suerte llevaremos la cuarta parte de la novela, creo que ni siquiera eso.
Como dice María la prota es Sophie y sus circunstancias, claro que lo mismo sus circunstancias acaban siendo Purplestone...
Lo que dice Franco es la clave, a mi manera de ver, claro: Es tan importante el título que convendría (salvo que aparezca de modo evidente, que puede suceder) esperar...
De todos modos está muy bien que haya sugerencias, pueden ser vías interesantes incluso para el desarrollo de la narración.
Ah, y sobre el idioma... También preferiría en español, pero creo que tampoco será lo determinante, si es que el título apareciera en inglés (también puede suceder)

Dácil Martín dijo...

Ahora que estoy de vuelta, y he leído con más detenimiento el capítulo, te felicito de nuevo Amando, está muy bien escrito, impecable.
Los personaje de Hutton y Persis están logradísimos, de modo que se puede entender lo que ya muchos han comentado: Hutton, nanogenario, con mala leche, quisquilloso, y diablo viejo, no lo quiere cuidar nadie de su familia. Él solito se ve y se verá hasta su muerte en el geriátrico. No es ningún pez gordo, pero sí que muy inteligente y discreto. A lo largo de su vida pocos saben la información tan importante que posee por ambición propia. Lo peor, el mal uso que da a la información. Claro está que la vejez juega en su contra, y lo que hasta hace ha sabido guardar, tal vez se le escapa.
Por otra parte Amando, te pido disculpas porque se metió en mi cabeza que Ian y Lynn podían ser hermanos, y me has podido salvar con arte. Gracias.

El título de Purplestone me gusta, pero también creo necesario esperar un poco más.

Amando Carabias María dijo...

Muchas gracias, Dácil. Espero que hayas disfrutado de tu asueto.
Como he escrito en la entrada que hice anoche, tenía ante mí un gran capítulo, el tuyo, y tenía que intentar responder a las expectativas que habías abierto.

Flamenco Rojo dijo...

A ver chicos, ayer noche asistí en Córdoba con mi hijo Alonso a un concierto de Mark Knopfler...Como sabéis este gran músico es de Escocia, de Glasgow concretamente, y como no podía ser de otra forma me acorde en varias ocasiones de ustedes y de la novela que nos ocupa...Y fue al escuchar esta canción, Brothers in arms (Hermanos en las armas), cuando pensé en haceros partícipe del concierto con este comentario.

http://www.youtube.com/watch?v=9XVVZPefbR4

Estoy seguro que Amando la enganchárá tan pronto pueda.

Y ahora os dejo la traducción más o menos de una parte de esta cación:

Por los campos de batalla.
Bautismos de fuego.
Vislumbré vuestros sufrimientos.
Y cuando crecía la contienda
a pesar del dolor que sentía,
en medio del miedo y del peligro
no me abandonasteis...
Mis hermanos en armas.

Besos y abrazos a los hermanos de 7 plumas.

Isolda dijo...

Hasta casi el final de la sweet melody, no he podido ver nada de Montserrat; pero ahora diría que efectivamente parece que está grabado en ese escenario. Y la verdad me sorprende. Personalmente me parece un sitio muy agobiante y nunca me ha gustado. Pero como una vez más tiene que haber monaserios por medio!!!
Los siete plumas estáis asegurados?