4 ago. 2010

Capítulo 28



Le dolía mucho la cabeza y tenía la boca seca. Mientras abría los ojos intentó mover las extremidades pues las sentía entumecidas. Al querer levantar el brazo izquierdo no pudo, fue cuando se dio cuenta de que tenía enyesado el hombro.
—No te muevas, abuela, tienes rota la clavícula. ¿Me oyes?
Amy veía algo desenfocado, conoció a Sophie por su voz y por su olor. Arrastraba el mismo olor que su abuelo: imperceptible para narices pocos exigentes, pero una vez atrapado por la pituitaria resultaba penetrante y casi dulzón. Embriagador. Cerró los ojos, la anestesia le regalaba la posibilidad de ausentarse por unos momentos del presente.


50 comentarios:

Ana J. dijo...

Qué bien! Lo conseguiste!!!!
Voy a leerlo ahora mismo. Tal vez el comentario se haga de rogar unas horas (voy a entrenar) pero te aseguro que estoy desesperada por leerlo.
Un abrazo grande

Amando Carabias María dijo...

El primer comentario en caliente puede estar distorsionado por la falta de tiempo, pero diré que me ha gustado mucho. Volvemos a la tranquilidad y volvemos, sobre todo a indagar en el pasado.
Sinceramente, es mi opinión, es en el pasado donde está la clave que nos puede explicar todos los sucesos que se amontonan en la vida de Sophie.
Igual que el tío de Ian me pareció clave, Amy siempre me ha parecido un personaje importante en la novela; y no sólo a mí a juzgar por el protagonismo que va tomando.
(¿Os acordáis, por cierto, lo primero que se decía sobre la dulce abuelita en los primeros capítulos...?) Es curiosa toda esta evolución.
Me alegra que Amy esté sana y salva (bueno casi sana, pero salva).
Respecto de la trama damos otro paso muy interesante: aparece Herman como personaje, aunque sea en la nebulosa de un sueño o recuerdo inducido por la anestesia de la operación por el que se le ha reducido la fractura de clavícula. Y no sólo eso, ya sabemos el punto que ocupa Hermann en la historia. Un lugar que tiene que ver en principio con Purplestone u organización similar.
Esto explica muy bien que esta organización esté tan encima de lo que ocurre en la familia, sin contar con que pudieran pasar cosas en los años siguientes.

Literariamente me gusta la fluidez, tranquilidad y ternura del capítulo. Es un contraste muy agudo con el capítulo anterior, lo que posibilitará que ambos brillen con más elocuencia y potencia.
A falta de seguir leyendo las aportaciones del resto de contertulios y tomar nota de lo que digan, mi más cordial enhorabuena Anabel.

Anabel dijo...

Tienes razón, Amando, hay un gran contraste con el capítulo anterior. No lo he hecho aposta, ha salido así -supongo que de la misma manera que va saliendo esta novela-. Quiero decir que no era mi intención aminorar el ritmo o romperlo totalmente, pero es cierto que se necesitaba algo de descanso, aunque sólo fuera de un corto capítulo, para poner tanta información y tantos hechos en orden.

Sí, también opino que me ha salido un capítulo cálido a pesar de la tormenta. Es que para mí Amy es una mujer con un gran carácter y a la vez me inspira mucha ternura. Es un personaje que no hemos aprovechado aún y tiene mucho que ofrecer.

Gracias por tus palabras.

Ana, espero en candeletas tu comentario.

María dijo...

De momento, ya sabemos que Amy está más o menos bien.
Es preciosa esa parte en la que, bajo los efectos de la anestesia, Amy, se sumerge en su pasado, casi en su adolescencia, cuando se enamoró de Herman.
Parece claro que éste, colaboraba con los aliados y que incluso participó en la preparación del desembarco de Normandía.
Este capítulo está lleno de ternura, de Amy hacia su marido, de Sophie hacia su abuela y la verdad es que se agradece después de tanto suspense.

Anabel dijo...

Gracias, María.

Sé que todos decimos que hemos pasado algo más que un trance hasta llegar a resolver -o creer que hemos resuelto- el capítulo que nos toca, pero es así. Es una experiencia que te obliga a estar en tensión días antes de que debas ponerte manos a la obra. Es una gran responsabilidad y con esa sensación abordo la "construcción" de mis capítulos. Otra cosa es que consiga una buena "arquitectura".

Y no me cansaré de repetirlo: vuestros comentarios son nuestra gasolina y nuestro motor.

Saludos.

María dijo...

Comentario al margen de la novela.
Anabel le dice a Ana, que espera su comentario en "candeletas".
Es gracioso, porque yo soy tan tonta, que evito meter al escribir, giros propios de mi región, parece que me da vergüenza, emplear palabras, que siendo de uso común en el día a día, parece que no quedan bien al verlas escritas.
Por eso felicito a Anabel por usar una expresión tan catalana.

Inma Vinuesa dijo...

Anabel, tierno capítulo, creo que todos coincidimos en el sentimiento que nos despierta el personaje de Amy. Es clave para muchos de los acontecimientos que están sucediendo en la novela, creo que has hecho bien volviendo a enlentecer el ritmo, y también me gusta que indagues en el pasado de la superabuela, me gusta.
Solo una objeción, un poco corto, sabes que el ansia por leer me puede.
Muy bien Anabel felicidades.

catherine dijo...

Con pocos comentarios se ha dicho ya mucho: que la clave de la novela está en el pasado dice Amando. Repito la palabra de María: ternura.
A mí me gustan las habitaciones de los hospitales cuando haya calma y posibilidad de curación. Tenemos la suerte que Amy despierte despacito de la anestesia con sueños dulces. Sabemos donde está Sophie al salir de la carcel.
Me gusta que a Amy la tormenta le traiga este amor aunque sea todavía casí una niña con sus juguetes. Me gusta que Herman dude durante un momento antes de besarla pero no puede resistir a tanta ingenuidad. Se parece a unas canciones de Brassens.
El olfacto de Amy que detecta los olores de sus seres queridos ¿será un don que servirá para algo en la novela?
No es cierto que Herman trabaje para Purplestone, puede trabajar con MI5 y los militares, lo cierto es que trabaja con los aliados ; sería un estratagema enorme que Purplestone use el francés el día antes del Desembarco.
Es un capítulo corto que parece poco como Amy parecía poco, lo digo como un elogio. Es un capítulo tan importante y tan cariñoso como Amy.
Gracias y bravo Anabel. Un beso de agradecimiento.

FranCo dijo...

Anabel, cumpliste tal y como habías insinuado. Te fuiste con Amy a su pasado. Un capítulo que atempera el ritmo que llevábamos. Es de agradecer. No podemos vivir como una moto cada capítulo.

Te diré que en una primera lectura me asusté. La edad actual de Amy me hizo pensar en los auriculares de los que hablas, en el cine y en la radio que mencionas. Me sacó de contexto y corriendo fui a investigar las fechas de nacimiento de las primeras emisiones de radio, del funcionamiento en Europa de las primeras salas comerciales de cine… me quedé tranquilo, es correcto. Me parecía que en su época de jovenzuela no existían.

Es que soy muy joven. Soy de la era digital.

Felicidades Anabel y a por el siguiente capítulo Inma. A currar.

Ana J. dijo...

Vaya responsabilidad, sabiendo que esperas mi comentario.
Respiro hondo y lo hago, aunque no esperes mucha lucidez de mi.
Decir que me ha gustado sería decir poco. Creo que es un capítulo sobrio, amable, dulce, como apuntan muchos de los compañeros, y revelador pero sin estridencias. No sé si es o no lo que la novela necesitaba ahora (no podría decir que ninguno de los capítulos anteriores sean más o menos pertinentes), pero sí sé que encaja perfectamente en la trama y que aporta esa cuota de calidez e insight (perdonad la palabra, pero no me sale otra) de los personajes que veníamos reclamando.
Debo decir que me pasa como a FranCo, que debo hacer cuentas con los dedos para hacerme a la idea de que Amy tenía los años que tenía en el momento de la 2ª Guerra Mundial. Pero, una vez me sitúo, el relato me transporta a esa época (muy buena la referencia a las conexiones por radio, en otro idioma, francés, para más señas) y al ambiente que debía existir en un lugar como Cramond.
Es magnífica la forma en que recreas el despertar de la anestesia (Marcos y tú os habéis apuntado dos grandes tantos en este aspecto) aunque, lo más importante es cómo lo utilizas para traer al presente lo que sucedió en el pasado y que tanta importancia tiene en lo que está pasando en sus vidas. Por cierto, muy buen uso del flasback.
Su unión a un posible espía o miembro del MI5, de Purplestone o del Ejército, determinará su existencia y la de sus descendientes. Me parece muy acertado cómo lo planteas, mucho.
Por cierto, en la capacidad para detectar olores no veo signos de ningún poder parapsicológico sino de una elevada sensibilidad. Y Amy se nos está revelando como una persona muy sensible que es, además, el centro de la vida de Sophie y su principal apoyo.
El final me encanta y, como soy una sentimental de mucho cuidado, me emociona.
¿Qué más te puedo decir? Que es espléndido y que lo he disfrutado mucho.
Por cierto, María, ¿podemos saber de dónde eres? Me he quedado intrigada con tu comentario.
Un abrazo para todos

María dijo...

Ana, yo soy de "La Comunidad Autónoma de la Región de Murcia", o sea de Murcia.
Los murcianos tenemos fama de hablar fatal, tenemos un acento muy marcado, nos comemos la mitad de las palabra, tenemos nuestra manera de llamar a las cosas... Pero no somos tan graciosos como los andaluces, (adoro Andalucía, si no fuese murciana, querría ser andaluza, tenemos mucho en común).
No hablamos con la corrección de los castellanos, bueno somos "únicos", Murcia es una comunidad uniprovincial.
Como ya tengo algunos años, todo me da igual, pero en cierta comunidad que no voy a nombrar, han llegado a reírse, a preguntarme de donde era, como si viniese de Marte.

Inma Vinuesa dijo...

Anabel, me he levantado con la pretensión de volver a leerme tu capítulo para empezar a componer las ideas que me iban surgiendo durante esta semana para el capítulo siguiente, tengo que reconocer que está fantástico, tiene muchos detalles dignos de pararse en ellos y de saborearlos con gusto, sabes dar a la escena un toque mágico que transporta a la época y uniéndolo con la angustia de la nieta pensando que estaba agonizando da un ligero humor al final que te hace volver al presente de una forma muy conseguida. Me empiezo a poner las pilas os lo prometo, aunque creo que llevo toda la semana dándole muchas vueltas a esto. ¡A por el domingo!
Un abrazo a todos

FranCisco dijo...

En el capítulo se habla de anestesia. No soy el facultativo del grupo, pero ello quiere decir que ha tenido que haber una intervención o algo similar. Por ello la recuperación de Amy se antoja un poco complicada o lenta.
¿Tendremos que revelar que le sucedió de verdad a Amy? A quedado en el aire.
¿Un Soponciod ela vejez valdría?

María dijo...

Referente a la lesión de Amy, que hablen los especialistas, pero seguramente a esas edades, para que una fractura quede bien, haya que intervenir y poner algún clavo, o placa, etc. Y romperse un hueso a los setenta y tantos, es muy fácil, con una simple caída. Al menos yo lo he visto así, aunque también podría haber sido agredida, pero esa opción parece que quedó descartada.

Ana J. dijo...

Qué casualidad, María. Yo tengo un acento que a veces confunden con murciano. Y tiene su explicación: mis abuelos maternos son de La Puebla de Don Fadrique y Huéscar, en las lindes con Murcia, con lo que el acento es muy parecido. Aunque soy de Jaén y pasé ahí mis primeros años, hablo como mi madre, con sus giros y expresiones. De hecho, a la gente siempre le hace gracia que diga "bonico", "pequeñico" y cosas así.
A mí me parece que no hay nada mejor que el acento de cada cual y que las diferencias son enriquecedoras.
Por cierto, cuando te apetezca, tómate una caña y unas tápenas por mí, ¿vale?
Respecto a lo de la anestesia, en muchas ocasiones hay que intervenir las fracturas de clavícula.
La causa de la misma? Pues desde una agresión (¿de verdad que está descartada?) hasta un mareo o un resbalón. Si fuera esto último, también debería tener un traumatismo craneoencefálico (vaya palabro!!) y estar inconsciente para que el Sapo hubiera podido pensar que igual estaba muerta.
No sé qué opinará Ángeles, pero esas son las posibilidades más plausibles.
Una cosa más, yo a Amy no me la imagino como una "anciana". Hoy en día tener 70 y pocos años no es tanto, sobre todo si te has cuidado bien y tienes energía, como parece ser el caso de Amy.
Lo digo porque no la imagino como una vieja, sino como una señora algo mayor.
Por supuesto, sí que es facilísimo romperse un hueso a esa edad, más si hay algo de osteoporosis, que pudiera ser su caso, por ejemplo, si es my delgadita o si fuma.

María dijo...

Pues mira que bien, Ana, ya he dicho que adoro Andalucía, incluso hablando con andaluces de las zonas de Almería o Granada, que limitan con Murcia, hemos dicho que cuando se constituyeron las autonomías, tendríamos que haber formado la nuestra propia. Tal vez una barbaridad, pero es que realmente, somos muy parecidos.
Como decimos aquí, muchos besicos.

catherine dijo...

Cuando hablaba de Amy en un comentario de un capítulo anterior como la abuela, no la abuelita, pensaba como Ana en su energía.
Ana y María, me encantan las palabras regionales. Ya que el Flamenco me enseña mucho andalú casí puedo hablar como en Murcia.

Lo de la radio y del cine, FranCo jovencito: mi madre tenía un aparato de galena (mineral... con plomo) con auriculares y veía películas mudas con músico(s) en la sala, tendría ahora 98 años. En las radios de galena se oían más crrrrr que música o palabras. Al principio de la guerra, la II mundial, su hermano le ofreció una radio (enorme) para tener noticias. No os olvidéis el discurso de De Gaulle el 18 de junio de 1940 en la BBC, captado por muy poca gente la verdad, y los mensajes misteriosos emitidos desde Londres para la Resistencia: Ici Londres,les Français parlent aux Français, y mensajes cifrados. Los paracaidistas ingleses llegaban a menudo en Francia con una radio.
Besicos para Ana y María y para Inma un beso porque no me acuerdo de donde es.
Inma, dales muchas vueltas a todas las informaciones de este capítulo y de los otros y sorprendenos, encantanos, informanos, es lo que esperemos nosotros lectores.

Inma Vinuesa dijo...

Chicos estaba leyendo lo de la edad de Amy y creo que hay que corregirla, según el capítulo de Anabel era una adolescente cuando encontró a Herman (15 años aproximadamente)año 1944, es decir que 2010-1944 sería 66+15 tendría aproximadamente 81-82 años.En el apartado de los personajes se habla de unos 75, pero pensar si eso es así, tendría 9 en sus recuerdos, imposible que Herman la viera como adolescente a la que besa tiernamente.
Esto es lo que pasa cuando te toca escribir y tienes que leer y releer lo ya escrito, la lupa, no deja escapar nada.
Un abrazo

María dijo...

Lo de las fechas es un lío, pero si tenemos en cuenta que, lo que hoy consideramos una adolescente, 14-15-16 años, en aquellos tiempos todavía se consideraría una niña y una adolescente sería algo más mayor, así, le quitaríamos algunos años a Amy, que estaría en setenta y muchos.

Ana J. dijo...

No, si al final vais a tener razón y es una venerable ancianita! Cómo hice yo las cuentas? Menos mal que hay alguien con fundamento que haga las cuentas con calculadora y no con el ábaco, como una que yo me sé. Gracias, Inma.
Sí que podríamos bajarle la edad a la niña y el beso, de de todas formas ha sido muy casto, puede significar el inicio de una ilusión, al menos en Amy, que se concreta más adelante en un amor para toda la vida.
Señor, Señor, la de vueltas que hemos de darle a la cabeza para que todo encaje! Pero ahí está la gracia, ¿verdad?
Volviendo a los acentos y giros, me encanta todo lo que tenga que ver con el lenguaje y los idiomas. En el siglo pasado entendía y hablaba bastante bien el francés, Catherine, un idioma que me fascina. Mi pena (y mi vergüenza) es que lo tengo muy perdido y no puedes imaginar la pena que me da.
No te darías cuenta, pero me mortificó bastante no encontrar un acento circunflejo en mi teclado para escribir "maitre" como es debido. En fin...
La verdad, María, es que los andaluces orientales y los murcianos tenemos muchos puntos en común. La idea de haber formado comunidad no es demasiado descabellada.
Besicos a todos

Flamenco Rojo dijo...

Anabel, por mi parte os lleno el depósito a todas las 7 plumas y los habituales de gasolina súper, la que más octanos tenga…

Estoy de acuerdo que el capítulo te ha quedado cálido y con tintes romántico.

María, ¿qué los de Murcia habláis mal? Venga ya…no nos quites el título a los andaluces. Nosotros tenemos una habilidad especial pa comernos la mitad de las letras al hablar. No te puedes imaginar el esfuerzo que supone para alguien como yo, que no soy de letras, no escribir como hablo. Algún día os contaré alguna de las anécdotas que me ocurrió en Ankara hablando en inglés con los turcos…porque el comerme las eses del final me jugó alguna mala pasada en reuniones de trabajo y me provocó alguna situación embarazosa.

Besoabrazos.

Para Catherine…Ahí va un palabro andalú: Pechá.
Pechá= Gran cantidad de algo. Por ejemplo: “¡Ofú quillo! que peshá trabajá, llevo dehde la osho carreando ehcombro’ (esto lo podría decir probablemente un albañil a las 8:30 h de la mañana después de haber empezado a trabajar a las 8:00 h)

María dijo...

El acento circunflejo, ¿no está justo a la derecha de la tecla P?

María dijo...

Flamenco, acho, el verano ee pa deecansaa,con una cervecica, con su tapica a la freeca, debajo un pinico, que pa que.

Ana J. dijo...

Me expresé mal, Catherine. Sí tengo el acento, y está junto a la P, es cierto, pero tengo un Macintosh y no he logrado, ni bajo tortura, arrancarle el secreto de la combinación de teclas que me puede activar el acento circunflejo. Lo intenté hasta la saciedad en su día y lo he vuelto a intentar ahora. Tal vez tenga que pedir auxilio o bucear con más profundidad en la "ayuda" del mac, pero es que no lo consigo.
Flamenco, María, yo os pondría una frase en jienense, pero no creo que pudieran resistirlo ni los delicados ojos del resto ni su sensibilidad.
Besos a todos

Amando Carabias María dijo...

En el apartado Personajes, y sobre la edad de Amy se escribe exactamente: "En la actualiadad cuenta con unos setenta y cinco años de edad".
Yo consideraría la posibilidad de que Amy no haya referido con mucha precisión su edad (creo que cierta parte del público lector me entenderá). También estamos a tiempo de retocar alguna cosa, e incluso podemos considerar que este sueño de Amy no sea 'preciso' en lo histórico y pueda estar uniendo, como tantas veces sucede en la vida, dos hechos en uno, como si el recuerdo hiciera poesía. De hecho del lenguaje de Amy en el encuentro con Hermann cuando éste manipula la radio, es el de una niña de diez años, y la reacción ante el beso no es tan infantil.
Iremos viendo.

Es lo que tienen los idiomas muy extendidos por el mundo. En seguida los acentos toman particularidades propias que los identifican.
Si hacemos un repaso de acentos del español, alucinamos...
Y creo que nos pasa lo mismo con el inglés, de hecho, en el capítulo anterior, tenemos el ejemplo, ¿Será de Murcia quien habla con el padre de Jack?

Anabel dijo...

Tienes razón, Amando -como siempre-. Además fui yo una de las que pidió una lista de edades de los personajes y ya ves... Como si no le hubiera hecho caso. Si digo que hice más cuentas que un contable nadie se lo va a creer. Así que dejémoslo en que me he equivocado. Además también he adelantado un año el encuentro de Herman con la familia de Amy.

Se puede dar por bueno que Amy tenga algún año más de setenta y cinco, no sería demasiado grave ni Herman pasaría por un pederasta (lo que me preocupa). Lo de que se encontrara en el 44 en vez de en el 45, no sé si llevaría ocnsigo mucha variación con otros capítulos. Creo que no.

Lo de dejarlo todo como producto de la anestesia no me hace gracia porque contando los hechos así se influye sobre el lector y éste va a creer lo que se cuenta. A no ser que se hiciera una aclaración a posteriori en donde se dejara claro que el sueño de Amy fue un sueño producto de la anestesia.

En fin, que en buen lío os he metido por mi mala cabeza. Ya sabía yo que algo había hecho mal.
No tengo ningún inconveniente en cambiar/corregir el capítulo. ¿Qué opináis?

Mil perdones. (Como dirían en la televisión, es cosa del directo).

Isolda dijo...

Otra vez un capítulo tranquilo y tierno. Me gustan los contrastes. No sé si resultará demasiado chocante en la novela, pero por ahora me gusta.
Me alegro de que Amy este viva y despierte tan dulcemente de su anestesia. Conocemos un poco más del origen de toda esta historia.
Quedan pendientes varias cuestiones, pero hay tiempo todavía para retomarlas.
Gracias Anabel, por este remanso.
Un beso y otros seis.

Amando Carabias María dijo...

No, si no tengo razón siempre, de hecho hasta ahora ni me había dado cuenta del detalle. Así que... Es ahora cuando he empezado a echar cuentas y he ido a la tabla de edades. Bueno supongo que todo tiene solución.
Y ya tenemos nuestro propio pollino en la historia, no iba a ser solo Cervantes y el Quijote.

catherine dijo...

Sí que hay varios acentos en inglés: el de las upper classes, el cockney de Londres, el del Devon, el escocés and so on. Pués hay varios acentos americanos de EEUU, el acento australiano no lo conozco bien pero en el capítulo anterior unos pensaron en el hijo de Amy.
Lo divertido, amigas y amigo de MurciAndulucía es que en el sur de Francia el acento produce el efecto contrario, es un placer hacer dictados porque el profe pronuncia todaaasss las letras que en otras regiones son mudas.
La broma del cansancio después de media hora de peshá trabajá Flamenco, la tenemos en cuanto a nuestra gente del sur y aun más a la de Córcega.
Lo más importante para la edad de Amy es que sea núbil a la hora del nacimiento de su primer hijo o nueve meses antes mejor dicho.
Bises et accolades.

María dijo...

He leído todos los capítulos seguidos, para ver la coherencia de la historia y el lío de fechas que llevamos.
Cuando aparece Herman, la guerra esta terminando, pero no se dice año, el tiene 25 años, Amy 10, siete años después se casan, creo que se puede corregir el año de llegada.

Amy, hace referencia en varias ocasiones a su mala salud, incluso cuando acude al lado de Sophie, en una de sus pesadillas, menciona que no puede ir más deprisa, a causa de sus huesos podridos. Por lo tanto, una caída, puede fácilmente, causarle una fractura.

Otra cosa, que me llama la atención, si todo Edimburgo está pendiente del programa de radio de La Dama, incluso Edward, la reconoció por la voz, ¿como la abuela no sabe nada? Sophie, los viernes dice que va a la academia de idiomas, pero siempre se deja el diccionario de japonés en casa.

También se dice que Jack, era absolutamente calvo a los 30 años, así que difícilmente le vamos a poder dejarle crecer el pelo, para taparle la cicatriz. Que se haga la cirugía estética.

Lo siento, pero en el capítulo 28, lo he tenido que dejar, no podía más...

FranCo dijo...

María, creo que Amy está en otra onda, como la mayor parte de la gente de su edad y no entra en el juego de programas radiofónicos calientes o de un tipo similar. Por ello no reconoce a su nieta. Por otra parte la voz en la radio siempre se distorciona algo.

Mis temores se empiezan a cumplir, muchas fechas, personajes y elementos... una bomba de relojería.

Ángeles Hernández dijo...

FRACTURA DE CLAVÍCULA

Uno de los mecanismos de producción puede ser una caida , incluso leve( por un simple mareo o por otra causa), sobre todo en personas -más en mujeres- de edad avanzada debido a la osteoporosis ( hueso menos denso) que suelen tener.
EN MUY RARAS OCASIONES puede necesitarse una cirugía para reacomodar el hueso Y POR TANTO ANESTESIA. No obstante, necesitará usar un cabestrillo o un vendaje en forma de ocho mientras se recupera, PERO NO YESO O ESCAYOLA.

Aunque sea un detalle nimio, sería mejor que Amy se hubiera roto el húmero (FRACTURA DE HÚMERO)que casi siempre necesita ser operado a su edad y que si hay que inmovilizar con escayola.

Ángeles Hernández dijo...

Independientemente de los detalles relacionados con la cronología y la posible edad de Amy y su amado en el momento de su encuentro "enamorante", me llena de ternura el recuerdo de Amy justamente cuando despierta de la anestesia. La sensación de realidad del pasado, se asimila al presente en un momento especial en el que quizás se ha sentido cercana a la muerte.


Anabel nos muestra una abuela que fue joven y que sintió la punzada del amor. Relajante y mágico capítulo que nos ayuda a pararnos tras la cascada de acontecimientos que nos han tenido en tensión las últimas semanas.

Gracias y un abrazo tan tierno como nos lo habría dado la propia Amy.

Ana J. dijo...

Antes que nada, por si se me olvida, cualquier solución al problema de las fechas me parece bien. Lo que me parecería HORRENDO es que todo fuera fruto de la anestesia.
Cada vez que algún mal escritor, guionista o director soluciona un fregado en el que se ha metido y del que no sabe salir y lo hace atribuyendo lo sucedido a un sueño, pesadilla, borrachear o intoxicación por peyote (fijaos que no me corto en decir "mal escritor, guionista o director") me siento estafada.
Es muy distinto cuando en la historia hay un sueño o una experiencia alucinógena que sirva de base para algo, pero resolver así lo problemas me enerv, me pone de mala idea y hace que tire por tierra todo lo que de bueno pudo haber tenido la novela, la peli o lo que sea.
Perdonad que sea tan radical pero no me sentiría bien si utilizamos ese subterfugio. Por supuesto, ustedes deciden, pero es mi opinión muy personal y, me temo, inamovible.
Otra cosa, por favor, Anabel, deja de flagelarte. En cualquier novela, mientras se escribe, hay que hacer ajustes. Bien por despistes, bien porque luego parezca más importante hacerlo de otra manera...
Yo creo que lo que estamos haciendo no es inamovible (como mi fobia por los finales-sueño-alucinación), sino todo lo contrario. Estamos escribiendo algo vivo, algo que puede necesitar algún retoque, COMO TODOS LOS ESCRITORES HACEN CON SUS OBRAS.
Pero si hasta García Márquez tuvo que ponerse freno para no seguir corrigiendo Cien años de soledad!!!!
En resumen: son dos pequeñas cifras: edad definitiva de Amy y fecha de aparición de Herman. Por Dios, que no nos atranque algo tan fácilmente solucionable.
Un gran abrazo para todos

Inma Vinuesa dijo...

Ana J, estoy completamente de acuerdo contigo, no creo que sea tan difícil cambiar dos fechas de dos capítulos, lo que no me parece lógico ni que Anabel cambie su capítulo que está fenomenal, ni recurrir a un tema de sueños. Como bien dices Ana cada novela tiene sus revisiones, y seguro que sus cambios antes de la edición, aquí estamos viviendo ese proceso, hay que corregir una fecha, solo eso.
Un beso y abrazo

Ana J. dijo...

Con el arranque de sinceridad radical que he tenido me despisté de preguntarte, Catherine, ¿en qué dialecto está tu despedida? Bises et accolades... nunca lo había oído.
Me encanta lo de MurciAndalucía. Habría que patentarlo.
María, yo también pensé en lo de la cirugía estética para la cicatriz de Jack, porque un peluquín está totalmente fuera de lugar. No obstante, ciertas cicatrices son sexies...
Y quiero corregir mi anterior exabrupto... a lo mejor el escritor/guionista/director no es malo (los hay muy buenos que alguna vez han sucumbido a la tentación) sino que se pone perezoso.
Por cierto, SÍ que me parecería acertada la solución que apunta Amando, de que la cronología no fuera muy precisa por estar en la nebulosa del sueño. Incluso sin ese condicionante, a veces, las personas mayores tienden a errar en las fechas (ahora que lo pienso, las no tan mayores, también).
Más besos para todos

Anabel dijo...

Ana, no me flagelo, es la verdad: metí la pata. Esto demuestra que tenemos un proceso de elaboración de la novela auténtico, sin trampa ni cartón y que, al menos yo, me estoy resintiendo con tanta información que aún no soy capaz de asimilar. No todo pueden ser "flors i violes" -como dirían por aquí en Lleida-.

Ya he expresado que no me parece buena idea echarle la culpa de los errores de fechas a la anestesía. Creo, como Ana, que no es honesto. Prefiero cambiar alguna cosa.

Pido permiso para mantener la fecha de 1944 pues es relevante y modificarla en el post de "Personajes". Eso supondría modificar la fecha también en el capítulo en que se habla sobre la aparición de Herman en Cramond que escribió Marcos, si no recuerdo mal. ¿Te parece bien Marcos?

Respecto a los años, pues tendré que hacer más incapié en su niñez, qué remedio.

¿Os parece bien, family?

(Los pequeños datos que pueda variar no creo que cambien sustancialmente el capítulo, lo digo por Inma, que se puede poner a escribir su capítulo sin temor a que lo reescriba completamente y varíe la trama).

Anabel dijo...

No paro de meter la pata...

Hincapié, hincapié, hincapié,hincapié, hincapié, hincapié,hincapié, hincapié,hincapié, hincapié, hincapié,hincapié, hincapié,hincapié, hincapié, hincapié,hincapié, hincapié,hincapié, hincapié, hincapié...

Anabel dijo...

Otra cosa. Amy se ha roto la clavícula, cosa que no ha de extrañar debido a su sexo y a su edad.

Respecto a lo de que se le hubiera anestesiado, pues no soy médico, pero cabe pensar que tenga alguna lesión más. No he aclarado en el capítulo si Amy se cayó o fue atacada, en cualquier caso, pudo hacerse más daño del que el yeso evidencia.

De todas maneras, entre nosotros tenemos doctores -nunca mejor dicho- en la materia que me pueden aconsejar y así termino de retocar del todo el capítulo y lo dejo como debí haberlo subido: en condiciones.

Gracias a todos: a pesar de los fallos, este capítulo está demostrando que esta novela está hecha a más de siete manos.

Ana J. dijo...

Ves cómo te flagelas? Hincapié, hincapié....
A estas alturas creo que todo el mundo debe saber que estoy a favor del cambio de fechas, pero p'a por si.
Un besazo

Inma Vinuesa dijo...

Anabel puedes poner en lugar de enyesado, inmovilizado, las clavículas rotas a veces se inmovilizan con un vendaje,pero también se pueden enyesar con un yeso que coge parte del tórax, yo los he visto, así que no es tan raro.
No cambies muchas cosas por fa, que entonces si que me volveré más loca de lo que estoy.

Anabel dijo...

Te prometo, Inma, que los cambios son mínimos. De verdad, substancialmente no va a cambiar nada.

Puedes empezar tu capítulo con la idea que el mío te ha dejado sabiendo que sólo se van a modificar una fecha y una edad.

Adelante, tú sí puedes.

Amando Carabias María dijo...

Ahora sí que son mis últimos comentarios, antes de salir camino de mis vacaciones.
Sólo para decir una cosa y si no la digo reviento.
El capítulo me sigue pareciendo hermoso, tierno, delicado y nos ayuda a contemplar un momento importante en la historia: Herman aparece como personaje de carne y hueso y entramos más despacito en el corazón de Amy. Ambos, por ser los abuelos de Sophie estoy seguro de que son claves en la historia.
El problema de las fechas es menor y solucionable. Y se va a solucionar, en breve, calculo.
Si los editores contaran la cantidad de errores de este tipo o contradicciones entre personajes que han corregido de los escritores, se llenarían bibliotecas.
Ayer cité el borrico de Sancho, en el Quijote, por ejemplo. En un capítulo, Ginesillo se lo quita al pobre escudero y unos capítulos más tarde sin más explicación, Sancho vuelve aparecer sobre él.
Ana J cita a García Márquez...
No son esos detalles los que hacen a la novela, y más aún cuando son subsanables.

Anabel dijo...

Remodelación hecha.

A ver ahora...

Amando Carabias María dijo...

Lástima que le despierten del sueño... Bueno, ahora se salva el escollo de la edad, y enlazas con algo que en el capítulo en que Marcos descubría la llegada de Herman a Edimburgo ya se intuía: lo prontísimo que Amy se fijó en el atractivo alemán...
¡Qué peligrosos son los cobertizos!

Esta corrección es una de tantas como tiene que hacer un escritor.
Cuando uno escribe se mete en la vorágine del relato y mete la pata en las cosas más elementales, por eso hacen falta los lectores atentos.
Si yo os contara algunas de las mías...
No, no temáis, no lo voy hacer, al menos de momento.

catherine dijo...

Acabo de leer la remodelación, Anabel, no era gran metedura de pata, esperamos un poco más el beso pero tu capítulo se queda tan cariñoso y dulce que antes. Petons.
Ô Ana! ¡Oh Ana! encuentro la palabra francesa más corta con ^, ô. Bises et accolades significa besitos y abrazos, aunque accolade tenga un sentido bastante protocolario.
El mensaje de Radio Londres para el Desembarco era una ligera adaptación de un poema de Paul Verlaine por el cantante Charles Trenet:
Les sanglots longs des violons de l'automne
Bercent mon coeur d'une langueur monotone.
Los sollozos de los violines del otoño
Arrullan mi corazón de una languidez monótona. (traducción literal por servidora).
Inma, contamos contigo, ya ves que los cambios fueron poco importantes.
Creo que esta primera experiencia de corregir unos datos o cambiar un poquito el texto puede volver a ocurir y aunque haya sido desagradable para Inma será un ejemplo en otros casos parecidos.
Bises, besos etcétera a los 7 plumistas y sus comentaristas.

Marcos Alonso dijo...

Y nos volvemos a mover de escenario, esta vez al hospital, donde la convaleciente Amy se recupera del accidente? o del ataque sufrido, abrá que aclararlo, aunque podemos entender que tiene que ver con la detención de su nieta y un posible desmayo o algo así. ¿Qué no debía ser enyesada o anesteciada? Eso tiene fácil solución: denunciamos al Hospital, hasta es posible que recibamos una indemnización. Sophie, ya liberada, al lado de su abuela delirante recordando los viejos tiempos junto a Herman, no me extraña que lo reconociese por el olor con ese nombre de mayonesa. Anabael, por supuesto que puedes hacer los cambios que estimes necesario.
Lo de corregir este o cualquier texto es necesario, cada vez más creo que el éxito de escribir bien, no se debe a la genialidad sino a la constancia de perfeccionar los textos a través de una constante revisión y corrección de los mismos. si no ahora, más adelante, yo de hecho lo hago y tengo cosas apuntadas para más adelante revisarlas, más cuando los comentarios antes y después del capítulo en cuestión te hacen ver las cosas de otra manera. así que este... llamémoslo borrador avanza de forma incontenible, luego vendrá la puesta a punto, tiempo al tiempo.

Enhorabuena Anabel por desnudarnos a esa abuelita que pretende ser más fuerte que lo que le permiten los años, jugando con ese feedback, y treyéndonos esa imagen tierna y conmovedora.

Para terminar dos cosas:

La primera recordarle a Flamenco que está en deuda con todos nosostros y que estamos a la espera de que nos cuente esos malentendidos con los turcos.

Finalmente pedir disculpas por estar estos últimos días fuera de juego por motivos que no vienen a cuento y que aunque estaré fuera diez días intentaré seguirlos.

Abrazos.

Marcos Alonso

María dijo...

FranCo, en lo referente al programa de radio de Sophie, que la abuela, no lo sepa, o no lo quiera saber, más bien me inclino por lo último, no tiene nada que ver con la edad, esta mujer, está pendiente de todo lo que pasa a su alrededor, sabe todo sobre Sophie, y se le va a escapar una cosa así, no lo creo. Yo también soy mayor y mira, aquí estoy, dándole a la tecla...

Ana J. dijo...

Me despido hasta que pueda encontrar un ciber o que vuelva el 15 a mi casa.
Gracias por la traducción y por el fragmento de poema, Catherine. Adoro recordar algo de francés.
Un abrazo muy fuerte a todos, Maria, Ángeles, Flamenco.
Disfruta de tus vacaciones, Marcos. Tú también, Amando
Un abrazo muy fuerte a todas las plumas y al resto

Dácil Martín dijo...

Un capítulo entrañable e interesante, pues, por un lado reafirma la relación de cariño entre abuela y nieta (triunfa la lealtad familiar), y por otro porque ha sentado la base, la raíz cronológica de la trama con la llegada de Herman a Cramond.
La novela sigue creciendo en cada capítulo, cada plumífero en su turno, así lo muestra Anabel, utilizando brillantemente el despertar de Amy para reordenar el pasado. También se deja claro en este capítulo que Sophie ya no está en la cárcel, que lo pasó mal allí.
Me ha gustado mucho Anabel, coincido con los demás comentaristas que ha sido un disfrute leerlo, percibir el olor dulzón de Sophie, el cambio en el ritmo de su lectura, el escenario que nos traslada a finales de la II Guerra Mundial. Y, por último, la transparencia, la humildad con la que has corregido el ajuste de años de Amy. Está claro que los pequeños errores de lo artesano da fiabilidad a la obra.
Por otra parte, ha sido emocionante leer los comentarios, y observar como todos han estado por la labor de ajustar, de responder a las dudas que se plantean en esta compleja y extraordinaria novela.
Y, entre medio, cómo se aprende sobre los distintos acentos del español por el andalú, murciano, catalán... Ha sido un placer leer a los seguidores: María, Catherine, Flamenco, Isolda, Ángeles...; que Marián diga que la novela engancha; que Amando, Ana, Inma, Francisco, Marcos estén al tanto para que todo quede bien hilado.
Disculpen mi ausencia, a veces por necesidades familiares, y otra, por sentarme tan bien el exceso de vino blanco que tomé anoche, y que valió la pena para celebrar el despido del trabajo de una amiga. Esta crisis...
En definitiva, mis mejores felicitaciones para Anabel, fans soy de sus cuentos y aún más de su turno en 7 plumas. Que tengan buenas vacaciones Ana, Marcos y Amando. Un abrazo muy grande para todos.
PD. Pocas horas quedan para el próximo capítulo que escribe Inma, seguro que nos dará una buena sorpresa.