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14 may 2011

Presentaciones

El sol apretaba, medio día y los nervios asomaban para recordarnos que llegaba la hora, nada podía hacernos perder la concentración.

Por detrás de la carpa, donde ni los gatos se escondían, justo por el sitio en el que esperábamos ansiosos que llegara un alma, alguien que intentara hacerse eco de nuestro goce, por allí, por donde nada ni nadie os imaginaba, aparecisteis.

Con boina de cuadros, saltando y presagiando la alegría, de la mano de nuestro reportero, nuestro amigo fotógrafo, que no dudó en coger la mochila, su pequeño tesoro y su cámara de fotos y venir a compartir una ilusión que crecía por momentos.

Ecos de señales, amigos que se sumaban, el sonido de la voz que materializó nuestros escritos, las sensaciones de siete almas que seguían unidas desde la distancia imprimiendo la fuerza que nos ha acompañado desde el inicio.

Todo se materializó en una hora llena de acontecimientos que daban el pistoletazo de salida, la primera presentación en Las Palmas junto con los vientos del norte que nos recordaban que, al unísono, nuestros compañeros en Lleida hacían lo propio.

Pronto será en Santa Cruz, y estamos seguro que ese lazo de energía creado entre los siete será lo que destaque, aunque no podamos escuchar las siempre acertadas palabras de Amando, ni podamos disfrutar de la fuerza arrolladora de Anabel, sé que estarán aquí con nosotros, no me cabe la menor duda.

5 may 2011

Sensaciones

Me subí en él sin pensar, cogí el barco, inicié un viaje que parecía no tener rumbo, sin conocimiento, dejando que la aventura fuera la protagonista.
Escuchaba voces de deseos que preconizaban realidades utópicas.
Las aguas fueron más o menos tranquilas en todo el trayecto, algunas pequeñas marejadas que se controlaron con catorce manos dispuestas a colaborar y soltar amarras si era preciso.
Hoy fuera del barco es cuando realmente noto el vértigo, las primeras señales de la tormenta, en un escaparate, en una librería, el diario de a bordo de una ilusión hecha papel. Mis pasos se enlentecían, quizás por los temblores o por la emoción de verme reflejada en un sueño, en una hazaña real.
Me paré para ser más consciente y un tornado ha envuelto mis pasos. Iniciamos un viaje, el primero en el que se oirá el rugir de los truenos, donde empezaremos a divulgar nuestra maravillosa locura, el primero de una cadena de acontecimiento que harán que Oscurece en Edimburgo sea mucho más que un buen libro.

14 abr 2011

¡¡Estamos de fiesta!!


La novela "Oscurece en Edimburgo", ha pasado de estar en la pantalla de nuestros ordenadores para convertirse en un libro. Toda ella refundida en 55 capítulos y 330 páginas de papel puro y fino. En la portada, la figura de una mujer de piernas largas y sensuales contemplando las calles de Edimburgo. ¿Quién será? A su izquierda, escrito en letra clara, se lee: 7 Plumas. La primera novela escrita por 7 autores.
Y cuesta creérselo, sólo cuando comenzamos a pasarnos los primeros ejemplares entre nosotros para plasmar a su vez los primeros y emotivos autógrafos, como comentaba Ana, pareció cierto. En la foto: Francisco, Ana Joyanes, Inma y Dácil, cuatro de las 7 plumas en Tenerife, sosteniendo con orgullo y felicidad la novela publicada. El encuentro con el resto de los plumíferos: Amando, Anabel y Marcos, también se hará realidad, incluso, ha habido transmisión de pensamientos al más puro estilo Sophie. Simultáneamente, Marcos, Anabel y Amando recogían sus primeros ejemplares en Correos. Estamos de enhorabuena, es una fiesta, una alegría para compartir con todos los seguidores de 7 plumas y La Esfera Cutural.

Ha nacido "Oscurece en Edimburgo", la novela de 7 autores, de siete amigos escritores para siempre jamás.
7 Plumas

22 nov 2010

¿Ahora me toca a mí?


Llevo preguntándome como escribo desde que surgió la idea en mis compañeros del blog 7 plumas.
Me analizo cada vez que me pongo delante del ordenador, pienso si realmente estoy mediatizada por la pregunta o siempre hago lo mismo para escribir.
Durante los últimos escritos, lo que machacaba mi conciencia era plantearme lo obvio: sin idea no hay escrito y en eso radica la maquinación de mi respuesta.
Cuando sueñas, cuando trabajas, en la comida, paseando, siempre puede surgir una imagen, una frase, una historia que, si realmente necesita ver la luz, te irá ronroneando hasta plasmarse en el papel.
Mi vida es un poco acelerada, tres niños, un marido, maravilloso por cierto, trabajo de ocho a tres, comidas, ropa que lavar, siempre algo que hacer que no te apetece demasiado, por eso, en los instantes inesperados, surge una hora de las llamadas muertas que, para mi, resucitan en un pequeño o gran escrito, texto que lleva unos minutos, unas horas o unos días llamando a la puerta de mi cabeza para salir.
Yo necesito estar cómoda, me refiero a: ropa que no apriete, zapatos que no estén machacando mis pies, sillón que se acomode a mi espalda, pero a veces esto, como habréis imaginado, es imposible de conseguir. El silencio es secundario en mi vida, ya os comenté que en mi casa somos familia numerosa, el silencio es una utopía, pero gracias a eso, el nivel de concentración es superlativo cuando una buena idea está dando sus frutos.
Después vienen las correcciones, he tenido y estoy teniendo buenos maestros en este campo. Corregir, releer, volver sobre lo leído, escucharme en voz alta, pedirle a alguien que lo analice en profundidad. Ojalá lo pudiéramos hacer siempre, porque ese es el gran secreto del buen escritor.
Tengo que nombrar a nuestro gran amigo Amando, gran escritor, con el que comentaba hace unos días que, de las cosas que más atraen a un lector es una lectura fluida. Creo, bueno estoy totalmente convencida, que las lecturas más revisadas son las más fluidas y atractivas, las que más satisfacciones dan porque son las que más esfuerzo nos han llevado. Yo sigo sin tener tiempo.
Pero a pesar de todo lo que os he comentado, cuando más me gusta escribir es en los momentos que aparecen esas horas regaladas de insomnio donde la noche es cerrada y sólo se oyen las teclas del ordenador cada vez más rápidas debajo de mis dedos. Noches que se tornan venganza al día siguiente cuando suena el despertador y hay que volver a empezar.
Foto: Efecto vortex

12 nov 2010

Seguimos con las experiencias

Tengo que confesaros que lejos de parecerme una labor ardua y dura corregir los capítulos, está siendo otra experiencia muy interesante.

Estoy comprobando como la calidad de los capítulos ha ido incrementando de forma exponencial, reconozco que los primeros han tenido que sufrir algún cambio de frases, han sido amputados por algunas esquinas e incluso han tenido que ser pulidos con una lima -con una del nº 3 ha sido suficiente no os asustéis-, alguna que otra arruga que se veía fea en la piel tersa de esta joven novela.

Ya le he pasado religiosamente a nuestro corregidor, que es el mejor, por si no lo sabíais aún, cuatro capítulos. En el primero me agobié muchísimo e incluso le dije a mis compañeros que como no me habían echado en el primer párrafo, pero conforme vas viendo la perspectiva global de la obra y empiezas con el baño, la crema, el perfume, que si la peinamos de pelu, un rímel por allí y unos coloretes por allá… ¡tengo unas ganas de ver el resultado final en mis manos!

Que esto me sigue gustando mucho, pero mucho… y que lo quería compartir.

4 nov 2010

Algunas caricaturas

Resulta que entre los escritores de este invento que aún no ha llegado a su final, por muchos que parezca lo contrario, además hay una caricaturista. Me refiero a Inma Vinuessa. Y ella que se lo ha pasado en grande con esta aventura (y lo que nos queda), ha hecho unos dibujos preciosos.
Ahora están todos los personajes importantes...
Creo que el trabajo es completísimo.
Ya sé que cada uno tiene hecha su propia composición, pero ella nos regala la suya.
Aquí la presentación por orden alfabético.


Deborah.


Edward


Escobedo



Jack



 
Sapo



Smith


Walter




Jackito





y...

Sophie!!!!

19 oct 2010

Capítulo 50


En la carrera hacia su escondite, algo más consistente que una hoja de papel resbalaba por la bolsa hasta rozarle la mano. Una de las fotos que tomó mientras seguía los pasos del malogrado Edward McCulligham, asomaba por la colección de documentos custodiados bajo su fornido brazo.
Pobre chico -pensó Sapo, sin aminorar el ritmo de los apresurados pasos que le alejaban de casa de Deborah.
¡Maldito imprudente! Se estaba metiendo en la boca del lobo, introduciendo sus inútiles zarpas en terreno pantanoso, sin conciencia de con quién se estaba jugando la vida.
(...)

Mi último capítulo


El 28 de abril, hace unos seis meses, me tocó por sorteo ser la primera de una iniciativa utópica que ponía a prueba a siete locos del teclado.
A medida que pasaban las semanas y los turnos de escritura se iban repitiendo, surgía en mi interior una responsabilidad desconocida hasta ahora, tenía la necesidad personal de crecer en cada capítulo, de sentirme engranaje activo de este proyecto, la necesidad de no desentonar ante unas personas que ya admiraba pero que, a medida que conocía y notaba su implicación, más me hacían apreciar lo necesarios que éramos todos.
Para seguir añadiendo más sentido de implicación y respeto por lo que hacíamos, se sumó un grupo maravilloso de seguidores de los que, día a día, comentario tras comentario, han llegado a ser para todos nosotros y para la continuidad de la novela tan imprescindibles como el capítulo en sí.
Desde que nos sorprendió Anabel con su espectacular capítulo, llevo dos días con la misma conciencia de respuesta ante la elaboración del capítulo 50, dando vueltas a una idea, retocando, cambiando, releyendo, inventando, sin darme cuenta de que era mi último capítulo.
Esta mañana, cuando el sueño aún era el protagonista, resacosa del insomnio del trabajo nocturno, caí en la cuenta.
Ya no volveré a escribir sobre nuestra Sophie, ni sobre Jack. Ya no me pasearé por las mismas calles de Edimburgo imaginándome donde viven nuestros protagonistas… y, sobre todo, no podré matar a nadie más.
Tengo el deseo y espero que la certeza de que esta aventura no acabará cuando se edite el último capítulo de la novela.
Nunca me he sentido igual, en ninguno de los trabajos que he podido realizar en equipo he tenido la empatía, la compenetración, el cariño y el respeto de todos. No puedo decir más.

25 sept 2010

Capítulo 43


Su pie…
Lo cogió con dulzura. Sophie sintió tanta ternura en aquellas manos que, en un instante, pasó de aborrecer el estremecimiento que le provocaba cualquier roce ajeno a la curiosidad de saber qué pretendía hacer con su pie.
Lo recorrió delicadamente con los labios, se impregnó de cada milímetro de su cicatriz. Se paraba sin límite de tiempo en cada zona intuida como frágil. Lo acarició con ambas manos, degustó sosegadamente su reliquia con la punta de la lengua. Masajeó con suavidad los minúsculos esbozos de dedos que aparecieron ante sus ojos. Se pasó horas ansiando darles forma hasta que emergiera toda la sensualidad de la perfección en la deforme prolongación de sí misma.
(...)

31 ago 2010

Capítulo 36


Pero Sophie necesitaba más, más verdades. No, no le quedaba claro nada, por lo que le increpó con un tono desafiante.
-A ver Jack, vienes irrumpiendo en mi casa pidiéndome que seamos sinceros y compartamos la información. Pues bien, seamos sinceros.
Lo que ambos buscamos en esta investigación son cosas completamente diferentes. Yo quiero descubrir el paradero de mis padres, vivos o muertos, pero en definitiva, saber dónde están.
Tú tienes otras pretensiones, las tuyas son ambiciosas, tienes ansia de poder y riqueza, eso no lo puedes negar.
(...)

7 ago 2010

Capítulo 29



Sophie esperó paciente a que el efecto de la anestesia desapareciera, los médicos no le habían dado mucha importancia a la fractura, lo que realmente preocupaba era la causa del desvanecimiento que produjo la caída: una arritmia. Los síntomas que venía arrastrando hacía tiempo se debían, en el indescifrable argot médico a “una insuficiencia cardiaca congestiva secundaria a miocardiopatía dilatada”, eso significaba que su corazón estaba muy enfermo, que la fortaleza de Amy se estaba debilitando mucho, y que su salud era muy delicada.
A las pocas horas, una voz tenue la llamaba insistente…
(...)

13 jul 2010

Capítulo 22

-Abuela… aún no ha llegado el momento de irnos, tenemos que solucionar algunos asuntos antes de tomar la decisión definitiva, mañana tengo una cita ineludible, he de ir.

Sábado 17 de Julio, a las 7:00 en punto sonó el despertador, estaba agotada, la noche fue larga, pero tenía que levantarse temprano, no podía cancelar la cita.

El pie le seguía molestando, cada vez que se ponía unos tacones más altos de lo habitual, su pierna 

19 jun 2010

Capítulo 15


Cuando se cargó la batería del móvil y lo encendió empezaron a entrar todas las llamadas perdidas y acumuladas del día anterior, muchas eran de Carlos pero, otras de un teléfono desconocido, parecía de un estamento oficial. Mientras veía las llamadas volvió a sonar el mismo número, se estremeció sin saber porqué, contestó después de dejarlo sonar varias veces.
-Diga… sí… soy yo Sophie Matthews… No puede ser, ¿cuándo?.... ¿cómo?, tras unos minutos escuchando en silencio dijo: “voy inmediatamente” colgó, y el teléfono se fue deslizando por su mano hasta caer al suelo.
Su rostro palideció como si el corazón se hubiese detenido.
-¿Por qué él?…
(...)

25 may 2010

Capítulo 8



Quién podría olvidar esos ojos grises!
Eddy: ¿qué haces aquí, y por qué me llamas así?
-Vivo aquí, tu voz para mi es inconfundible, me tienes hechizado con tu programa, mi entrañable “Dama”.
Sophie no podía darle crédito a sus ojos, todo su pasado se precipitó en su mente, igual que un agonizante antes de su último suspiro.
Eddy siempre había sido el hombre que podía hacerle traspasar la barrera de la introversión y el aislamiento, era el que sabía abrir su impenetrable caparazón, el que le transmitía la sensación de sobreprotección más placentera y sensual, y el que había ejercido de amigo, padre, consejero y primer amante en su adolescencia…(hasta ese fatídico e ignoto día).
-Sube a casa, tenemos que recuperar el tiempo.
La casa de Edward era espaciosa, con un gran ventanal en el salón y decoración persa, con grandes almohadones y alfombras labradas por los rincones.
-¿Desde cuándo sabes que deambulo por esta zona?.
La pregunta era evidente al percatarse que todo estaba organizado: velas en la mesa, servilletas formando siluetas abanicadas, los entremeses bien posicionados y llenos de colorido, y el inconfundible olor a cordero con miel procedente del horno.
Después de enseñarle el piso, le indicó gentilmente que se sentase a la mesa.
-Despreocúpate, eres mi invitada de honor, yo te serviré.
Eddy se esmeró al máximo en todos y cada uno de los movimientos que ejecutaba, delante estaba su pasión, su niña dañada, su juguete roto. Ansiaba besarla, morderla, recorrer cada milímetro de su piel, pero sabía que tenía que moderar en todo momento sus deseos, ella no podía vislumbrar la exaltación que le inundaba, ella no podía sospechar, en ningún momento, que sabía cada detalle de su vida como si fuera la suya propia.
Dejó que la conversación la dirigiera Sophie en todo momento, e irremediablemente las preguntas desembocaron en La Callejuela.
Terminaron la cena con un Talisker, catalogado por “whisky magazine” como el mejor whisky de malta del mundo, sabía que Sophie era amante del buen whisky, la había visto en ocasiones compartir copas con los compañeros. Guardaba esta joya en su mueble-bar para la ocasión, pretendía que se deleitara saboreándolo, tumbados en uno de los almohadones de plumas situado frente a la chimenea a medio encender.
La conversación adquiría cada vez un carisma más interesante. Entre bromas algo macabras Sophie logró descubrir que las sensaciones de siluetas amenazantes que percibía en esa callejuela no eran ilusorias. Muchos transeúntes que frecuentaban la zona experimentaban ciertos fenómenos sobrenaturales similares a los que ella sufría, incluso a plena luz del día.
La policía había encontrado, en varias ocasiones, signos de rituales, armas blancas y rastros de sangre sin identificar.
Eddy, después de un tiempo de intensa conversación, le confesó que notaba como el ambiente se enfriaba varios grados cuando penetraba en La Callejuela, y sin saber el motivo se estremecía antes de introducir la llave en la cerradura. Sentía unos ojos fijos sobre su espalda, y todos los días esa percepción aterradora le hacía abrir y cerrar la puerta con la mayor premura posible.
Sophie se iba aproximando cada vez más a Eddy sobrecogida, e inevitablemente pasó el brazo por encima y empezó a acariciarle. Fue lo que le impulsó a besarla en los labios, hacía mucho que no probaba el sabor de su boca, esa boca dulce y amarga, esa variedad de contrastes que le fue arrastrando a lo ineludible.
Empezó a tocar sus pechos, los recordaba pequeños y juguetones, y se habían convertido en voluptuosos y firmes.
Sophie se dejó tentar, tocar y provocar, llevaba tanto tiempo sin hacerlo por puro gozo, que quiso olvidarse de su pasado con su propio pasado, solo deseaba dar rienda suelta a sus más íntimos instintos. El erotismo, la sensualidad y el placer de esas horas la embriagaron de tal manera, que llegó a perder el control de su cuerpo.
Se despidieron en el portal no sin antes intercambiarse los teléfonos.
Sophie estuvo todo el camino pensando en los ojos grises, el pelo lacio y caído sobre la frente, la barba a medio afeitar y los labios acentuados que dibujaban una constante sonrisa en su cara.
¿Por qué había caído tan vertiginosamente en los brazos de Eddy? Ella que nunca se degradaba con lo mundano, ella que siempre le parecía una nimiedad y superficialidad cuando su amiga Deborah le hablaba de la frivolidad de la raza humana, ella que nunca se había permitido ningún descuido emocional desde que emigró de Cramond.
Esa noche le costó conciliar el sueño…
Edward permaneció en el portal mirándola, con tal euforia, que ni siquiera se percató de la sombra que había detrás, escondida en la esquina derecha.
-¿Tiene fuego?, le susurró una voz entrecortada.
Una calva, seguida de una boca entreabierta con un cigarrillo agarrado lateralmente por los primeros molares, se perfiló. Era el reflejo que le proporcionaba el farol a medio encender del fondo de La Callejuela.
Eddy sacó el encendedor de su bolsillo izquierdo, el temblor incontrolable de su mano y las palpitaciones de su pecho no le permitían articular ni una sola palabra.
Con una gran calada encendió el pitillo y lo consumió en un tercio. La luz del encendedor permitió distinguir las facciones de un hombre de mediana edad, grueso, con un pendiente negro y redondo en su oreja izquierda, y un repulsivo hedor. Se marchó con pasos lentos pero firmes y profiriendo una frase que dejó a Eddy muy perturbado:
-Una muchacha interesante esa tal Sophie, ¿verdad?...

22 may 2010

Mi mundo paralelo


Texto de Inma Vinuesa


No sé si quiero explicarme, justificarme o simplemente desahogarme de la inquietud que supone llegar a tu turno de escritura, cuando tienes una idea prefijada de un personaje, de una situación o del desarrollo de la historia, y compruebas que no coinciden con la de los demás, te entra una confusión mental bastante curiosa.
Por un lado, pretendes seguir en la onda del anterior, por otro te paras y piensas: “esta idea que tenía elaborada la tengo que reflejar de alguna manera”, y te rebaneas los sesos para encajar tu película. Revisas y revisas por si te has despistado en algún dato, o introduces algo imposible con las características que ya están descritas, lo cierto es que hoy necesito explicaros porqué continué lo iniciado por Anabel, y no cerré un ciclo.
Es posible que algunos penséis que el capítulo era muy predecible, y que no he sorprendido a muchos, pero yo os invito a que descubráis en cada párrafo los detalles que he intentado transmitir:
En el primer párrafo Ed no es un personaje cualquiera en la vida de Sophie, quería que descubrierais que aunque, no le ayudó en el peor día de su vida, ella conservaba el grato recuerdo de su relación adolescente, quizás porque muchos de los malos recuerdos del pasado solo resurgían en las pesadillas, estaban en el subconsciente, y normalmente los humanos por autodefensa nos quedamos con lo bueno de cada prójimo.
La historia de reencuentro quería descubrir a un Ed (personaje del que me enamoré cuando nos lo presentó Amando) como la persona con la que Sophie se podía entregar tal y como es. Todos tenemos un alma gemela con quien desaparecen complejos, tabúes, ética, normas. No he querido definir su personalidad ni sus intenciones, para que mis compañeros le puedan dar el perfil que quieran, pero quería transmitir que sus deseos iban más allá de la obsesión sexual o los secretos que pudiera saber de ella, su unión era más profunda, más delicada, pero no por ello deja de ser menos enfermiza, el resto se irá vislumbrando por mis compañeros capítulo a capítulo.
Posteriormente, ya comenté en algún sitio que esa callejuela” me traía por la calle de la amargura". Cuando Anabel describió, tan acertadamente el pasado, tuve que conectarlo con acontecimientos del presente que también inquietaban a la protagonista, hay una unión entre pasado y presente que no quería que se perdiera, da mucho juego esa Callejuela (existe una mezcla entre Hitchcok y Amenabar ), que me apasiona.
Y por último, crear una confusión con ese personaje en la sombra, ¿Quién será, podría ser el jefe viciosillo, Carlos Escobedo, un nuevo asesino, un psicópata, su padre…?
Tenía que lanzaros esta cantidad de pensamientos agolpados en mi mente, e invitaros por un momento a entrar en mi mundo de fantasía.

28 abr 2010

Capítulo 1


Sophie era una chica solitaria, introvertida y sin mucho interés por socializarse. Vivía a las afueras de Edimburgo, ciudad que aun siendo bastante fácil de conocer, le producía un gran temor e inseguridad, principalmente cuando oscurecía, y todas las historias tétricas de los pasadizos subterráneos afloraban a la superficie de las calles llenas de fantasmagóricos disfraces.
Había un detalle importante en su vida, tenía un defecto físico en su pie derecho que le obligaba a andar con pequeños saltos. Según sus progenitores era una cosa insignificante e incluso graciosa, pero menuda gracia fue entrar en el colegio el primer día, y notar que todos imitaban su paso saltarín por los rincones, sin ni siquiera preguntar quién era, como se llamaba o el porqué de ese peculiar caminar.
En muchas ocasiones el ser insociable le facilitaba no entablar ningún tipo de conversación, ya que, para ella, todo aquel que priorizaba el aspecto físico, no merecía el más mínimo respeto.
Sophie había construido un mundo en su mente que alimentaba con cuentos y personajes imaginarios, un mundo que solo conocía ella y que le había regalado la etiqueta de autismo sin diagnosticar, etiqueta que en el fondo le interesaba conservar para que la dejaran en paz.
Así pasaban los días, los meses y los años, y Sophie metida en su solitario mundo había llegado a los 25 con muchas más penas que glorias...

La primera en escribir

Acabo de leer un comentario de mi amigo FranCo, invitándome a compartir en 7 plumas como me siento.
Llevaba días imaginándome que me tocaría empezar este magnífico viaje, aunque no quería ser la primera en tener la responsabilidad de iniciar una historia con la que algunos no se sintieran identificados.
Pero basta que no quieras algo para que te de en la frente sin anestesia.
Me puse muy nerviosa al comprobar que el 6 había salido, pero llevaba tiempo dándole vueltas a una idea y ha surgido así sin más, tecleando el ordenador, y comenzando una historia que entiendo puede dar bastante de todos nosotros.
No os revelaré nada, solo invitaros a entrar en un mundo que se convertirá, en breve, en una cascada de acontecimientos dirigidos por 7 plumas.
Aun con el temor y la responsabilidad de ser la primera, os doy mil gracias por haberme dado esta oportunidad, y por sentirme como me siento.

10 abr 2010

Inmaculada Vinuesa

Soy Inmaculada Vinuesa Suárez, nací en Cádiz, estoy afincada en Tenerife desde 1993, soy fisioterapeuta, escritora y pintora por vocación.
Inicié mi camino en el mundo literario con la publicación de diversos relatos en el blog: “La Esfera Cultural”. Aunque siempre he escrito.
He participado en el libro colectivo "Historias fonendoscópicas", relatos de ficción enmarcados en el mundo de la Medicina. Creando ilustraciones para cada uno de ellos.
Participo en el programa cultural La Esfera en Radio Unión Tenerife.
Soy miembro del colectivo reunido en torno a La Esfera Cultural y 7 Plumas, colaboro en el desarrollo de dichos blogs y en la edición impresa de la Revista La Esfera Cultural. Formo parte del staff de la radio on line La Esfera Radio.
Junto con Ana Joyanes Romo, imparto Talleres de Expresión Escrita y Oral, dirigido a estudiantes de primaria y secundaria.
Me embarqué en la creación de Oscurece en Edimburgo junto con seis locos de la literatura y acaba de ver la luz. Ha sido una experiencia inolvidable.