2 nov. 2010

Réquiem por un personaje


Jack Donaldson ha muerto.

No lo ha tenido fácil. Tampoco nosotros con él.
Como los niños maleducados, Jack ha sido díscolo, prepotente y egoísta.
Como los niños poco amados, ha reclamado el cariño que le correspondía a gritos y con exabruptos en los que pocas veces se reconocía su llamada de atención.
Ha recibido halagos a destiempo, cachetadas y críticas y ha devuelto su actitud defensiva envuelta en una coraza chulesca difícil de penetrar.
Pero, igual que los niños sensibles, se aferró al menor asomo de afecto y abrió su corazón en canal.
Poco a poco, como el patito feo emocional que era, nos fue mostrando las joyas que ocultaba su corazón: su pasión desmedida, su amor incondicional, su arrojo para conseguir y proteger lo que desea y a quien ama.
Jack Donaldson ha muerto, pero no hay que sentir pena por él. Vivió una vida plena, con excesos y redenciones, con dificultades y éxitos. Consiguió el amor.
Quien ha experimentado el amor, quien se ha ganado el respeto de los que han llegado conocerlo algo más, no debe temer a la muerte, porque siempre permanecerá de alguna manera entre los que nos quedamos.
Su despedida es la mía. Como él, he apostado por aquello que amo y he recibido, en contrapartida, más generosidad, afecto y satisfacción de lo que jamás pudiera haber imaginado. Por todo ello, solo puedo decir: GRACIAS. De todo corazón.
Y estoy segura de que si Jack pudiera regresar desde ese mundo atemporal que es el de los recuerdos, nos diría que toda esta experiencia ha merecido la pena.

Ana Joyanes

16 comentarios:

Inma Vinuesa dijo...

En mis recuerdos está y ha dejado una huella imborrable, como ha dejado también huella esta experiencia, estos amigos y estas ganas de seguir haciendo cosas juntos.
Como ha dejado huella tu capítulo que, como bien dice famenco es el CAPITULO con mayúscula de esta novela.
Un beso escritora, ha sido maravilloso este camino juntas.
Inma

Ángeles Hernández dijo...

Querida Ana:


Esta tarde te dije que Jack había muerto como un héroe y que el personaje estaba salvado y continuaría vivo en nuestra memoria. Con esta entrada tú le has dado un matiz que yo no cité: que así como fue el desamor de su padre quien le hizo una persona difícil, ha sido el amor de Sophie y por Sophie, el que le redimió y le mutó en un ser pleno y generoso (sin dejar de ser él mismo) hasta el punto de dar su vida or salvarla.

Ganamos las que apostamos por Jack, el personaje que tú creaste y que has hecho evolucionar hasta llegar incluso a decir la gracia cómplice de "me quito el pendiente", y por fin ser honrado y generoso, sin perder su estilo. De eso se trataba, no de jugar a príncipes y pincesas.

Me congratulo contigo y con la manera tan sabia y elegante con la que los has logrado...............


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Segunda parte:

"Su despedida es la mía, he apostado por aquello que amo y he recibido, en contrapartida, más generosidad, afecto y satisfacción de lo que jamás pudiera haber imaginado. Por todo ello, solo puedo decir: GRACIAS. De todo corazón."

Gracias a ti, gracias a vosotros, por vuestra apuesta, por vuestras puertas abiertas, por vuestra entrega, por vuestra profesionalidad, por vuestro entusiasmo...

Pero esto no es una despedida, es sólo un hasta pronto ¿verdad?.

Y ahora unas lagrimitas, no por Jack, sino por la emoción de haber compartido este espacio y esta experiencia, llena de palabras y rica en emociones.

UN abrazo a todos y Marcos, despídete suave, por favor.

Isolda dijo...

Un obituario en toda regla, y transmites el dolor que te supone haber acabado con Jack. No lloraré por él, a fin de cuentas es un personaje. Pero si me emociona tu propia despedida, que no será tal, espero.
Gracias por tu trabajo y dedicación.
Un beso enorme para ti sola.

María dijo...

Ana, tus palabras me han emocionado, igual que cuando leía tu capítulo, eres buena "En el buen sentido de la palabra, buena".
Puede que ahora, te sientas vacía, por el esfuerzo realizado, pero tienes una forma maravillosa de escribir y de llegar a los lectores, y todavía espero seguir leyendo cosas tuyas.
Muchos besicos murcianos.

Amando Carabias María dijo...

La verdad es que, como dice Isolda, has escrito un obituario en toda regla. El que se merece un personaje que ha llegado a ser de carne y hueso para todos nosotros.
Al final, después de sus titubeantes inicios, después de haberle creado hasta un apado, haber presentado a un sobrino suyo que juega al fútbol en la selección sub-17, creo, de Inglaterra, a pesar de tantas cosas se nos ha hecho entrañable y casi un héroe.
Gracias a él, quizá Sophie, nuestra heroína, aún esté a tiempo de salvar la vida...
Marcos tiene la palabra.

Anabel dijo...

Me lo has matado.

Has sido valiente: era la única manera de redimirlo. El amor redime y él lo supo en el último momento. Tú siempre creíste en él y por eso lo has matado. Sólo tú podías hacerlo y lo has hecho.

Has sido más lista que el hambre.

Un besote, pedazo de escritora.

Flamenco Rojo dijo...

O me has cogido con el día tonto o es que de verdad has conseguido emocionarme con tus palabras de despedida (más bien de hasta luego)…Creo sinceramente que el dolor que transmites por haber acabado con Jack, no es ni más ni menos que es la sensación que debes de tener por haber acabado tu periplo por esta novela…Sólo me queda decirte que ha sido un autentico placer el leerte en este proyecto y no dudes que te seguiré leyéndote por donde pueda…En su momento agradeceré a nuestro común amigo Amando (no podía tener otro nombre más apropiado) el haberme dado la oportunidad de comunicarme con todos vosotros.

Un beso Ana.

Ana J. dijo...

Querida Inma, puedo asegurarte que sin vosotros no habría recorrido ni la mitad del camino y, menos aún, con la pasión con que lo he hecho. Está siendo -aún no ha terminado- una experiencia única, vibrante, tan especial que será irrepetible. Lo que no significa que no vengan otras igualmente excitantes y, sobre todo, cargadas del compañerismo, el cariño y la amistad que ha comportado esta. Gracias, amiga.
Ángeles, pones en palabras lo que pienso y siento hacia este personaje que tanto nos ha costado sacar adelante. Y hablo en plural porque si no hubiera sido por el apoyo que le habéis dado Anabel, Inma y tú -creo que no me olvido de ninguna Jackista- habría claudicado y Jack Donaldson habría pasado a "mejor vida" mucho antes.
Muchas gracias por estar siempre pendiente de nosotros, de lo que hacemos y cómo lo hacemos, de aportar ideas y de hacerlo con ese entusiasmo que se contagia con tan solo ver que tu avatar ha aparecido en el blog.
Y claro que no es una despedida-despedida. Sólo lo es de los capítulos. Ahora nos queda seguir en la brecha y, desde luego, yo me apunto.

Ana J. dijo...

Gracias, Isolda, por sentir esa emoción que también siento yo.
Terminar con Jack me ha supuesto un duelo, pero era necesario. Igual que considero necesario darle el homenaje que se merece un buen personaje porque Jack es uno de los personajes que se han incrustado con más fuerza en mi cabeza y mi corazón y que ha evolucionado con una terrible fuerza, por sus propios méritos.
También siento emoción al despedirme, aun sabiendo que es solo un hasta luego.
María, muchísimas gracias por adjudicarme esa preciosa estrofa de Machado. Me viene a la cabeza la voz de Serrat y seguro que no puedes creerlo pero no sabes cómo me ha emocionado. Eres mucho, María. Y de verdad que yo también espero que me sigas leyendo porque tener lectores tan honestos y apasionados como tú es lo que soñamos todos los que escribimos.
Querido Amando: bien me ha costado que los escritores y escribidores de esta novela hayáis aceptado a Jack como alguien al que poder respetar, incluso a pesar de sus defectos. Aunque solo sea porque salva a Sophie que, seguro, seguro, segurísimo, se salva.
Gracias por haber hecho el esfuerzo y haberle dado una oportunidad

Ana J. dijo...

Querida Anabel: no sabes cuánto siento habértelo matado, pero era necesario.
Tú más que nadie sabes cuánto significa para mí este personaje.
No podré agradecerte lo bastante tu apoyo incondicional desde el primer momento. Sentir que otra persona comprende y percibe lo que estás intentando transmitir es una experiencia impagable. Gracias, cielo.
Flamenco, ¿por qué eres capaz de expresar lo que siento mejor que yo misma?
Sí que es un hasta luego y te aseguro que estoy deseosa de que sigas leyendo las historias que adoro compartir y de leer esos comentarios tuyos tan especiales, tan llenos de chispa.
Yo también tengo mucho que agradecerle a Amando por haberos puesto en nuestro camino a todos los que, en un principio, nos disteis el beneficio de la duda, solo porque Amando estaba metido en esta aventura.
Un montón de abrazos para todos

catherine dijo...

Lo raro es que me encontré primero con este Requiem al entrar en 7 Plumas. Tuve pues que darme cuento que el capítulo tenía dos partes y leer hasta la última frase para verificar que Jack había muerto, sí.
Este hermoso requiem para un chico abandonado hasta el final de su vida por su padre y que se redime dando su vida para una chica a que no aceptaba querer me hace casi jackista.
El sentimiento de perdida por los autores creo que los lectores lo tenemos también. Pero nada se acaba del todo (me imagino dando el pesame a la que escribió el obituario), decimos todos hasta luego.
Te mando muchos ^^^^^ sin encontrar una palabra conveniente aquí que lo necesite y muchos besos de agradecimiento.

Marcos Alonso dijo...

Creo que se hace necesaria y urgente mi intervención en este velatorio, quiero decir post sobre la figura, vida y obra de nuestro Jack, Hijo del Diablo (Donaldson) que lo vemos ahora redimido y rodeado de angelitos. Y es que Ana se ha precipitado en condenarlo a muerte cuando en realidad no lo está. Y para ahorrar más lágrimas he de decir que JACK VIVE. Sus últimas gotas de sangre cayeron sobre el cuerpo de Sophie y ésta a su vez se abrazó a Sapo cuando lo vio, pero resulta alcanzado por los disparos de Carlos que se enfrenta a Sapo en una lucha desesperada muriendo ambos desangrados. El efecto de las piedras híbridas provocan una reacción en cadena en las células de la sangre mezclada de los cuatro personajes surgiendo de repente un ser Calvo con cara de mala leche que arrastraba una pierna y no dejaba de escupir. Cuando finalmente llegó donde estaba el estupefacto Thomas Donaldson, aún con sus ojos llenos de lágrimas se lo dijo “¡Pero Ché, vos son un boludo!”

Flamenco Rojo dijo...

Jajajajaja...¡Qué bueno eres Marcos!

Isolda dijo...

¡Lo hubieras dicho antes, Marcos!
Hay que reconocer que tienes un sentido del humor envidiable.
Besos y más besos.

Ana J. dijo...

Marcos, he andado tan liada que mira cuándo vengo a contestarte.
Me he reído al leerlo pero, después de pensar que qué ocurrente eres, cuánta imaginación tienes y de qué forma la desbordas, he pensado que podría ser una buena historia fantástica con seres híbridos.
¿Te atreves, Marcos?
Un abrazo muy grande

Ángeles Hernández dijo...

Ya tenemos al híbrido:
Se llama Jackito y lleva genes de los Matews, los Donaldson y los Escobedo...

Falta el gen sapito pero hay que considerar el factor ambiental que conforma la personalidad de un individuo. Un ser como SAPO en la familia afectiva , seguro que deja su huella en el niño.

¿Tendrá poderes? , ¿será calvo?,¿seductor?... Nos lo contareis en SIETE PLUMAS II .