8 sept. 2010

Capítulo 38


A Deborah no le pasó desapercibido. Sus conocimientos médicos no eran muy abundantes, pero durante aquellos días tras la muerte de Amy, no fue consciente de la presencia de ninguna herida en el cuerpo de Sophie, ni ella le mencionó ninguna que a simple vista no se pudiera observar, y menos aún una herida tan profunda que se hubiera infectado hasta el extremo de que parte de sus bacterias llegara invadir el torrente sanguíneo poniéndole ante el precipicio…

— ¿Es tan grave, doctor, como para que diga que hay cierta esperanza de que se recupere…? ¿Una herida, ha dicho una herida, doctor?

26 comentarios:

Inma Vinuesa dijo...

Tremendo capítulo te has marcado amigo Amando.
Impresionante explicación de muchos detalles que le dan más coherencia a todo el suceso con el medium en la cárcel.
¡Como ha resurgido Carlos en esta historia!, demostrándonos que Sophie tiene muy claras sus preferencias, no importa lo que le diga uno u otro, tiene seguro con quien quiere contar.
Estoy deseando que alguien le de protagonimo a ese profesor Smith que no para de ser nombrado, y que ha dicho poco, pero que debe saber mucho y ser imprescindible en la vida de Sophie. Está claro que va a ser uno de los firmes candidatos que tiene Sophie para aliarse.
Jack y Deborah, chispas han salido de esa conversación en el hospital, me los estaba imaginando lanzándose sables continuos con sus miradas y no solo con sus palabras.
Volveré a leer el capítulo, este es de los que tienes que saborear varias veces, porque en cada lectura se le sacará mucho, mucho jugo.
Enhorabuena escribidor, magnífia continuación del capítulo anterior.

Amando Carabias María dijo...

Como me está sucediendo con la escritura de esta novela (una aventura que sólo nosotros sabemos lo apasionante que está resultando), las aportaciones de Dácil con sus capítulos tienen una densidad increible.
Ella me ha puesto en el disparadero de repensar la estancia de Sophie en la cárcel, al menos una parte de ella. La muerte de la abuela difuminó ese episodio, y también es importante.
Gracias por tus palabras

Flamenco Rojo dijo...

Lo tengo que volver a leer...De la primera tacá no lo he asimilado todo.

Isolda dijo...

Bien, Amando. El capítulo requería esta explicación, tan detallada y que nuevamente ahonda en la descripción de dos de los personajes fundamentales. Nada cambia para mí. Deborah y Jack siguen siendo lo que hasta ahora: unos traidores capaces de vender a su madre. Ya sabíamos que Sophie aceptó el pacto con Donalson por interés. No quiere saber nada de ellos y recurre a Escobedo. Habrá que averiguar el porqué. Una cosa es la atracción sexual y otra muy distinta saber qué le interesa exactamente de él.
Esto va para adelante, escribidor; me alegro muchísimo de esta reunión que anunciasteis ayer en Zaragoza. Es muy importante para la novela.
Un beso para tí y otros seis.

Amando Carabias María dijo...

Gracias Flamenco e Isolda por vuestra lectura.
La razón por la que Sophie recurre a Escobedo en este caso, no es porque se fíe de él más que de Jack o Deborah. La razón es porque el ex español le pagó la fianza, y por tanto supone que se mueve con cierta pericia entre policías, abogados, etcétera...
De quien realmente se fía es del profesor Smith que tendría que aparecer cuanto antes, pero a mí no me ha dado tiempo a encontrarle en estas páginas...

María dijo...

Pedazo capítulo, por intensidad y extensión.
¿Seguro que tú no eres médico también?, estupenda descripción,de todo el proceso infeccioso que la ha llevado al hospital.
Y lo que es más importante vuelves sobre el episodio de la cárcel, que fue muy gordo y había quedado un poco en el olvido. Se aclaran muchos "porqués", no denunciar, no decir nada a nadie, no ir al médico, etc.
Yo también he entendido, que el llamar a Escobedo, es porqué él la sacó de la cárcel y piensa que puede tener influencias, para averiguar quien dejó pasar al sujeto que la agredió, en caso de decidirse a denunciar.
Pero lo que es confiar, no parece que confíe, en ninguno de los tres.
El señor Smith, nos empieza a hacer mucha falta.

FranCo dijo...

Amando, veo que te has documentado en cuestión médica (sepsis), su tratamiento y sobre paredes vaginales. ¿Documentado? Entre tanta Pluma sanitaria yo no me hubiese atrevido.

Este tipo de capítulo “tangible”, recapitulante, me lleva a que aterrice de nuevo en la historia. Gracias

Un hospital con profesionales que van un poco más allá de aplicar el manual de tomar la presión y la fiebre. Buscan las posibles consecuencias del estado del paciente. Se preocupa este doctor Greylang hasta por las amistades de su paciente. Igual le cura la cojera a Sophie.

Tomo el testigo. Felicidades.

Amando Carabias María dijo...

Pues no, María, no soy médico, pero siempre me han interesado estos temas y en esta cuestión concreta de la sepsis tuvimos una experiencia con una compañera bastante dramática que me llevó a aprender y consultar. Algún detalle lo he consultado en internet y con alguna ayuda de nuestras doctoras, porque como es bien sabido, doctoras tienen las 7 plumas (entre escritores y lectores).

FranCo, en algunos casos, aunque a veces nos extrañe (y conozco casos) los profesionales de la salud van más allá de lo establecido en sus protocolos de actuación, que por otra parte, cada vez incluyen más cuestiones de carácter psicológico.

Gracias a ambos por vuestras palabras.

Amando Carabias María dijo...

Por desgracia, hasta mañana no podré volver a entrar a comentar. Aquí dejo este mensaje para que nadie de los posibles comentaristas vespertinos pueda sentirse extrañado porque no responda a sus palabras. Espero que el trabajo mañana me permita cumplir con la mínima cortesía.
Supongo, además, que la presencia del autor no es necesaria para continuar con el debate.

Flamenco Rojo dijo...

Deborah y Jack traidores…Escobedo ya cantó la gallina en otros capítulos. ¿Quién va a ayudar a la pobre Sophie?...Vaya papeleta que tenéis plumíferos. Profesor Smith a la palestra ya. ¡Ánimo FranCo!

Besos y abrazos.

Ana J. dijo...

Caramba, Amando! Toda una lección de medicina, de ética profesional y de buena escritura.
Hay una gran tensión entre Jack y Deborah... y no precisamente sexual. Por cierto, ¿ya no está Deborah enamorada de Jack? ¿Es tal su antagonismo que solo queda la lucha de poder?
Sin embargo, tanto el uno como la otra saben de sus mutuos negocios turbios, los dos amagan amenazas, los dos se echan atrás... Estos tienen que casarse, por Dios!
Yo sigo queriendo creer que estos dos sienten afecto por Sophie, independientemente de sus tejemanejes.
Lo que está claro es que Sophie no lo siente por ellos.
Carlos va ganando posiciones, pero tal vez no sea el aliado que necesita, no hay más que recordar que él tampoco es trigo limpio.
Sinceramente, creo que a Sophie le está pudiendo el corazón, por mucho que intente razonar que la sacó de la cárcel...
Está muy bien esa profundización en lo que sucedió en la cárcel, cómo y qué consecuencias ha tenido. Y la forma en que Sophie va tomando conciencia de su valor ("no pudo penetrar en mi mente").
Ah! Y me encanta el Sapo. Es un tierno de corazón. Creo que, al final, va a ser mi personaje favorito. Y no lo digo de coña.
El profesor Smith... ¿le meterás tú mano, FranCo? Que salga ya o que calle para siempre. Digo yo.
En resumen, un gran capítulo que nos va acercando un poquito más al final.
Un abrazo especial para Amando y muchos para el resto, lectores y plumas.

catherine dijo...

Impresionante, Amando.
Se nota que sin conexión uno tiene más tiempo para escribir :)
Impresionante la lucha de miradas como sables u escudos, lo de mantener las apariencias como si no hubiera pasado nada.
Impresionante tu ciencia médica. Y tu médico es el a que cada uno desee encontrar cuando tenga problemas complicados. Sabe lo que se puede decir a tal o tal "amigo", se da cuenta de lo malo que está Sophie hasta en su cabeza.
¿Los "amigos? ¿Deborah, Jack o Carlos? ya se ha dicho mucho en cuanto a ellos. Y como muchos espero al profesor para que Sophie pueda repasar la escena de la cárcel con él. En cuanto a su seguridad sabemos ahora que puede contar con el Sapo.
Enhorabuena por este capítulo que profundiza varios puntos.
Besos para todas las Plumas.
FranCo, después de tu aterrizaje
esperamos lo mejor de tu parte también.

Dácil Martín dijo...

-Eso lo explica todo-, se diría el lector al leer este espléndido capítulo que pone el punto sobre las ies.
El médico intuye. Debe ser un profesional de larga trayectoria que ha captado "gato encerrado". Supongo que se preocupa por Sophie, con cierto aire paternalista, al saber que la joven Sophie anda sola por la vida y está convaleciente por causa de una agresión violenta.
Que Sophie mandase a llamar a Carlos es un giro interesante, pero yo siendo Sophie estaría muy en alerta. Carlos pagó la fianza y logró lo que no pudieron hacer los abogados de Jack. La ineptitud tiene un límite. Ella sabe que purplestone-médium-¿Deborah? están en el mismo saco, incluso que pudieran estar relacionados con el asesinato de Edward. Es interesante el giro del capítulo porque, por primera vez, parece que Sophie traza un plan.
En cuanto a James Smith, me da que existe un trato con él de mantener el secretismo de su relación. Este profesor de la Universidad amigo de sus padres anda con mucho cuidado, por si acaso le fuera a pasar lo mismo que a sus padres. Y el hecho de que haya instruido a Sophie dice, buenamente, mucho de él.
Por otra parte, no creo que Sophie quisiera dejar de ir de la radio, sino que debido a su estado anínimo perdiera interés por todo, incluso por aquello que le hiciera más ilusión, independiente de la faceta emocional que tiene pendiente con Carlos.
Es un capítulo clarificador, y con el buen hacer de la escritura que te caracteriza Amando, lleva a uno a reflexionar... Felicidades. Un abrazo grande para ti, y otro para todos.

María dijo...

Una vez reconocidas las excelencias del capítulo, ahora llega la "preguntona" a dar la vara.
Salvando las distancias con Escocia, cuando por la megafonía de la sala de espera de un hospital, dicen: familiares de fulanito de tal, y pasas a información, nadie te pregunta que parentesco tienes, te dan una sucinta información y punto.
Esto es una novela, pero un médico, que adivine con la mirada, los líos que se traen, los acompañantes y calibre cuanta información debe dar, ni de coña.
Perdón a la parte médica del blog, pero hemos de ser realistas.
Sinceramente creo, que aunque el señor Smith, aparezca en escena, nos puede aclarar cosas del pasado, puede ayudar a Sophie en sus investigaciones, pero, dado que ni Jack ni Carlos, parecen, por diversos motivos, adecuados como pareja sentimental de Sophie, o bien la dejáis sola, o que aparezca su príncipe azul. Ya se que no sois partidarios de introducir nuevos personajes, pero el triángulo, Sophie, Jack, Carlos, yo no le veo futuro, está estancado, ellos anteponen intereses a sentimientos y francamente no la veo, con ninguno de los dos.
Vale chicos, ¿Que opináis?

Amando Carabias María dijo...

Buenos días a todos y a todas.
Agradezco vuestras palabras que, sin duda, son un poco exageradas.

Se plantean algunas cuestiones interesantes para la trama de la novela.
La relación entre Jack y Deborah es compleja desde el primer momento. Quizá faltó una frase que indicara esa lucha interna que también padece la detective respecto de Donaldson. Esa pelea entre la atracción que siente y la repulsión que le produce.
Por otra parte, como tú, Ana, creo que ambos sienten un cariño especial por Sophie. Y como a ti, Sapo, me parece uno de esos tipos que en principio resultan repulsivos, pero si tienes la oportunidad de conocerlos un poco más despacio, descubres en ellos un corazón grande e inconmovible. Quizá tenga menos matices. Yo le definiría como fiel. Y por fidelidad sería capaz de los mayores sacrificios y de las mayores brutalidades.
Por otra parte está una lucha similar en el interior de Sophie que la empuja hacia Carlos y a la vez le repele.
Pero no podemos olvidar que hace un par de capítulos se nos ha revelado parte de la verdadera biografía de este hombre argentino que hasta ahora creímos español.
Como se dice en el capítulo la situación de Sophie es muy complicada, y, estoy de acuerdo contigo, Flamenco, parece deseable un apoyo real y sólido, sin fisuras ni datos ocultos que puedan dañar el objetivo de Sophie. En fin, el papel que podría haber jugado Amy y que, por desgracia, ya no puede jugar.

Sobre la cuestión médica... Es verdad que, por desgracia, (no ofenderse señoras doctoras, por favor, que no hay nada personal)el sistema no favorece este tipo de actuaciones médicas tan... delicadas y matizadas...
Pero analicemos el caso y nuestra memoria...
¿Nadie conoce algún caso en que algún médico/médica sa haya implicado más allá de lo estrictamente previsto en sus protocolos de actuación?
Veamos:
Alguien, una enfermera, recuerda que hace dos semanas aquella chica vio morir a su abuela allí mismo.
Esta chica, y esto lo sabe el médico, ha sufrido una sepsis provocada por un desgarro vaginal que, no se ha producido por un parto (causa más frecuente de este tipo de lesiones).
No sé en Escocia, pero en España (y esto quizá pueda ser aclarado por alguna de nuestras médicas)en cuanto un médico tiene sospechas de asistir a un paciente con muestras de haber recibido sobre sí violencia, debe ponerlo en conocimiento de las autoridades competentes.
Si a estos datos le añadimos el tiempo transcurrido es probable que el médico tenga dudas, y en vez de denunciar directamente, opta por la prudencia.

Ana J. dijo...

Llevas razón, Amando, si hay sospechas de violencia, sea de la naturaleza que sea, hay que denunciar. No obstante, generalmente se es prudente y es mejor que sea el paciente quien se pronuncie (hay prácticas sexuales consentidas muy bestias), salvo que la cosa sea muy evidente. Además, creo que podemos permitirnos una pequeña licencia en aras del efecto dramático, tanto en esto como en la extrema amabilidad y perspicacia del médico. Cierto que no suele ser lo habitual, menos en ambiente hospitalario pero, si no hubiera médicos y enfermeras entregados hasta el extremo a sus pacientes os aseguro que no habría ni una sola serie de médicos de éxito. O no recordáis capítulos de Urgencias, Hospital Central, Anatomía de Grey en la que casi se llevan (a veces lo hacen) a los pacientes a sus casas, rebuscan en la basura para encontrar la pista de la terrible enfermedad que padecen (House) y se pelean entre sí, con los compañeros o terminan pasando la noche en un calabozo por darle hasta el más increíble de los cuidados a un paciente? Aún recuerdo el capítulo de AdeG en el que una médico hacía trampas para darle el trasplante de corazón a su novio y no al que le correspondía... Y NO LE PASÓ NADA!!!
Quiero decir que está bien el tema de la verosimilitud, pero también el de tocar la fibra sensible y tener un argumento para enganchar emocionalmente.
Por cierto, sin querer ser corporativista, pero no todos los médicos pasan de las necesidades emocionales/espirituales de sus pacientes para ocuparse exclusivamente de lo físico. Algunos incluso son amables y perspicaces. Lo mismo el Dr. Greyland es uno de ellos.
Sigo...

Ana J. dijo...

María, totalmente de acuerdo: el triángulo Sophie-Jack-Escobedo no tiene futuro. Por el motivo que sea cada vez que se ha abierto una posibilidad amorosa, se ha truncado.
Hablo por mi parte y con mi percepción, por supuesto.
Jack. Entono el mea culpa por haberlo presentado en su faceta más heavy, prisionero de una pasión enfermiza por su secretaria y, por ende, por las cojas.
En mi cabeza era un hombre duro, egocéntrico, dispuesto a cualquier cosa por triunfar y enamorado-encoñado de Sophie. Quise reflejar tal cosa en el siguiente capítulo, cuando acaricia su cuaderno escuchando una música romántica. No se lanza a saco a él en busca de información, ni para husmear en su vida. Evidentemente, no lo conseguí. Después, cuando la lleva a cenar… bueno, creo que ahí estaba bastante claro que tenía pensamientos amorosos, pero el poso de ignominia que le creé en el primer capítulo fue demasiado denso como para que sus sentimientos genuinos lo hicieran digno de ser tenido en cuenta como posible interés amoroso de Sophie. Por último, intenté presentarlo como genuinamente preocupado por sacarla de la cárcel y ponerla a salvo, junto con su abuela, pero terminó descalabrado y con la tupida sombra de la sospecha de que lo haría por puro interés opacando sus acciones.
Así, cuando Sophie se quiere dar un homenaje con él, se nos presenta como un lobo que, además, ni siquiera puede darle un lametón a su presa, porque suena un teléfono. Y acude para aliarse con Sophie… pero el brillo de unas hipotéticas piedras preciosas hace que surja su faceta canalla. Al final, corre, junto con Deborah (que se merecería un comentario aparte) porque está preocupado por Sophie, que se debate entre la vida y la muerte, pero el sentimiento general es que es un falso, traidor e incluso Sophie, recién despertada, lo destierra de su interés (otra vez, Deborah sale igualmente malparada).
Por todo esto, este/estos personaje/s está/n ya quemado/s para cualquier relación amistoso-amorosa con Sophie. Relación lésbica incluida.
Sigo...

Ana J. dijo...

Carlos. De este pollo he escrito poco, pero tengo mi propia idea acerca de él, que os cuento.
De entrada, surge como el galán de entre los galanes. Un tipo interesante, Viggo Mortensen en mi fantasía (por cierto, que Viggo hace de español en varias películas, cuando es argentino. O criado en Argentina. No digo más), independiente hasta el infinito, con un pasado oscuro, que pone a Sophie y se pone con Sophie (recordad que hay un capítulo en que una pluma dijo que se masturbaba pensando en ella. Creo no haberlo inventado, espero).
Pero permanece frío como un témpano ante ella, de costumbre, y la rechaza amablemente a la primera que ella se le ofrece.
Va a lo suyo, cosa que me parece muy bien, pero no nos habría venido mal que mostrara un poco de interés erótico-festivo por nuestra chica.
En el capítulo en que hablan en la emisora, al final, intenta abrazarla. Bueno, lo puse con la esperanza de que se picara con el rechazo (comprensible, creo, por parte de Sophie) y alguna pluma lo hiciera ir tras ella.
Bueno, pues FranCo decide que Carlos decide, a su vez, darle cuerda y que vuele libre. Luego, Marcos los hace pariente, afortunadamente, no muy cercanos.
Al menos, va al hospital cuando lo llaman. Aunque para mí ya no hay tensión amorosa ni interés por esta pareja, puede que alguna pluma tenga la habilidad para seducirnos mientras Sophie lo seduce o él la seduce a ella (un poco de sexo nunca ha matado a nadie, aunque sea entre primos)
El profesor Smith. No lo veo como interés amoroso de nuestra solitaria heroína. De hecho, no lo veo más que como referencia, incluso sin cara, salvo que alguien, que no creo que sea yo, se la ponga.
Por ahora, y para sacar a Sophie del marasmo amoroso-sexual en que se mueve (si hasta le matan al único que se interesa por ella, por Dios bendito!), sólo se me ocurre sacar a la palestra al hindú del sitar, que la música puede ser muy terapéutica y favorecer el romance.
En fin, esta es mi muy poco esperanzada visión acerca de Sophie y sus no-amores.
Espero que alguien más hábil y esforzado que yo solucione el problema, antes de que Sophie se meta a monja budista.
Besos para todos

catherine dijo...

Lo que he pensado hoy del profesor Smith es que desde tantos años de la desaparición de sus amigos no se conformó con iniciar a Sophie en parapsicología. Sus dones y lo que sabía de las busquedas de los padres le habrán permitido tener una idea de lo que ocurrió, de quien intervino. Pienso que hizo investigaciones y ¡abracadabri,abracadbra! nos traerá como por magia las claves (no las llaves, perdón) del enigma.
Lo que quiere Sophie ahora, lo piensa o lo dice, es conocer el destino de sus padres, que queden con vida o que se hayan muerto. El principe azul vendría por añadidura.

Amando Carabias María dijo...

Muchas gracias, Ana. Creo que hay más doctores Greyland de lo que parece. Es una convicción honda que se sostiene en la propia experiencia y en ciertas observaciones. Claro que existe el doctor que sólo ve un número de historia clínica en el paciente. También los conocemos todos. Lo que es lastimoso es que estos sean los que marquen nuestra visión sobre la sanidad.
Sobre el triángulo amoroso, en realidad nunca lo he visto como tal. Me explico. A mi modo de ver existe un río de pasiones que no concuerda. Jack está que se muere por Sophie, pero Sophie pasa de él, ya que lo que desea es un encuentro con Carlos quien, a su vez, suspira por Deborah que, sin embargo, parece querer algo con Jack, al menos algún día, porque otros le exaspera.
También pensé en el músico del sitar ese que conoce al doctor Smith. (Por cierto, tu aportación Catherine me parece genial). Al profesor nunca me lo he imaginado como parte del asunto amoroso, sino más bien como llave del resto de la trama.
Tu alusión a Vigo Mortensen, Ana, para explicar la posible ausencia de acento argentino en nuestro Carlos, me parece muy oportuna.

Ángeles Hernández dijo...

Antes det comentar el capítulo, que ya está muy analizado y por alusioones:
-Tenía previsto en el previo, hacer un resumen de qué es una sepsis y de explicar que cuando el origen es vaginal (famoso caso del tampax olvidado), suele ser de mal pronóstio por haber factores agravantes como el de ser una zona poco oxigenada -gérmene anaerobios, más graves-, pero asuntos personales me tuvieron separada del blog. Ahora me alegra no haberlo hecho, así Amando se ha explicado de maravilla. Felicidades.

-Sí que le dimos mucho valor a la importania que el estado anímico, el estrés, la depresión... tienen sobre el sistema inmunológico y su respuesta a agresiones externas (virus y bacterias sobre todo).

-La salud de la persona comprende no sólo aspectos físicos sino tambión los psicosociales. Un buen profesional siempre los tendrá en cuenta. Una cosa es una amigdalitis con fácil diagnóstico y tratamiento y otra una sepsis debida a un desgarro vaginal ocultado por la paciente. La actitud del médico me parece la adecuada. Nada excepcional. Conozco muchos profesionales que habrían hecho lo mismo.

Luego sigo, abrazos a todos Á

María dijo...

Parece que di a entender, que mi relación con la comunidad médica, haya sido nefasta, en absoluto, en los casos más graves, en los que he tenido que tratar con médicos, la atención ha sido muy buena, pero mi experiencia es que, eso ocurre cuando ya llegas a las manos del especialista.
En cambio, el servicio sanitario, ya sea por su masificación, no es tan eficiente, desde que por ejemplo, llegas a urgencias, hasta que te dan alguna información.
Perdón, no quería polemizar, sólo, constatar una realidad.

Marina Fligueira dijo...

Excelente capítulo sin despreciar ni mocho menos los anteriores, se nota... o yo, he notado una mano mágica sin precedentes en esta historia apasionante.
Caramba describes a la perfección el cuadro clínico de la enfermedad que la mantiene hospitalizada como de un doctor se tratase. Me da alegría el saber que Sophie se abra camino aclarando sus ideas. Bravo bravísimo- Amando, fenomenal escribidor.

Marcos Alonso dijo...

Nuevamente debo excusarme por llegar tarde a esta tertulia. Lo cierto es que a veces las circunstancias nos superan, especialmente a los que nos faltan seriedad y fundamento, como diría mi abuela. En cualquier caso no se debe a la falta de interés por la novela, que sin querer justificarme he de decir que he llevado a todos lados una fotocopia del capítulo de Amando, consiguiendo de paso nuevos lectores.

Para no variar, Amando nos regala este extenso y jugoso capítulo, en el que su experimentada pluma aporta calidad y solidez al desarrollo de la obra.

Hay que decir que cada vez se nota una menor discontinuidad entre los capítulos, y estos últimos (incluyendo el de FranCo) es un ejemplo, además un ejemplo a seguir. También una característica que se repite es el predominio de la introspección y la recapitulación, que esta velocidad de cucero permite. Posiblemente cuando tengamos que descender para aterrizar en el desenlace tendremos que acudir a una mayor acción y desenmascarar a los personajes para encontar la verdad.
En el capítulo resulta excitante el enfrentamiento/tensión entre los personajes de marcado carácter aunque con distintas armas, en especial el encontronazo entre Deborah con Jack primero y Carlos después.

Sorprende los conocimientos médicos que aparecen en el capítulo, sinceramente a mi me daría miedo con tantos profesionales de la salud que hay por estos lares, y que Amando le sacan tan buen partido.

Me ha parecido notar una cierta preferencia de Sophie por Carlos y que sorprende tras aquella especie de pacto con Jack. Tras su mejoría o resurrección, Sophie creo que va a tener que tomar la iniciativa. Cuenta con poderosas armas que ya ha demostrado frente aquel medium ¿pero con que aliados contará? Carlos, Déborah y Jack son personajes que se dejan arrastrar por su ambición, pero sin duda también muestran sinceros sentimientos de amor, deseo o amistad por Sophie ¿O será el hasta ahora desapercibido Mr Smith el valedor de Sophie?
No sabemos si el Dr Greyland y sus sospechas tendrá continuidad e incluso importancia, por tanto, Amando nos ofrece nuevas vías donde indagar y desarrollar.

Sigo insistiendo en que tendremos que precisar y corregir en su momento algunos términos que se repiten, pero que pueden provocar alguna duda: tesoro, piedras, minerales, piedras preciosas. Eso lo podemos hacer al final, si fuese necesario.

Finalmente, he de decir que el asesinato del pobre Eddy parece que va a quedar impune. Eso me resulta preocupante, más que nada porque ya hay demasiados fantasmas escoceses para tan pocos castillos. Reconozco que si fuera por mí le pondría una sábana por encima y le daría vida para disgusto de nuestros personajes.

Marcos Alonso

Anabel dijo...

Yo sí que llego tarde. A estas alturas ya me conoceis. Mil perdones.

Que Amando es un maestro en todo tipo de lides es algo que no me sorprende. Ha explicado perfectamente lo que le pasa a Sophie. También ha aclarado el porqué no fue a denunciar la violación y, a su vez, por qué el médico no denuncia la posible agresión que ha sufrido su paciente.

A mí me sorprende que Sophie haga llamar a Carlos. Y también que no haya cuajado entre nosotros el sentimiento de Jack hacia Sophie. Yo me lo creí... Debo ser una ilusa.

Está claro que la trama exige que entre en escena la llave de la trama -como bien dice Amando- el profesor Smith.

A ver si Francisco se ha atrevido con él (esto de llegar tarde tiene sus ventajas: ahora puedo ir directamente al siguiente capítulo).

Saludos.

Ana J. dijo...

Ya somos dos las ilusas, Anabel. Aunque creo que Ángeles también le dio algún voto de confianza.
Qué le vamos a hacer, el romance ya vendrá en el próximo libro...