15 sept. 2010

Preciosas piedras


Estamos enredados con que si piedras semi preciosas, gemas y tesoros del Tercer Reich y qué lugar tendrían en la historia.
Dándole vueltas a la pregunta de Catherine acerca de qué piedra correspondería/activaría las ondas cerebrales de Sophie hay un par de ellas que han activado las mías.
Veréis, como ya comenté cuando sugerí el nombre de Purplestone para la organización de marras, pienso que la amatista es la piedra ideal, por ser una de las más espirituales, de las que más activan la intuición y la clarividencia.
Pero se me hace poca cosa para tanto lío como tienen montado -porque es muy común, vaya-, así que le he dado vueltas y creo que podríamos darnos una licencia poética y crear una nueva piedra, fusión de dos de las piedras semipreciosas más espirituales y que se pueden encontrar en Reino Unido: amatista y ópalo. Si, además, el ópalo es blanco, tenemos otro guiño interno al primer nombre que se le dio la organización y que luego se cambió, por los motivos que ya conocemos: Whitestone.
Se me ocurre que en Culross pudiera existir una mina con vetas íntimamente imbricadas de cuarzo amatista y ópalo blanco que, por algún método diseñado en los laboratorios de la organización a la que pertenece Carlos Escobedo, potencien sus ya de por sí importantes cualidades de estimulación psíquica. Y este nuevo mineral sería el que querrían probar con Sophie. Podría llamarse Opatista, Amaopal o Materia PS (PS por "psíquico") o de ninguna manera o de cualquier otra forma que se os ocurra.
Puede parecer un poco ingenua esta proposición: crear un mineral híbrido entre amatista y ópalo y que tenga propiedades especiales, pero algo así es lo que sucede con el coltán (columbita+tantalita) y ahí lo tenemos en nuestros móviles, ordenadores…
Creo que no habría contradicción en que con el tesoro que se encuentra dentro del submarino, en forma de piedras preciosas, se financiara la obtención y síntesis de la nueva piedra psíquica, pero esta decisión considero que debería corresponder a otra pluma
Os paso una pequeña explicación de por qué esas dos piedras y no otras y bibliografía -muy sucinta- que lo sustenta
CUARZO AMATISTA:
Elevada vibración espiritual. Protege del ataque psíquico. Potencia los estados elevados de conciencia y meditación. Facilita el proceso de toma de decisiones. Ayuda a transmitir las señales neuronales dentro del cerebro. Puede ayudar a recordar y comprender los sueños y potencia el proceso de visualización. Es una de las piedras más espirituales, abre la intuición y refuerza los dones psíquicos. Dormir con una amatista facilita las experiencias de salida del cuerpo y genera sueños intuitivos
ÓPALO:
Potencia la conciencia cósmica e induce visiones psíquicas y místicas. Es una piedra protectora que, cuando está debidamente programada, permites que pases inadvertido o te hace invisible.
Puede usarse cuando uno se aventura en lugares peligrosos.

Fuente: La biblia de los cristales, de Judy Hall


10 comentarios:

catherine dijo...

Piedras semipreciosas que se vuelven preciosas piedras, la comparación con el coltan: ¡genial! Ana. Y con lo de la intuición y las emociones estamos en el cerebro reptiliano del que nos hablaba Ángeles en el último comentario del capítulo 39.
¿Bruce's mines?
¿Puedo dar un beso a una autora con tal cerebro? ¿En que parte se encuentran la creativitad, la imaginación?

FranCo dijo...

Ana, este descubrimiento lo tenemos que patentar. No es la primera vez que de las casualidades y la fantasía se transforma en realidad.

Me parece una fórmula y base creíble. Solo queda que una de las siguientes Plumas lo introduzca acertadamente.

María dijo...

Considerable esfuerzo, de conocimientos, imaginación y entrega a este proyecto, el que realizas. Felicidades.

Ana J. dijo...

Gracias, chicos, Catherine, FranCo, María.
Por más vueltas que le daba no veía otra opción para compaginar las capacidades psíquicas de Sophie, los minerales y las piedras preciosas. Y sabía que no debíamos despreciar ninguno de estos tres elementos, que tanto juego han dado en capítulos anteriores.
Cuando quieras lo patentamos, FranCo, lo mismo es el negocio de nuestra vida.
María, no tengo grandes conocimientos acerca de minerales, pero me interesan mucho las piedras semipreciosas. Supongo que eso es un estímulo suficiente para echar a volar la imaginación.
Catherine, en mi caso, la creatividad y la imaginación nacen de una capacidad, tal vez reptiliana, que estoy segura de tener: captar al vuelo las buenas ideas que lanzan los que me rodean. Y no hay más. Tomo un poco de lo que escribe quien/quienes me preceden, otro poco de vuestros comentarios, asocio un par de ideas que me hayan llamado la atención et... voilà...
Un beso grande, Catherine.
Otros, grandotes, para los demás

Flamenco Rojo dijo...

Me he permitido el lujo de brujulear por internet y buscado información sobre la amatista y el ópalo…Conclusión: no sé cómo podemos vivir sin tener cerca estas dos piedras preciosas…Son tantas las propiedades que tienen que parecen imprescindible para una vida estabilizada. Ana, he intentado buscar otro nombre para el híbrido y no me sale otro mejor que los que propones…

Ana J. dijo...

Ya te llevaré yo una para cuando nos conozcamos en vivo y en directo. Que no nos falte de ná.
Es difícil encontrar un buen nombre, la verdad, aunque espero que a alguien se le ocurra algo.
Un abrazo grande y mineral

Dácil Martín dijo...

Está interesante la combinación, será cuestión de cargar las dos piedras en el bolsillo y llevar la inspiración en el trabajo, a ver si se transmiten los ánimos.
Aunque me surge la duda de cómo habría que colocar o acercar las piedras para que una persona se sienta estimulada, pensando en el capítulo y en Sophie, claro.
Ana, te ves reptiliana, pues ahora que lo dices recuerdo a un lagarto en mi jardín que le gustaba todo lo que le echaba: lechuga, plátanos, tomates. Sin embargo, repudiaba la cebolla. Era un tizón precioso con el dorso reticulado en azul, y trepaba con agilidad por las aulagas( plantas resecas que giran como bolos durante las tormentas de la películas del oeste filmadas en Almería)para zamparse sus florecillas amarillas. A todas estas dirán ustedes -qué rollo a lo Felix Rodríguez-. Pues sí.
Besos

Ana J. dijo...

¿Lo ves como la cebolla no puede ser buena?
Si un tizón la repudia... No te puedes imaginar cuánto me he reído...
El ópalo debería estar separado del resto-dicen. Amatista, bien, cuarzo rutilado, mejor, hablando de creatividad.
Un besazo, Felisa R. del Arroyo mía

Anabel dijo...

Sólo nos faltaba eso: descubrir una piedra nueva al mundo. Además no es una piedra cualquiera, nada de eso. Es la leche.

Viva la imaginación.

No se me ocurre ningún nombre más adecuado que los que tú ya has propuesto. Dejo la elección en vuestras sabias manos.

Saludos.

Marcos Alonso dijo...

Me gusta Amaopal , aunque suene a medicamento para las hemorroides.