16 nov. 2010

Sigo a lo mío

Acabo de escribir en otro lado que me iba a acostar. Pero siento que algo me falta. Y ese algo consiste en escribir esto que voy a escribir, y hacerlo aquí y hacerlo ahora.
Como digo en el título sigo a lo mío: disfrutar con la corrección de los capítulos. La suerte me ha llamado a la puerta una vez más. Y espero estar haciéndolo razonablemente bien.
Acabo de terminar de hacerlo con el capítulo 43, y vengo a decir aquí y ahora, que me ha estremecido su relectura y que me parece un capítulo trascendental para toda la novela.
Jack se rompe, mejor dicho, se rompe su coraza, ésa (esta tilde aún no es falta) que le había permitido vivir una vida de hombre duro, despiadado, odioso. Y se rompe, como al final se rompen todo este tipo de corazas en los corazones: por causa del amor.
Sólo quería escribir esto. Y si podéis id al capítulo y releedlo, despacito, saboreadlo, como hace Jack con el pie deforme de Sophie...

13 comentarios:

FranCo dijo...

Amando, con esta nueva actividad, acabarás conociendo esta novela de tal forma que dudo que puedas olvidarte de ella.
Conoces cada coma, cada punto, cada giro. Imagino que será una experiencia diferente.
Gracias por tu trabajo.

catherine dijo...

Amando, puedes hacer lo que te da la real gana. La verdad es que el capítulo 43 es estremecidor.
De vez en cuando podrías seguir aconsejando la relectura de tal o tal capítulo.
¿Todos jackistas ahora? ¡Aaaaah el AMOR!

Amando Carabias María dijo...

FranCo:
La verdad es que es difícil olvidarse de una novela que uno ha escrito, fundamentalmente porque se corrige unas cuantas veces, sin contar las veces que corriges las primeras versiones de cada frase.
En este caso concreto, al no haberlo hecho en sus seis séptimas partes, había más riesgos, pero al realizar esta tarea, muchas cosas se me quedarán, sí.
Escribir es tachar y rescribir.
De todos modos,

Catherine:
Fíjate que no sé si es un error que recomiende la lectura, de capítulos sueltos, porque al final no vais a comprar la novela. :)

Ahora en serio, todos los capítulos son maravillosos, pero hay algunos que son determinantes para el relato en sí mismo. Pasa en todos los textos.
Algunos son tan evidentes que no hace falta citarlos: el primero, los dos últimos, la muerte de Edward, la de Deborah, el capítulo en que Walter, Escobedo y Donaldson senior se reúnen y en un ejercicio de cinismo educado revelan sus verdaderos pasados...
Pero este en concreto, quizá pase más desapercibido en la trama, y sin embargo es sustancial para entender la evolución del personaje... Como bien dices para hacernos Jackistas.

María dijo...

La tarea del escritor, a veces es ingrata, corregir, reescribir.

Los lectores lo tenemos más fácil, sólo leer y opinar, si me gusta, o no me gusta, la recomiendo o no.

Pero este caso es distinto, la hemos visto nacer, crecer y como no podía ser menos, le hemos cogido cariño.

Yo prefiero distanciarme un poco, y cuando la tenga en mis manos la volveré a leer.

Entonces será, como ese niño, que hace tiempo que no ves y de repente, te lo encuentras y dices. ¡Madre mía, que mayor estás!

Y así quiero ver a todos los capítulos, hechos una buena novela.

Amando Carabias María dijo...

María:
Esperemos cumplir tus expectativas.
No sé si ingrata es la palabra, acaso sí, pero en este caso, también uniría términos como responsabilidad, aventura, diálogo, aprendizaje. Es un modo fantástico de entrar en otros estilos, en otro modo de ver incluso el mundo.

Inma Vinuesa dijo...

No sabes lo que ne ha entrado por dentro al leer estas letras.
Este capítulo es especial, fue especial cuando lo imaginé, cuando lo viví escribiéndolo, cuando lo disfruté releyéndolo y corrigiéndolo.
Estoy abriéndome al mundo de la escritura, con estos detalles es cuando realmente la luz se ve al final del camino y te das cuenta que lo consejos que recibes de los buenos escritores se plasman viviendo estos momentos.
Me estáis enseñando mucho, esta experiencia nos está exprimiendo, de alguna manera, el alma y nos está haciendo que nos conozcamos mucho mejor, esto no tiene precio.

Amando Carabias María dijo...

¿Sabes qué ocurre, Inma?
Es verdad que el escritor se hace, es verdad que aprende (y de los errores se aprende muchísimo), pero el escritor nace. Y lo importante está ahí, lo tienes dentro. Lo otro llegará con el tiempo, con el esfuerzo, con la dedicación, con la ilusión... Te lo digo a ti, y me lo estoy diciendo a mí mismo.
El privilegio que tenemos de acceder a los comentarios en vivo y en directo, es como disponer de un taller on-line de literatura, por tanto el crecimiento es rápido.
Si las ganas por aprender son tantas como las tuyas, entonces el crecimiento es exponencial.

Flamenco Rojo dijo...

Sus recomendaciones son ordenes para mí...Ya lo he reeleído. No soy capaz de reconocer las 7 diferencias...lo que sí está claro es que es uno de los CAPITULOS de la novela. Inma que grande eres. Un beso para ti y un abrazo al Gran Corregidor.

Ángeles Hernández dijo...

Gracias Amando, Gracias Inma:

Pro Jackista desde que Sophie fue encarcelada y Ana lo puso a buscarla enfervecido, no recordaba ya los detalles delicados de la primera parte del capítulo 43. quizás porque el tío Smith distrajo mi atención hacia la intriga en vez de hacia la ternura. De todas formas algo debió de quedar en el subconsciente porque siempre aposté por él , con sus contradicciones de ser complejo.

Hace tres días releí el cap 5, en el que Ana nos cuenta la escena de Jack y la prostituta Ambos, tan opuestos, cobran más sentido: Jack macarra enamorado de Sophie fantasea que está con ella buscando a una coja, pagando y con el aire chulesco debido a la insatisfacción por tener que conformarse con un sucedáneo.

COMPARAREMOS EL LIBRO, y además lo regalaremos, ¡faltaría más, menudo icono para nuestros deseos de escribir y nuestro conocimiento de los entresijos...

Es que le amamos, como a un hijo.


Un abrazo Á

Ana J. dijo...

Qué buenas sensaciones me ha dado releer este capítulo, a instancias tuyas, Amando.
El hecho de que haya que haber esperado a una segunda lectura (para algunos de vosotros) no le quita el valor y la emoción que desprende desde sus primeras palabras.
¿Jackistas todos? No sé, pero este capítulo es fundamental para comprender los sentimientos de Jack. Después, las filias y fobias son libres.
Ángeles, pero qué bien has captado a nuestro Jack!
Por cierto, ¿no os parece que guarda semejanza con Bruce Willis?
Besos a todos, después de mi sequía participativa

Amando Carabias María dijo...

Creo que la película va a ser más cara que la novela...
El caso es que tienes razón, y no sólo por el parecido físico, sino por algunos papeles (espléndidos) que ha interpretado: el falso duro.

7 Plumas dijo...

Algunos parecidos:

Jack:
http://elbochincheejecutivo.com/home/wp-content/themes/elbochincheejecutivo/scripts/phpThumb/phpThumb.php?src=/home/wp-content/uploads/2010/05/Bruce-Willis.gif&w=200&h=200&zc=T&q=95

Deborah:
http://www.movieposterdb.com/posters/06_03/1988/0096438/l_103341_0096438_ee918d25.jpg

¿Buscamos alguno más?

Ana J. dijo...

Esos son parecidos, lo demás, tonterías!
Qué bueno!!!!!
Besos