19 sept. 2010

Capítulo 41


Después de que aquella bruja cerrara la puerta, se miró los brazos doloridos, aún, podía observar los restos de sangre, que quedaron impregnados en la piel, tras arrancarse literalmente la mariposa, que la ataba a la máquina. La enfermera la trató con desdén mientras le practicaba las curas. Sophie se sintió menospreciada y sola. Su orgullo impidió que derramara una sola lágrima, hasta que oyó cerrarse bruscamente la puerta de la habitación. Entonces se tapó con la sabana, como intentando desaparecer y evitar(.../...)

52 comentarios:

Anabel dijo...

Si antes te digo que no tengas prisa, antes lo publicas.

Voy pa'yá.

Flamenco Rojo dijo...

Recibido...paso a leerlo.

Abarzos.

Anabel dijo...

Trepidante. Me lo he leído de un tirón. Envidio tu capacidad para dar semejantes giros con tanto ritmo.

Sigue sin gustarme la idea de que el tal doctor Smith nos salve la papeleta, pero tampoco se ha dilucidado nada aún y, bien pensado, es uno de los pocos de los que, aparentemente, se puede fiar Sophie.

La verdad es que me lo has puesto a huevo.

Gracias, Marcos.

Marcos Alonso dijo...

Flamenco, tú siempre tan veloz
Un abrazo

Marcos Alonso dijo...

Anabel, si quieres que te diga la verdad cada vez me fío menos de los que más que se pueden fíar. Bueno, yo me entiendo.

Mercedes dijo...

Me alegro de que por fin alguien haya sacado a la luz los poderes de la protagonista, de los que tanto se ha hablado a lo largo de toda la novela, aunque un poco tarde, bajo mi punto de vista. Sin ir más lejos, en esta mismo capítulo, el intento de secuestro por parte de Carlos nos indica que éste tiene pleno conocimiento y pruebas de las facultades extrasensoriales de Sophie, pero el lector no ha podido asistir siquiera a un solo episodio de este tipo, ni ha tenido conocimiento hasta este capítulo, muy levemente y en la niñez, de que Carlos pudiese tener tales pruebas o alguien se las hubiese contado. Se podrían haber aportado estos datos tan importantes de la mano del profesor James Smith, pero este personaje tan crucial y que puede dar tanto juego, como es el caso en este capítulo (por fin) ha permanecido en la sombra durante páginas y páginas, y parece ser que hace tanto tiempo que Sophie no lo ve que ni siquiera lo reconoce y en la conversación que mantienen se hace alusión brevemente a dichos poderes.
Por otro lado, resulta muy curiosa la ingenuidad que muestra Sophie ante el amor que le muestra Carlos tan de repente y que haya sido un mensaje de móvil el que la haya hecho reaccionar; Sophie tiene un don sobrenatural, a estas alturas debería haber descubierto algo por sí misma, no sé, visiones, sueños reveladores… Ante lo cual, el comentario de la doctora de que parece tener más inteligencia que percepción extrasensorial… Creo que esto hay que justificarlo más, por ahora, creo, que ni una cosa ni la otra.
Sigo con mi “censura”, espero ser entendida.
También me llama la atención el trato tan amoroso que Sophie da a Carlos después de que regrese del cuarto de baño. De acuerdo, se acaban de besar por primera vez, pero… “sí, mi amor”, después de lo que acaba de leer en el móvil y tan de repente…, es como si sobreactuara, y él también, con lo de “bobita”; un “sí Carlos” con dulzura (fingida, dada las sorpresivas circunstancias para ella) pienso que hubiese sido suficiente.
Algo que he echado de menos en esa especie de ensoñación que sufre Sophie y en la que recuerda su infancia es que, ya que Lauren también tenía poderes extrasensoriales y recuerda como ésta le hablaba de su abuelo como un héroe, se diera una pequeña explicación de por qué la madre no le duelen prendas para poner a su padre por las nubes teniendo en cuenta que, entre muchas cosas, fue un cruel asesino, ya que torturó y mató al padre de Walter, recordemos que le sacó los ojos. No creo que Amy, la cual lo sabía todo, hablara a su hija y nieta en estos términos tan loables de su marido, y si fue así, no se nos dijo por qué.
En cambio, la aparición de Jack y su comportamiento me ha resultado de lo más apropiado en un personaje tan visceral y excesivo, muy buena toda la escena.
Genial lo de rescatar a dos personajes tan importantes en la novela como el padre de Carlos y el profesor James y muy hábilmente relacionados entre sí, creo que pueden resolver muchas dudas al lector, y de hecho ya lo han hecho.
Finalmente tengo que felicitar al autor porque las explicaciones que James da a Sophie sobre su trabajo y su pasado me parecen muy creíbles y que afianzan la trama, que estaba algo dispersa. Aunque ha sacado a la palestra un nuevo personaje, el abuelo Mathews y no sé si queda algún hueco para él en la novela.
En general me parece un capítulo que “apuntala” esta complejísima obra (especialmente por las premisas sobre las que está escrita: siete autores que no siguen un mínimo esquema establecido y que no se comunican para ponerse de acuerdo) que a veces amenaza con derrumbarse. Hoy es mucho más plausible.
Espero no haber sido demasiado puntillosa e incisiva, pero el interés con el que sigo esta obra me obliga a ser sincera, en lo bueno y en lo malo.
Siento haberme extendido tanto, pero no he podido resumirlo más.
¡Ánimo y adelante!, que somos muchos los que os seguimos y disfrutamos, merece la pena.
Siete abrazos.

Mercedes dijo...

Me alegro de que por fin alguien haya sacado a la luz los poderes de la protagonista, de los que tanto se ha hablado a lo largo de toda la novela, aunque un poco tarde, bajo mi punto de vista. Sin ir más lejos, en esta mismo capítulo, el intento de secuestro por parte de Carlos nos indica que éste tiene pleno conocimiento y pruebas de las facultades extrasensoriales de Sophie, pero el lector no ha podido asistir siquiera a un solo episodio de este tipo, ni ha tenido conocimiento hasta este capítulo, muy levemente y en la niñez, de que Carlos pudiese tener tales pruebas o alguien se las hubiese contado. Se podrían haber aportado estos datos tan importantes de la mano del profesor James Smith, pero este personaje tan crucial y que puede dar tanto juego, como es el caso en este capítulo (por fin) ha permanecido en la sombra durante páginas y páginas, y parece ser que hace tanto tiempo que Sophie no lo ve que ni siquiera lo reconoce y en la conversación que mantienen se hace alusión brevemente a dichos poderes.
Por otro lado, resulta muy curiosa la ingenuidad que muestra Sophie ante el amor que le muestra Carlos tan de repente y que haya sido un mensaje de móvil el que la haya hecho reaccionar; Sophie tiene un don sobrenatural, a estas alturas debería haber descubierto algo por sí misma, no sé, visiones, sueños reveladores… Ante lo cual, el comentario de la doctora de que parece tener más inteligencia que percepción extrasensorial… Creo que esto hay que justificarlo más, por ahora, creo, que ni una cosa ni la otra.
Sigo con mi “censura”, espero ser entendida.
También me llama la atención el trato tan amoroso que Sophie da a Carlos después de que regrese del cuarto de baño. De acuerdo, se acaban de besar por primera vez, pero… “sí, mi amor”, después de lo que acaba de leer en el móvil y tan de repente…, es como si sobreactuara, y él también, con lo de “bobita”; un “sí Carlos” con dulzura (fingida, dada las sorpresivas circunstancias para ella) pienso que hubiese sido suficiente.
Algo que he echado de menos en esa especie de ensoñación que sufre Sophie y en la que recuerda su infancia es que, ya que Lauren también tenía poderes extrasensoriales y recuerda como ésta le hablaba de su abuelo como un héroe, se diera una pequeña explicación de por qué la madre no le duelen prendas para poner a su padre por las nubes teniendo en cuenta que, entre muchas cosas, fue un cruel asesino, ya que torturó y mató al padre de Walter, recordemos que le sacó los ojos. No creo que Amy, la cual lo sabía todo, hablara a su hija y nieta en estos términos tan loables de su marido, y si fue así, no se nos dijo por qué.
En cambio, la aparición de Jack y su comportamiento me ha resultado de lo más apropiado en un personaje tan visceral y excesivo, muy buena toda la escena.
Genial lo de rescatar a dos personajes tan importantes en la novela como el padre de Carlos y el profesor James y muy hábilmente relacionados entre sí, creo que pueden resolver muchas dudas al lector, y de hecho ya lo han hecho.
Finalmente tengo que felicitar al autor porque las explicaciones que James da a Sophie sobre su trabajo y su pasado me parecen muy creíbles y que afianzan la trama, que estaba algo dispersa. Aunque ha sacado a la palestra un nuevo personaje, el abuelo Mathews y no sé si queda algún hueco para él en la novela.
En general me parece un capítulo que “apuntala” esta complejísima obra (especialmente por las premisas sobre las que está escrita: siete autores que no siguen un mínimo esquema establecido y que no se comunican para ponerse de acuerdo) que a veces amenaza con derrumbarse. Hoy es mucho más plausible.
Espero no haber sido demasiado puntillosa e incisiva, pero el interés con el que sigo esta obra me obliga a ser sincera, en lo bueno y en lo malo.
Siento haberme extendido tanto, pero no he podido resumirlo más.
¡Ánimo y adelante!, que somos muchos los que os seguimos y disfrutamos, merece la pena.
Siete abrazos.

María dijo...

Acabo de leerlo, ha merecido la pena esperar casi todo el día.
Te ha salido un capítulo esplendido, largo, que aclara muchas cosas.
Lo de Carlos y Sophie, buenísimo, el uno haciéndose el enamorado repentino, y la otra tonta, que casi se lo llega a creer.
Déborah, esta vez ayudando, no se muy bien, si por la propia Sophie o porque se lo pide Jack.
Al final ha aparecido el profesor Smith, si sirven sus conocimientos a la trama de la novela, pues bienvenidos sean.
Sophie ha quedado, otra vez, en el buen camino, para valerse por sí misma, esperemos que no se tuerza y espabile de una vez, aunque sea con la ayuda de Jack, que por fin, parece decidido a apostar por ella, como persona y no como objeto para obtener beneficios.

Amando Carabias María dijo...

Enhorabuena, Marcos, por este capíutlo. Me parece que la espera ha merecido la pena. Claro que has publicado en plazo, lo que pasa que nos hemos acostumbrado mal a una puntualidad británica... como no podía ser menos, ya que el asunto sucede en Gran Bretaña...

Ya se ha resaltado la valentía en el avance de la trama. Y como parece que se van atando cabos que han podido quedar un poco sueltos a lo largo de los cuarenta capítulos anteriores. (Por cierto, el primer capítulo se publicó el día 28 de abril... Increíble).

Jack, a pesar de mis dudas en el final del capítulo anterior, se va a decantar, a este paso, como el verdadero protector de Sophie. No sé por qué tenía yo tan poca fe en él, si ya lo había dícho la abuela Amy antes de morir, y ya había avisado la madre de Sophie en la carta: Nada es lo que parece (¿Podría ir por ahí el título?).

Mención especial quiero hacer al comentario de Mercedes. Sin entrar en detalles concretos del capítulo (no quiero meterme donde no me llaman), quiero agradecer tu sinceridad y quiero agradecer el tiempo que nos estás dedicando, incluso a pesar de todo el trabajo que has tenido estos meses, tal y como anunciaste en tu blog.
Al igual que está sucediendo con el resto de comentaristas, vuestro esfuerzo, entrega y cariño son de una estimable ayuda para nosotros.
Esta idea quizá la desarrolle aparte en su día.
De todos modos gestar una novela en vivo y en directo y con las premisas que subrayas y recuerdas, es algo así como asistir al rodaje de una película. QUiero decir, que después hay que pasar por el laboratorio y montar. Lo normal, como bien sabes pues tu experiencia te avala, es que el lector vea el producto concluido. Y que conste que no es excusa, pues estoy orgulloso y satisfecho e ilusionadísimo (como vosotros mismos)de ser parte de esta aventura...

Amando Carabias María dijo...

Perdonad que vuelva a comentar.
Como sabéis, durante las pasadas dos semanas he estado sin internet en casa por asuntos que no vienen al caso... En estos días me he puesto al día sobre unas cuantas cosas y ahora ha llegado la hora de curiosear sobre las cuestiones más científicas que se vienen señalando en estos capítulos. Y tengo que, publicamente, aplaudir a mis compañeros Ana y Marcos por la cantidad de documentación que ha habido que manejar.
Como sucedió couando nos acercamos a las organizaciones tipo Purplestone, a veces parece que la realidad supera la ficción.
El trabajo ha tenido que ser ímprobo desde luego.

Dácil Martín dijo...

Enhorabuena Marcos, ha sido un parto difícil, pero has logrado sacar a luz dudas personajes y conceptos que aún estando avanzada la novela, quedaban por sellar.
Es un capítulo extenso, y coincidiendo con Mercedes, en su generoso comentario, la aparición de Jack en el Hospital y el puñetazo que alcanzó Carlos Escobedo está de aplauso.
De igual manera la inesperada recogida por parte de Deborah causa sorpresa, y el crescendo final con James Smith, pues hace ágil la trama.
Sin embargo, desde mi punto de vista, Sophie ha sabido de siempre que tiene poderes extrasensoriales, incluso estudió en la Facultad de Psicología de Granada, y James ha sido su mentor desde niña. Me parece lógico que acuda a él para que le aclare lo de Purplestone, pero no acerca de sus poderes. En esto, Mercedes, no estoy de acuerdo del todo, pues, aunque no de forma tan descriptiva como en este capítulo, a lo largo de la novela se ha dejado insinuar muchas veces las aptitudes de Sophie: percibe el futuro, sabe de la influencia en ella de los minerales, los aromas, etc.
El propio James, en uno de los capítulos que escribí, cuando se encuentra en la calle, por casualidad, con una mente privilegiada, el indú del stijar, exclama para sus adentros que le costaba enseñar a Sophie que se controlara, pues ella era algo testaruda e inmadura.
En cuanto a la llamada que recibe de Jack, Marcos, es una puerta abierta.
No obstante, pregunto: ¿por qué Sophie no supo ni oyó la pelea en el pasillo del Hospital entre Jack y Carlos, es que escapaba por otro lado con la ayuda de Deborah? ¿Jack y Deborah no estaba compinchados para el rescate de Sophie? ¿Deborah la quería secuestrar por órdenes de Purplestone?
En definitiva, sigue la intriga.
Un abrazo,

Flamenco Rojo dijo...

Marcos, reconozco que he tenido que acudir a un explorador de internet para saber que era un/una lucioperca...No lo había escuchado antes.

un capítulo muy trabajado, sin duda. Quedamos intrigados.

Abrazos

Ana J. dijo...

A ver por dónde empiezo...
Lo primero, enhorabuena, Marcos: vas desbrozando esta jungla con mano firme, incluso, yo diría, puño firme.
Ese puñetazo!! Sí señor! Una escena trepidante, llena de adrenalina.
Las cartas empiezan a estar boca arriba. Cualquier cosa, incluso un secuestro fallido, es posible con tal de conseguir la mente de Sophie.
Me gustan los detalles como la Doctrina Truman o el Pla Cóndor, que dotan de realismo a la historia. Muy bien.
Y por fin aparece el profesor Smith, que sentía algo más que cariño por la madre de Amy, quiero percibir. Confío en que no sea el padre natural de nuestra chica, con esos ojitos de carnero que le pone a Lauren en la foto... mira que ya no necesitamos la dispensa para Carlos y Sophie, porque sospecho que ella lo acaba de tachar de su lista de intereses amorosos. Espero.
Y nos desvela algo más acerca de Escobedo, su pasado familiar y el de Sophie, tan relacionado con Puerplestone. Lo que no llego es a hacerme la idea de si el padre de Escobedo, como el abuelo paterno de Sophie tienen a Carlos dentro de la nómina de Purplestone, porque creo que hasta el momento esa organización ha sido rival de Carlos (y de Jack). ¿Se puede aclarar ahora o se lo dejas a la/s siguiente/s pluma/S?
Dácil, creo que Deborah acude a socorrer a Sophie porque Jack la llama, frenético, para que lo haga. Sería en el párrafo que hay justo antes de que este llegue al hospital y organice la debacle a mamporros. Al menos, eso me ha parecido entender.
Coincido contigo, Dácil, en que los poderes de Sophie han salido a la palestra en varias ocasiones: en las poesías premonitorias que escribía en su cuaderno, en sus dibujos y, especialmente, en la "visita" del medium a la cárcel y la forma en que ella no se deja manipular y ve el futuro del esbirro y se lo lanza a la cara, con lo que el hombre sale espantado.
Ahora, coincido contigo, Mercedes, en que deberíamos haberlo explotado más.
Creo que en esta historia, por retomar el comentario de que es curioso que Amy hablara ta loablemente de su marido, nada es blanco o negro y sus personajes, menos aún.
El título que propones, Amando, podría estar bien.
En resumen, que vamos avanzando.
No obstante, creo que es básico que nos sentemos a recapitular, reordenar las ideas, comprobar qué cabos quedan sueltos y unirlos...
Lo dicho, Marcos, enhorabuena y un beso.
Besos a todos los demás

ana J. dijo...

Coincido contigo, Dácil, en que los poderes de Sophie han salido a la palestra en varias ocasiones: en las poesías premonitorias que escribía en su cuaderno, en sus dibujos y, especialmente, en la "visita" del medium a la cárcel y la forma en que ella no se deja manipular y ve el futuro del esbirro y se lo lanza a la cara, con lo que el hombre sale espantado.
Ahora, coincido contigo, Mercedes, en que deberíamos haberlo explotado más.
Creo que en esta historia, por retomar el comentario de que es curioso que Amy hablara ta loablemente de su marido, nada es blanco o negro y sus personajes, menos aún.
El título que propones, Amando, podría estar bien.
En resumen, que vamos avanzando.
No obstante, creo que es básico que nos sentemos a recapitular, reordenar las ideas, comprobar qué cabos quedan sueltos y unirlos...
Lo dicho, Marcos, enhorabuena y un beso.
Besos a todos los demás

Mercedes dijo...

Pido permiso para irrumpir nuevamente con mis impertinencias, aún a riesgo de terminar siendo un “grano en el culo” para los autores, nada más lejos de mi intención; lo que quiero es comprender, aprender y disfrutar con esta obra. De cualquier manera, si es vuestro deseo, me limitaré a hacer comentarios resumidos de cada entrega y me reservaré tanto análisis.
Con la disposición propia de cualquier lector interesado en esta obra, he leído muy atentamente y varias veces la escena del “desencuentro”, por así decirlo, ocurrido en la cárcel (o en el calabozo, no me queda claro) entre el médium y Sophie. Obviando que: no se nos comenta nada en dicho momento, sino que nos llega de sorpresa todo el episodio por mediación de un pensamiento de la protagonista mientras entierra a su abuela; que no sabemos quién es el médium, ni quién lo dejó entrar, ni por qué, ni lo que pretende; que cuesta entender la relación que tiene la vagina de Sophie con la posibilidad del agresor de hurgar en su mente y de que, tanto es así, que finalmente no consigue información alguna válida para, suponemos que Purlestone; como decía, al margen de todo esto, no encuentro en este texto prueba alguna de los dones de Sophie, si acaso algún indicio (que de ninguna manera justifica las incontables ocasiones en las que los narradores han asegurado sus poderes extrasensoriales ni el inusitado interés por parte del equipo de investigación por incluirla en su programa, a no ser el hecho de tener los genes de Herman, pero no se nos ha dicho con claridad) como esta frase: “…Sophie percibió en ello una vieja artimaña, el truco de un mediocre”. El hecho de que ella consiga de alguna manera librarse del médium con una frase tampoco nos ayuda mucho, ya que sería una más a sumar en la trama que el lector no alcanza a comprender y por tanto obvia esperando luz sobre esto en mejor momento.
Luego podríamos fijarnos en otro indicio de su don: “ Sophie captó (la imagen de…, no a una niña rubia…, supongo) a una niña rubia junto a sus padres, y estos, torturados hasta la muerte: "No...no se trataba de ella", así lo quiso creer”; pero es tan confuso que no me sirve para afianzar esta teoría de los poderes extrasensoriales.
Sobre el tema de la aromaterapia, transcribo las palabras que la aluden: “No se le escapó tampoco el aroma dulce que desprendía el sudor nervioso de Sophie. Mascullando una sonrisa severa le dijo con voz ronca:
- Cuántas cualidades, Sophie. ¿También se te da la aromaterapia...?”
Dejando a un lado que percibir un olor dulce (para mi gusto debería ser ácido) en alguien que está sufriendo es un detalle poco extraordinario y una reminiscencia de nuestro instinto animal, no es Sophie quien percibe “extraordinariamente” este olor, sino el médium.
Y ya que estamos sobre este texto, me gustaría saber qué quiere transmitirnos el autor con la frase “Le pareció a Sophie reconocer entre tanta locura el brillo de la mirada de Edward”.
Todo esto no quiere decir que de tanto releer el texto una no haya conseguido darle sentido a la escena y encontrado su posible sentido (que ningún autor nos ha contado), sino que la escena queda descolgada del texto y bastante confusa, hasta el punto que la recuerdas, por su dramatismo y crueldad, como una anécdota al margen de la trama.
Gracias por vuestra atención.

Inma Vinuesa dijo...

Mi querido Marcos, cada vez que escribes me sorprendes, más y más.
En estos últimos capítulos se ha dicho, en varias ocasiones, que ya la novela está llegando al final, y se están cerrando las puertas, y nos sorprendes con un capítulo tan intenso en contenido y extensión.
Yo no puedo nada más que darte mi enhorabuena, porque a estas alturas que nos tengas tanto que decir es muy loable.
Yo creo que todo lo que se ha comentado que no es muy coherente de los poderes de Sophie que ahora se los aclare el profesor. Las cosas pueden verse desde otro prisma, cuando llevas mucho sin ver a una persona es posible que se vuelvan a recapitular temas que aunque estén sabidos de sobra se vuelvan a hablar de ellos. Yo creo que con el capítulo nos quieres dar a entender que aunque Sophie sabe de sus poderes, por todo lo que le ha pasado, realmente no llega a creerse que es capaz de mucho, como el músculo que hay que ejercitar para conseguir su verdadera fuerza.
A mi me ha parecido creíble y lógico.
Me parece también perfecto como dominas y mezclas los parentescos para que todo tenga una lógica y un porqué.
Me ha gustado mucho, me lo he leído dos veces y la segunda ha sido mucho mejor que la primera.
Chicos estoy muy orgullosa de lo que hacéis y de haberos conocido con este proyecto, sin duda es lo mejor.

Ángeles Hernández dijo...

Gracias Marcos:

Cuánta más información del pasado vamos conociendo, y menos hechos nuevos ocurren, más se va comprendiendo y estructurando la novela.

Hoy el hecho nuevo ya estaba cantado:Jack va a destrozar a Carlos y a liberar a Sophie porque -aún sin poderes extrasensoriales- tiene un area frontal bien dotada capaz de sacar conclusiones con los hechos evidentes. Suponemos que puso en marcha a Deborah, ahora no es imortante saber cómo esta llegó, pero sí ver la fuerza del Donaldson jr. desatada por una pasión, que no necesita seducir a la recepcionista (cada uno usa sus armas y las deJack son eficientes pero no muy sutiles) Su fuerza es suya, y esta vez el fin loable: la chica (je, je, cómo me gusta, nunca me fueron los guaperas).

Llega tarde porque Sophi ya ha descubierto el pastel. Torpísimo Carlos que deja el móvil suelto incluso delante de alguien con poderes y sabiendo qué tipo de mensajes puede recibir. Encima no oye el bip de aviso y tan imbuido está en su papel de seductor amoroso que olvida la más mínima medida de seguridad. Ni yo dejo nunca el móvil cuando voy al servicio, cualquiera sabe los secretos de cada uno, menos con una chica "intuitiva y que capta cosas" y posibles llamadas sobre un asunto "peligroso".
Me hubiera gustado más que Sophie hubiera descubierto la trampa por una especie de olor, sensanción en la pineal,pálpito o visión opalina fuando Carlos le decía pamplinas que cualquiera puede decir. Las creyó a pie juntillas, será que las feromonas anulan los mediadores químicos de los poderes "intuitivos de amígdala y zona límbica". Cuando a una mujer le regala la orejas el chico que le gusta... "date por ....salvada por la campana"

Sigue...

Mercedes dijo...

Había puesto un larguísimo comentario y hubiese jurado que estaba colgado, bueno, no es así; no sabéis de la que os habéis librado.
Lo volveré a intentar, pero no sé si tendré fuerzas; había dedicado mucho tiempo.

Ángeles Hernández dijo...

Decía que pocos hechos nuevos, excepto los previsibles para seguir adelante y salvar a la chica -con sus matices-, y mucha información sobre el pasado, INFORMACIÓN ACLARATORIA que tanta falta nos hace ¡¡¡Plas,Plas, Plas, magnífico Marcos!!!

A pesar de las llamadas a voces de algunos de nosotros, se había medio convenido en que Mr. Smith no fuera un salvador tipo Superman. No tiene por qué, como Amy o como Walter, es portador de información importante y necesaria para que la propia Sophie vaya saliedo del atolladero, porque la tenían completamente bloqueada. No me exraña que sus poderes se citen pero no se PALPEN EN LA ACIÓN (Mercedes).

Eso se lo explica Smith con la metáfora del ejercicio muscular y con una base más o menos científica, que yo misma propugno a veces a sabiendas de que casi todo se hereda porque todo está en los genes; otra cosa es que se manifiesten o que se trabajen y eduquen ( el hijo de Fernando Alonso sin coche y sin preparación no pasará de ser un dominguero lleno de multas por exceso de velocidad).

Smith también quiere ocultar información a la "pobrecita Sophie" como si ser coja significara estar necesitada de protección siempre ( al contrario , si no puede correr con las piernas habrá que adiestrarla en otras cosas que también le den velocidad). Ella se niega y exige saber. disculpemos a Smith, sabemos que para él la chica es como una niña, hija de su "platónica -o no" Laureen.

Pero en fin, Maros lo borda, y esta parte del capítulo es, a mi juicio, la mejor. Hay información del pasado que ya conocíamos pero que ahora se contrasta con otra fuente y coincide, y también hay datos complementarios que van aportando luz y un nuevo personaje que, al ser padre y abuelo de... quizás si quepa y pueda dar otro puntito de despeje a la trama.

Sólo una duda: Con lo cerquita que estaba el Mr. (sólo unas carreritas de coja convaleciente por las calles de Edimburgo) ¿cómo narices no se le ha ocurrido antes a ´Sophie ir en su búsqueda?. Supongo que la obnubilación en que Éscobedo la tenía sumergida le bloqueban emocionalmente otras salidas.
¿Quién le apuntó la dirección en el móvil?.
Debió de ser Amy, no recuerdo si este dato figura explícitamene en otros capítulos.

Si bien Deborah la ayuda a escaparse del hospital, La niña, salta del coche y se va corriendo. Ya no se fía de nadie. hace bien.

ENHORABUENA Y GRACIAS MARCOS. como lectora y como implicada (emocionalmente) en este proyecto.

Sigue....

Ángeles Hernández dijo...

....FIN

Me encanta tu símil, Amando, entre las tomas de una película y el montaje de la misma. También algo parecido insinúa Mercedes Pinto y ya hemos hablado de ellos en varias ocasiones:

"La tormenta de ideas, relatos, brillantes descripciones" que siete mentes privilegiadas, cada una a su manera, han desatado durante 40 capítulos (desde abril) han dadao lugar a unos resultados magníficos para los que día a día los vamos siguiendo y encima tenemos el morro de meter baza. ¡Es increible la conexión entre vosotros , sin proyecto, sin acuerdo, así a la buena de Dios!

Pero el que va a leer una novela, no necesita tanta información. Sí más concisión y claridad (lo cual no va reñido con la calidad) y sobre todo que no haya contradicciones o datos que parecen no casar, ni asuntos irrelevantes para la trama general, que en su momento parecía que podían dar juego.

Así es que (vaya tono que me está saliendo, parezco la directora del proyecto -disculpad, son sólo opiniones), OPERACIÓN CONJUNTA DE SELECCIÓN, CORTE Y PEGUE.

(Bueno, esto ya se ha dicho varias veces, no aporto nada, pero corroboro).
En todo caso, si creeis que puedo seros de alguna utilidad, contad conmigo. Por puritito divertimento.

Besos a todas y todos, las plumas y los plumíferos (Flamenco, Mercedes, María, Catherine, Isolda, ¿olvido a alguien? ) y VAMOS A POR ELLO. Ahora ¿a quién le toca?, eso nunca lo sé y ahora para mirarlo tendría que salir de este cuadro y tengo miedo de que se pierda lo escrito).

PS:Gracias a los que habéis pasado pon "mi" blog y al pajarito cotilla. Me ha encantado.

Anónimo dijo...

Hola probando.

Amando Carabias María dijo...

Ha habido o está habiendo algunos problemas informáticos. Espero que yo tenga más suerte.
Este comentario es al que se refería Mercedes:

MERCEDES DIJO

Pido permiso para irrumpir nuevamente con mis impertinencias, aún a riesgo de terminar siendo un “grano en el culo” para los autores, nada más lejos de mi intención; lo que quiero es comprender, aprender y disfrutar con esta obra. De cualquier manera, si es vuestro deseo, me limitaré a hacer comentarios resumidos de cada entrega y me reservaré tanto análisis.
Con la disposición propia de cualquier lector interesado en esta obra, he leído muy atentamente y varias veces la escena del “desencuentro”, por así decirlo, ocurrido en la cárcel (o en el calabozo, no me queda claro) entre el médium y Sophie. Obviando que: no se nos comenta nada en dicho momento, sino que nos llega de sorpresa todo el episodio por mediación de un pensamiento de la protagonista mientras entierra a su abuela; que no sabemos quién es el médium, ni quién lo dejó entrar, ni por qué, ni lo que pretende; que cuesta entender la relación que tiene la vagina de Sophie con la posibilidad del agresor de hurgar en su mente y de que, tanto es así, que finalmente no consigue información alguna válida para, suponemos que Purlestone; como decía, al margen de todo esto, no encuentro en este texto prueba alguna de los dones de Sophie, si acaso algún indicio (que de ninguna manera justifica las incontables ocasiones en las que los narradores han asegurado sus poderes extrasensoriales ni el inusitado interés por parte del equipo de investigación por incluirla en su programa, a no ser el hecho de tener los genes de Herman, pero no se nos ha dicho con claridad) como esta frase: “…Sophie percibió en ello una vieja artimaña, el truco de un mediocre”. El hecho de que ella consiga de alguna manera librarse del médium con una frase tampoco nos ayuda mucho, ya que sería una más a sumar en la trama que el lector no alcanza a comprender y por tanto obvia esperando luz sobre esto en mejor momento.
Luego podríamos fijarnos en otro indicio de su don: “ Sophie captó (la imagen de…, no a una niña rubia…, supongo) a una niña rubia junto a sus padres, y estos, torturados hasta la muerte: "No...no se trataba de ella", así lo quiso creer”; pero es tan confuso que no me sirve para afianzar esta teoría de los poderes extrasensoriales.
Sobre el tema de la aromaterapia, transcribo las palabras que la aluden: “No se le escapó tampoco el aroma dulce que desprendía el sudor nervioso de Sophie. Mascullando una sonrisa severa le dijo con voz ronca:
- Cuántas cualidades, Sophie. ¿También se te da la aromaterapia...?”
Dejando a un lado que percibir un olor dulce (para mi gusto debería ser ácido) en alguien que está sufriendo es un detalle poco extraordinario y una reminiscencia de nuestro instinto animal, no es Sophie quien percibe “extraordinariamente” este olor, sino el médium.
Y ya que estamos sobre este texto, me gustaría saber qué quiere transmitirnos el autor con la frase “Le pareció a Sophie reconocer entre tanta locura el brillo de la mirada de Edward”.
Todo esto no quiere decir que de tanto releer el texto una no haya conseguido darle sentido a la escena y encontrado su posible sentido (que ningún autor nos ha contado), sino que la escena queda descolgada del texto y bastante confusa, hasta el punto que la recuerdas, por su dramatismo y crueldad, como una anécdota al margen de la trama.
Gracias por vuestra atención.

María dijo...

Llevo toda la tarde dándole vueltas al comentario de Mercedes.
Acaso el resto de lectores-comentaristas, llevados por el entusiasmo de cada capítulo, no vemos lo que ella ve. O tal vez, lo vemos, pero pensamos que más adelante se solucionará-aclarará.
Ya habéis comentado, que pensáis reuniros, para aunar criterios y marcar las líneas a seguir, cosa que cada vez, parece más necesaria.
Me pregunto, si acaso sería conveniente, que los lectores, hiciésemos un pequeño esfuerzo y leyésemos, todo lo publicado, de un tirón, (en un plazo de tiempo aceptable), y ver como cada uno interpreta, los interrogantes que se plantean.
Puede que sea eso, lo que vosotros pensáis hacer en vuestra reunión, pero creo que el tema, va más allá de si "minerales" o "piedras preciosas", de si "poderes mentales", "premoniciones", "aromaterapia", etc. etc.
El fallo, si es que lo hay, parece que no está en la trama de la novela, sino en pequeños detalles, no por ello, menos importantes.
No quiero enrollarme más, así que tomadlo, como una reflexión en voz alta.

Ana J. dijo...

María, eso sería fantástico (es mi opinión), pero es demasiado pedir que os deis ese trabajazo.
Sí que es cierto que una visión externa, como la de Mercedes, nos ayuda a detectar lo que, por estar demasiado implicados, demasiado cercanos, puede pasarnos desapercibido.
Creo, además, que cuando escribimos a veces pensamos que hemos sido meridianamente claros y precisos, porque todo está en nuestra cabeza y lo vemos tan claro... hablo por mí, que en un par de ocasiones lo he resaltado en algunos comentarios, al darme cuenta de que lo que creía que era evidente no lo era tanto.
Toda ayuda nos es de un grandísimo valor.
De entrada, yo ando dándole vueltas a las ideas que ha resaltado Mercedes porque me han hecho reflexionar en que, efectivamente, no todo está tan claro como pensaba.
Demasiado cerca, tendremos que alejarnos un tanto para poder ver lo que escribimos con perspectiva.
Un besico

Ana J. dijo...

No paro de hacer comentarios a los comentarios, y eso que no es mi capítulo -se ve que estar descansada me hace ser terrible- pero es que no dejo de asombrarme de la capacidad de análisis y de IMPLICACIÓN que tenéis. Bueno, a Ángeles ya se la conocía, pero Mercedes me está sorprendiendo.
Sólo quería daros las gracias -y al resto, por supuesto, que todos están al pie del cañón-porque vuestro esfuerzo significa mucho para nosotros.
Un abrazo grande

Dácil Martín dijo...

Me asombra la tremenda labor e implicación que los lectores, Mercedes, María, Ángeles, Flamenco..., todos están realizando.
En cuanto a tu comentario, Mercedes, igualmente me ha servido para reflexionar lo que Ana muy bien ha descrito. Cuando uno escribe tiene en la cabeza una idea, y piensas que los demás siguen tu criterio, que lo interpretan con el sentido que quieres dar a la escritura. Con el ojo clínico con el que has despedazado la escena en la cárcel, he podido entender que hay que atar muy bien los detalles para que adquiera coherencia. Ha sido una crítica que tendré muy en cuenta para mejorar, que de eso se trata.
No obstante, por el amor propio que uno no deja de tener, quería puntualizar al respecto del capítulo analizado, que no es este trepidante que Marcos nos ha ofrecido, y así también pueda servir para formalizar la novela, es lo siguiente:
Cuando escribí la escena del médium en la cárcel, tenía presente que él pudiese ser el asesino de Edward y apartar a Deborah (todavía nadie había elucubrado que pudiera ser Persis). Sophie de algún modo, al leer los pensamientos que el médium le disparaba, pareció descubrir en su memoria la presencia de Edward, lo que podía interpretarse que éste, el médium, había estado presente en algún momento ante él.
Asimismo, el aroma dulce que desprendía Sophie venía a cuento de un capítulo en el que Anabel la caracterizaba así. No obstante, me parece un acierto que sea ácido el aroma que se desprende cuando se está nervioso.
Vaya rollo le estoy metiendo, aunque todo esto no viene sino a demostrar que algo falla cuando uno tiene que explicarse.
No puedo decir otra cosa que gracias a ustedes lectores. Es muy satisfactorio observar como todos estamos preocupados para que la correción de la novela tenga un resultado digno y de calidad.
Abrazos

Amando Carabias María dijo...

Iba a decir lo mismo que Ana. Se trata de un trabajo realmente complejo, y más con la extensión y complejidad al que se está llegando, pero, por otra parte...
Bueno que a mí siempre me ha encantado tener lo que yo llamo lectores experimentales (más bien sufridores), y casi siempre los he conseguido. Ejem.

Ángeles Hernández dijo...

Pues si hay que releer de uno o dos tirones se relee, aunque mi objetividad no está asegurada, si que hay osillas que con el trnascurrir de los capítulos han ido perdiendo fuerza o so contraditorios con otros posteriores.

Ver veremos Á.

Dácil Martín dijo...

Jo, Amando, he ido a tu capítulo y, efectivamente, se dejó claro. Sin embargo, no me enteré hasta más tarde. Para mí que el asesisno andaba suelto. Así ha sucedido con muchos de los datos en el que nos perdemos. Aprovecho y resalto lo que ya comentaste sobre este capítulo en el gerátrico, quedan cabos sueltos sobre esta pareja de personajes.

Amando Carabias María dijo...

Lo importante es que nos demos cuenta, estamos a tiempo. Por los comentarios sabemos que escribiste esa escena pensando en algo, pero quizá alguien pensó en otra posibilidad.

Mercedes dijo...

Espero que cuando le dé a publicar este trasto me obedezca, parece que tiene dentro un duende travieso.
Vengo a felicitaros por vuestra deportiva manera de encajar las críticas. Yo misma he sufrido estas embestidas literarias y sé de lo que hablo; sientes algo parecido a cuando te hablan mal de un hijo. Cuando di a leer a varias personas el manuscrito de mi última novela publicada (a personas que me aprecian), recibí “palos” por todos lados y me cabreé muchísimo, pero después, más tranquila, rectifiqué; aunque obvié algunos detalles, tal vez por orgullo, precisamente los que, después de publicada, según lectores, chirriaban en la obra, además de un buen puñado de erratas y faltas de ortografía, que ya quedarán eternamente sobre el papel para mi vergüenza. Nunca les agradeceré lo bastante su valentía. Siempre me queda el consuelo de que incluso las grandes creaciones, véanse algunos cuadros de Velázquez expuestos en el Prado, tienen errores de bulto, y no desvirtúan el conjunto y la envoltura de la obra; pero esto sólo se lo pueden permitir los maestros, a la mayoría de nosotros nos queda mucho.
Hasta pronto.

Amando Carabias María dijo...

No es por hacer publicidad de mí mismo. Pero es que ya está muy manido el famoso error de Cervantes en el Quijote con el pollino de Sancho, robado por Ginesillo y aparecido de pronto y montado por el escudero unos pocos capítulos después.
Decía que no es por hacer publicidad, pero cuando escribí la novela que ahora estoy subiendo en mi blog Euritmia en la Red, la persona que la leyó, me dijo que la novela tenía tirón, que podría funcionar y cosas así; pero me dijo que había que rescribirla entera porque.... y empezó a decir, y a decir, y a pasar páginas y señalar detalles...
Creo que nunca estaré más agradecido a una persona. Y no era la primera vez que lo hacía, ni fue la última.

Ana J. dijo...

Mercedes, hablo por mí, supongo que los demás opinarán algo parecido, pero prefiero ser prudente (quién lo dijera!), no sabes cuánto te agradezco el esfuerzo que has hecho para que tengamos una visión externa de lo que vamos escribiendo.
Ayer no pude parar de leer tus comentarios y se ha desatado en mí algo parecido a un vendaval reflexivo que me ha llevado a inundar a mis compañeros de correos.
Hay muchas cosas que, si estuviéramos cara a cara, me gustaría poder comentar pero es que por escrito, vía internet... podría eternizarme. Más ahora, que estoy en fase parlanchina.
No obstante, no tengo problemas en que leas lo que les he comentado a mis compañeros, si a ellos no les importa que lo hagas. Te lo digo porque después de todas las molestias que te has tomado creo que un feed back es importante, que sepas que no caen en saco roto tus apreciaciones, en lo que coincido y en lo que discrepo.
En todas las obras es necesario que alguien distinto al autor supervise, relea, indique defectos de forma y fondo, y hemos tenido la suerte de contar contigo.
En realidad, creo que somos un grupo con mucha suerte, porque también tenemos al resto de los comentaristas, que se están batiendo el cobre por nosotros y de qué manera. Esto no sería lo mismo e incluso, me atrevo a decir, no habría tenido la misma continuidad y el mismo empuje sin todos vosotros.
Muchísimas gracias, Mercedes, muchísimas gracias a todos.
Un abrazo de oso a todos, todos. Y un beso extra a mis compañeros plumas.

Ana J. dijo...

Amando, sólo por haberte leído el Quijote ya tienes mi admiración. ¿Las dos partes? Yo sólo pude con la primera y ya lo tengo en el canto de la memoria.
Un beso

Mercedes dijo...

Ana J,no tienes que darme las gracias, decidí releer la novela por una cuestión de amor propio, no me parecía honesto seguir comentando habiendo perdido la visión de conjunto, tenía que contrastar datos, saber qué me estaba pasando. La novela, aún se si hubiese escrito por una sola pluma, es compleja y requiere la atención del lector, no es la típica obra que puedes leer en el metro.
Te contaré una anécdota: hace un par de años leí una novela, que me encantó, en la que de repente, después de doscientas páginas, me encontré a uno de los personajes, que había muerto en la página cincuenta, resucitado. Pensé "no es posible", y volví sobre mis pasos. La obra era muy buena, pero pensé que la autora debía saberlo, le escribí (es lo que tiene tener el correo en el blog) y se enfadó, aunque le había prometido no desvelar el error ni su nombre jamás. Semanas más tarde la pusieron a caer de un burro en la prensa; y lo más curioso es que no fue por este detalle precisamente, nadie se había dado cuenta del resucitado, lo hicieron por otras cuestiones mucho más subjetivas, probablemente, porque la autora tiene muy mal genio. Una pena, una novela así no se merecía ese trato.
Imagínate, si a escritores consagrados les pasan estas cosas... ¿Qué no nos pasará a nosotros y mucho más a siete en el mismo "guiso"?
Me encantaría conocer tus comentarios y los del resto, si es posible.
¿Sabes?, tengo la sensación de que a partir de ahora no tendré que releer.
De nuevo, gracias a todos.

Ana J. dijo...

Mercedes, con el trabajo que te has dado creo que seremos nosotros los que acudamos a ti cuando tengamos una duda. Bromas aparte, no es fácil encontrar personas que se interesen tanto por lo que una escribe como vosotros. Si eso no es para estar agradecida...
Nada, que un besazo y un abrazo grande y, si mis compañeros no tienen inconveniente, te paso mis comentarios. Quid pro quo.

Marcos Alonso dijo...

Pido disculpas por mi escasa participación debido a un comienzo de curso tortuoso.

Mercerdes:

Gracias por tu inestimable apoyo y tu constante aportación. En cuanto a los poderes de Sophie, recordemos que no estamos buscando a un Harry Potter. Los poderes de Sophie está latentes, aún por explotarlos. Hay que entender como en un principio su madre se propuso enseñarla, pero su desaparición la dejó sin maestra y la convisrtió en más introvertida, perdiendo el contacto con Mr James Smith, por ejemplo. No obstante siempre aflora en algunos momentos esas capacidades innatas sin que la protagonista se lo proponga.

Recuerda que Amy no supo nunca que Thomas D y el padre de Walter capturaron a Herman, Thomas, enamorado de Amy y ambicionando el tesoro nazi, lo mantuvo en secreto. Por tanto, tampoco, pudieron conocer el asesinato del padre de Walter, aunque recordemos igualmente q éste tampoco era manco.

Respecto a lo de "mi amor" y "bobita", tienes toda la razón, hasta a mí me sonrojó cunado lo he vuelto a leer, creo que lo debería cambiar por algo menos "estridente", aunque Sphie, a sabiendas de que la engañaba, lo decía con cierto retintín para sí misma.

Marcos Alonso dijo...

Gracias María por tu comentario.

Recuerda que Sphie tiene un móvil con el que pudo llamar a su amiga (extraña amista la de estas chicas)
y sí, a estas altura mejor que Sophie se quede con Jack como animal de compañia.

Marcos Alonso dijo...

Gracias, Amando, tienes razón cuando dices utilizando las palabras de Lauren "que nada parece lo que es" Yo aún no me fiaría de nadie, los lectores tampoco deberían, es lo lógico, vivir un final inesperado.

Marcos Alonso dijo...

Gracias Dácil por tus palabras.

Efectivamente, nada más salir Carlos de la habitación salió "volando de allí" sin esperar nada ni a nadie, ciertamente esa pelea le sirvió de distracción, la puerta estaba cerrada, seguro que no vio de qué ni de quiénes se trataba.

Marcos Alonso dijo...

Flamenco, gracias por estar siempre ahí. Te confieso que yo tampoco lo sabía. ¡Qué haríamos sin intenert!

Marcos Alonso dijo...

GRacias Ana.

Para no repetirme en otros aspectos me centraré en Purple y si tiene relación con Carlos. Yo creo que queda claro que el abuelo paterno de Sophie sí, también su hijo John, padre de Sophie, al que James smith ignora por mucho tiempo q es el hijo de Richard mMthews. Este casualmente tiene buena relación con el general argentino, padre de Carlos. Sin embargo, me da que Carlos va por su cuenta y riesgo (de ahí que la relación Déborah no sea buena). este puede estar más en relación con los nazis (su madre Sophie y su abuelo materno, los Hoffman), puede incluso que estos organizados en alguna organización derivada de lo que quedó de la Sociedad Thule se hayan vengado de cierta traición por parte del desaparecido Herman Meyer o Joyce.

Marcos Alonso dijo...

Inma, tus palabras llegan al alma. La verdad que aunque este proyecto (al que yo no tenía mucha fe en un principio) sea muy ilusionante, e incluso útil, para enseñar a los iniciados en esto de la lectura y la escritura cómo se construye una novela, cómo explicada Amando, como si estuvieras presente en el rodaje de una película; decía que. más importante aún es conocer a personas extraordinarias, compartir y aprender en lo literario, pero sobre todo por su calidad humana. Me ilusionaria, y a veces fantaseo con conocernos todos en un viaje a Edimburgo ¿a que sería genial?

Marcos Alonso dijo...

Gracias, Ángeles, por tu comentario.

Respecto a la cuestión del móvil, la verdad es que no se me ocurrió mejor manera de destapar a Carlos, con una gran capacidad de control y de disuasión (en eso me da mucha envidia de los argentinos). Lo que no hubiera sido capaz de hacer es utilizar todos estos conceptos que has puesto:

"Me hubiera gustado más que Sophie hubiera descubierto la trampa por una especie de olor, sensanción en la pineal,pálpito o visión opalina fuando Carlos le decía pamplinas que cualquiera puede decir. Las creyó a pie juntillas, será que las feromonas anulan los mediadores químicos de los poderes "intuitivos de amígdala y zona límbica"

Esto se está convirtiendo en un curso de medicina. Muy buena aportación.

Mercedes dijo...

Marcos:
Naturalmente, sé que los poderes de Sop está latentes, por qué sino esta interesante polémica; precisamente es eso, que están latentes, ocultos, desconocidos; que he echado de menos que se levanten reales ante mis ojos. He comentado a alguna pluma que para mí, e imagino que para otros lectores, el simple hecho de que la protagonista hubiese demostrado en su programa de radio sus poderes, no sé, me la imagino “escondiéndose” tras el micrófono, por miedo a ser descubierta por la organización, solucionando problemas de los oyentes gracias a su hipersensibilidad, utilizando piedras si se quiere; como digo, con escenas de este tipo el lector hubiese asumido y creído desde el principio en el don de Sop, y para nada habrían restado misterio al argumento, muy al contrario, La Dama de la callejuela seguiría siendo una incógnita, siempre bajo mi punto de vista.
Por otro lado, sé que Amy nunca supo que Herman asesinó al padre de Walter, o no se nos ha dicho, ni muchas otras cosas sobre el que fue su marido durante años, por eso extraña que en la novela se diga en un par de ocasiones que Amy lo sabía todo. En cualquier caso, lo único de relevancia que sabía era dónde estaba el tesoro, se dice explícitamente en el texto, y no se lo dijo a Sop antes de morir.
Mis argumentos, claro está, tienen mucho de subjetivos, pero los expongo por si pudieran ser de utilidad.
Gracias por atender mis dudas.
Abrazos a todos.

FranCo dijo...

Marcos, afortunadamente haces tú mismo referencia al diálogo “rosa” que mantiene Shopie con Escobedo. He leído el capítulo tres veces y no he sido capaz de digerir el diálogo. No corresponde a la línea de “especie” de novela negra que hemos tomado, tampoco al carácter arisco de Sophie, ni al despotismo de Escobedo. Como bien dices un pequeño maquillaje y liffting no le vendría mal. Es una opinión personal posiblemente equivocada.


Se me hace también complicado de tragarme que el doctor Smith viva a la vuelta de una esquina y que Sophie conociera su dirección y tras tanto sufrimiento y advertencia de su familia no le visitara antes. Muy ajustado su encuentro.

Desde hace varios capítulos apuntábamos en los comentarios que teníamos que ser prudentes con la aparición de doctor Smith para que no fuera de forma “Deus ex Machina” y creo que se ha producido.

Como positivo en tu capítulo decir que lo veo muy cinematográfico y dinámico. Esa huida del deportivo con Carlos mirando por la ventana. La entrada de Jack por el hospital, Ese encuentro entre Sophie y el doctor Smith lo imagino a través de los cristales… son escenas que me moriría por grabar. A medida que leía el capítulo tenía hasta el ángulo de cámara posicionado para tomar cada plano y cada secuencia.

Siento la tardanza en comentar.

Ángeles Hernández dijo...

MUÑOZZZZ MOLIIIINAAA:

Estoy con "La nochede los tiempos" y después de leer "El jinete polaco" tuve una época en la que lo perseguía (editoralmente claro).

Es mi idolooo, bueno, mejorando lo presente, Amando, FranCo, Marco,Inma, Dacil,Ana, Inma... que una es un poco mitómana pero no de cualquiera.

Más envidia.

Marcos Alonso dijo...

Mercedes: Respecto a los poderes de Sop, pienso que no todos estábamos, en un princpio, inclinado a ese planteamiento sobrenatural, quizá tardamos en asumir esa característica de Sop., ahora, cuando termina la fiesta, parecería demasiado tarde para utilizarlos y tendría algo de oportunista.

Marcos

Marcos Alonso dijo...

Franco: Efectivamente el diálogo rosa entre Sop. y Carlos resulta chirriante, intentaba, no una escena romçantica sino sarcçastica, pero reconozco que hay que cambiarlo ¿tomo nota para la revisiçon? TENGO TODOS LOS SIGNOS CAMBIADOS EN EL TECLADO La direcciçon de James, Tçio James, despuçes de 10 años es crçible. Si tençia intenciçon de hablar en cualquier momento con çel. Recordemos que no se habçia trasladado, al menos seguçia en la Universidad de Edimburgo. Aunque no soy para nada un cinçefilo, ya me gustarçia, reconozco que le doy mucha importancia a la descripciçon de esos planos, mças propios de un guiçon de cine.

Marcos Alonso dijo...

Gracias çAngeles por tus palabras, creo que es necesario pellizcarse para ver que es real.

FranCo dijo...

Marcos, tienes un virus en el ordenador.
Siempre afecta en los acentos.
Suele entrar cuando se visitan páginas porno. ;)))

Marcos Alonso dijo...

No creo FranCo, de lo contrario siempre tendría ese problema ;))